Fútbol
06/05/2015
VIRAR EL TIMÓN
Gimnasia tiene la oportunidad de emprender la Copa Argentina con la certeza de que puede generar grandes réditos. <b>OPINIÓN</B>
Gimnasia debería ponerlo como prioridad. El objetivo primario de acá a fin de año. Huracán fue un claro ejemplo de lo redituable –tanto en el aspecto económico como en el deportivo– que significa afrontar la Copa Argentina con verdadera ambición.
El debut del Lobo para esta edición 2015 será esta noche en Formosa, cuando se mida con un rival que, en los papeles, acredita infinita inferioridad: Altos Hornos Zapla de Jujuy. Lejos de subestimaciones, el equipo de Troglio debe apuntar el lente hacia esta competencia. Competencia bastante desprestigiada por los equipos de Primera División, pero que ciertamente ofrece altas posibilidades de crecimiento institucional.
El Globo de Parque Patricios, con un equipo de la media, puso el foco en la Copa Argentina pasada. Hizo lo que tenía que hacer. Fue un camino largo y sinuoso. Llegó a la final y despachó a Rosario Central. Sumó una estrella a su repertorio, obtuvo pasaje automático para la Copa Libertadores actual y se ganó el derecho de disputar la Supercopa Argentina, donde hace una semana superó a River (ganador de la Copa Sudamericana) y estiró su palmarés. A estos se suma la buena cantidad de dinero ingresa a las arcas de la Quema. Nada mal.
Gimnasia desperdició sus participaciones en la Copa Argentina. Las tiró por la borda. Las soslayó con notoriedad, rifó su suerte en cada uno de los certámenes. Jugó porque tenía que hacerlo y poco pareció importarle el desenlace. La eliminación en el 2013 ante Excursionistas, con un equipo plagado de suplentes, fue un claro ejemplo.
Aprovechar los márgenes livianos que los clubes más pesados dejan para esta competición es la clave del buen rumbo de un equipo como el Lobo. Con el sueño de pelear el torneo doméstico ya casi truncado (Gimnasia está muy, muy lejos de la punta y todo hace indicar que los más poderosos ampliarán su ventaja), el conjunto tripero tiene la opción de virar el timón y trazar el mapa de acuerdo con las exigencias de la Copa Argentina.
Material hay. El equipo se va consolidando fecha a fecha. Y Huracán ya demostró que se puede. Y Gimnasia también puede. La decisión de encarar la Copa con seriedad, de priorizarla por encima de cualquier otro objetivo, está en las entrañas del club y del cuerpo técnico. Solo hay que abrir los ojos y vislumbrar la certeza de que en este 2015 aún quedan objetivos grandes por los que luchar.
El debut del Lobo para esta edición 2015 será esta noche en Formosa, cuando se mida con un rival que, en los papeles, acredita infinita inferioridad: Altos Hornos Zapla de Jujuy. Lejos de subestimaciones, el equipo de Troglio debe apuntar el lente hacia esta competencia. Competencia bastante desprestigiada por los equipos de Primera División, pero que ciertamente ofrece altas posibilidades de crecimiento institucional.
El Globo de Parque Patricios, con un equipo de la media, puso el foco en la Copa Argentina pasada. Hizo lo que tenía que hacer. Fue un camino largo y sinuoso. Llegó a la final y despachó a Rosario Central. Sumó una estrella a su repertorio, obtuvo pasaje automático para la Copa Libertadores actual y se ganó el derecho de disputar la Supercopa Argentina, donde hace una semana superó a River (ganador de la Copa Sudamericana) y estiró su palmarés. A estos se suma la buena cantidad de dinero ingresa a las arcas de la Quema. Nada mal.
Gimnasia desperdició sus participaciones en la Copa Argentina. Las tiró por la borda. Las soslayó con notoriedad, rifó su suerte en cada uno de los certámenes. Jugó porque tenía que hacerlo y poco pareció importarle el desenlace. La eliminación en el 2013 ante Excursionistas, con un equipo plagado de suplentes, fue un claro ejemplo.
Aprovechar los márgenes livianos que los clubes más pesados dejan para esta competición es la clave del buen rumbo de un equipo como el Lobo. Con el sueño de pelear el torneo doméstico ya casi truncado (Gimnasia está muy, muy lejos de la punta y todo hace indicar que los más poderosos ampliarán su ventaja), el conjunto tripero tiene la opción de virar el timón y trazar el mapa de acuerdo con las exigencias de la Copa Argentina.
Material hay. El equipo se va consolidando fecha a fecha. Y Huracán ya demostró que se puede. Y Gimnasia también puede. La decisión de encarar la Copa con seriedad, de priorizarla por encima de cualquier otro objetivo, está en las entrañas del club y del cuerpo técnico. Solo hay que abrir los ojos y vislumbrar la certeza de que en este 2015 aún quedan objetivos grandes por los que luchar.