Fútbol
30/09/2015
VULNERABILIDAD ENTRE POSTES
La goleada 4-0 sufrida en Rosario dejó varios datos significativos para tener en cuenta y analizar: las tres etapas futbolísticas de Gimnasia dentro del torneo largo, lo números que se desmenuzan a partir de allí -los últimos nueve partidos se han distinguido por la vulnerabilidad en el arco propio-, las causas de este pasaje del campeonato y lo que puede pasar en las próximas jornadas. ANÁLISIS.
Aquel arranque poco fortuito, las dudas bajo los tres palos, el gol agónico de Nacho Fernández a Chicago, los 13 partidos invictos –siete seguidos-, la escalada en Copa Argentina, la remontada contra el Bicho a puro coraje y este declive final de rendimiento y resultados. Todo pasó en 2015. El torneo de 30 equipos permite ver un andamiaje de tres etapas en la mayoría de los conjuntos: una parte inicial, que sirve para evaluar el terreno, el desarrollo donde se evalúan los objetivos (campeonato, liguillas, descensos) y la fase final, en la cual se consuman o no estas metas. Por aquí transita el Lobo…
Esta última etapa, para padecimiento del equipo de Pedro Troglio, se ha caracterizado por una clara vulnerabilidad en el arco propio, producto de que en las nueve fechas que pasaron al Lobo le han convertido una totalidad de 15 goles, un número abultado si se tiene en cuenta que en los 13 partidos que Gimnasia estuvo invicto, sólo le habían anotado siete. En función de los 29 encuentros oficiales del año, el tripero estuvo 21 veces con la valla endeble y ocho oportunidades con el arco invicto, ante Vélez, Belgrano, Arsenal, Newells, Sarmiento, Godoy Cruz, Unión y Altos Hornos Zapla, estos últimos dos por Copa Argentina. En el campeonato local figura como el noveno más goleado, con 33.
¿A qué se debe esta vertiente del nivel futbolístico, el declive en cuanto a los resultados y la fragilidad en la valla propia? ¿Momentos? ¿Contextos? ¿Esquemas? ¿Individualidades? La realidad marca que en los últimos cotejos, donde se perdieron cinco partidos seguidos –algo inédito en la segunda era de Troglio como DT- el Lobo careció de juego en ataque con los artífices del mediocampo como estandartes: Nacho se tornó irregular en correlato con fechas pasadas, Rojas y Meza no resuelven situaciones aprovechando sus cualidades y el uruguayo Álvaro Fernández no sacó rédito de su juego; errores individuales de la creación, que se le suma a bajos rendimientos defensivos, donde sobresale un Barsottini que afronta su peor momento desde que está en Gimnasia.
Las próximas cuatro fechas serán claves para torcer el nivel, aprovechando que los rivales que se aproximan son, a priori, accesibles. Si bien el objetivo de alcanzar a clasificar a la Liguilla Pre Libertadores es matemáticamente posible, parece utópico viendo a los equipos que están en la cúspide de la tabla de posiciones. Olimpo de Bahía Blanca (20°) y Rafaela (28°) en el Bosque sumado a Temperley (19°) y Colón de Santa Fe (26°) de visitante, serán los equipos que servirán de medida para ver a qué Liguilla ingresará Gimnasia a fin de temporada.
AMPLIA DIFERENCIA
Tras la goleada del pasado domingo contra Rosario Central por 4-0, hay que remontarse al 29 de marzo del 2014 para encontrar un resultado en contra con tamaña diferencia. Fue en el José Amalfitani de Liniers contra Vélez por 5-1, siendo el gol tripero de Rodrigo Contreras. Después de aquella jornada, el equipo de Troglio se repuso y ganó seis seguidos.
Esta última etapa, para padecimiento del equipo de Pedro Troglio, se ha caracterizado por una clara vulnerabilidad en el arco propio, producto de que en las nueve fechas que pasaron al Lobo le han convertido una totalidad de 15 goles, un número abultado si se tiene en cuenta que en los 13 partidos que Gimnasia estuvo invicto, sólo le habían anotado siete. En función de los 29 encuentros oficiales del año, el tripero estuvo 21 veces con la valla endeble y ocho oportunidades con el arco invicto, ante Vélez, Belgrano, Arsenal, Newells, Sarmiento, Godoy Cruz, Unión y Altos Hornos Zapla, estos últimos dos por Copa Argentina. En el campeonato local figura como el noveno más goleado, con 33.
¿A qué se debe esta vertiente del nivel futbolístico, el declive en cuanto a los resultados y la fragilidad en la valla propia? ¿Momentos? ¿Contextos? ¿Esquemas? ¿Individualidades? La realidad marca que en los últimos cotejos, donde se perdieron cinco partidos seguidos –algo inédito en la segunda era de Troglio como DT- el Lobo careció de juego en ataque con los artífices del mediocampo como estandartes: Nacho se tornó irregular en correlato con fechas pasadas, Rojas y Meza no resuelven situaciones aprovechando sus cualidades y el uruguayo Álvaro Fernández no sacó rédito de su juego; errores individuales de la creación, que se le suma a bajos rendimientos defensivos, donde sobresale un Barsottini que afronta su peor momento desde que está en Gimnasia.
Las próximas cuatro fechas serán claves para torcer el nivel, aprovechando que los rivales que se aproximan son, a priori, accesibles. Si bien el objetivo de alcanzar a clasificar a la Liguilla Pre Libertadores es matemáticamente posible, parece utópico viendo a los equipos que están en la cúspide de la tabla de posiciones. Olimpo de Bahía Blanca (20°) y Rafaela (28°) en el Bosque sumado a Temperley (19°) y Colón de Santa Fe (26°) de visitante, serán los equipos que servirán de medida para ver a qué Liguilla ingresará Gimnasia a fin de temporada.
AMPLIA DIFERENCIA
Tras la goleada del pasado domingo contra Rosario Central por 4-0, hay que remontarse al 29 de marzo del 2014 para encontrar un resultado en contra con tamaña diferencia. Fue en el José Amalfitani de Liniers contra Vélez por 5-1, siendo el gol tripero de Rodrigo Contreras. Después de aquella jornada, el equipo de Troglio se repuso y ganó seis seguidos.