Fútbol
10/04/2015
<big>UNA DEUDA LLAMADA LOCALÍA</big>
Gimnasia solo logró seis puntos en ocho fechas y esto transforma el inicio del certamen en el peor después de aquel Apertura 2010. Además, el Lobo no consigue la fortaleza necesaria a la hora de jugar en el Bosque. El momento de dejar todas las vicisitudes atrás es ahora y un triunfo en el Bosque serviría como un soplo de aire fresco para comenzar a resurgir en el torneo.
El presente de Gimnasia en el Torneo de Primera División 2015 no es el mejor. Hace algunas ediciones hablábamos de uno de los peores arranques en las primeras cuatro fechas con Pedro Troglio como entrenador, pero a raíz de la insuficiente efectividad y la poca producción de puntos, ahora es momento de remarcar el magro comienzo y el antecedente más cercano de éste.
El Lobo, en ocho fechas, solo le ganó a Nueva Chicago en 60 y 118 sobre la hora y luego rescató tres unidades más, siendo éstas producto de un tridente de empates, todos en territorio visitante: a Huracán en el Palacio Ducó, a San Martín en San Juan y a Independiente en el Libertadores. La ecuación es sencilla: seis puntos de 24, un panorama negativo que no solo se evidencia en un flojo inicio –lesiones de referentes del plantel, poca efectividad, problemas defensivos-, sino también en un rendimiento opaco en el Estadio del Bosque, el cual fue un recinto de resistencia en torneos anteriores y en el que hoy tiene problemas para hilvanar un par de victorias, las que no consigue en fila desde las fechas 13 y 15 del Torneo Final 2014 cuando venció a Arsenal y All Boys respectivamente.
Para remitirse a un inicio semejante, hay que ir hasta el Apertura 2010. Desde la primera hasta la octava fecha, el equipo que en aquella oportunidad comandaba Diego Cocca tenía solo cinco puntos gracias a un par de empates y una goleada a Huracán por 3-0, los únicos tantos en esas ocho jornadas. Luego de perder el clásico, el actual entrenador de Racing salió de su actividad, dejándole el mando a Pablo Morant. Este dato, que solo sirve para la estadística, demuestra la cantidad de tiempo que hacía que el equipo tripero no tenía un pasaje de irregular a malo por el torneo, el hábito de buenos resultados y el sostén de una campaña uniforme/aceptable al mando de Pedro desde su retorno al club.
EL BOSQUE, CUENTA PENDIENTE
Fuese por la permanencia en Primera División, por lograr el ascenso o por pelear un campeonato, Gimnasia tenía en el Estadio del Bosque su punto de inflexión y su máximo estandarte a la hora de sumar puntos. Sea el objetivo que sea, el planteamiento está en el Bosque como "fuerte" de las distintas campañas, ya que siempre en casa propia, los tres puntos son innegociables. Lo cierto es que en este 2015, el conjunto albiazul solo ganó uno de los cuatro partidos que jugó en el Juan Carmelo Zerillo: triunfo sobre el reloj ante Chicago.
Las derrotas contra Defensa y Justicia -fatídico rival-, Estudiantes en el clásico y River Plate conforman un conjunto de caídas en casa que afirman el déficit del Lobo en esta condición, manteniendo una localía irregular, algo que no solo sucedió en el preludio de este año calendario, sino que se viene arrastrando de la temporada pasada de manera menguante.
Hasta el momento, en el torneo actual, son tres partidos perdidos y uno ganado; en el Torneo de 2014 fueron tres triunfos, tres derrotas y dos empates; en el Final 2014 cinco victorias, tres igualdades y dos caídas; y en el Inicial 2013 cinco ganados, tres pardas y un solo mal partido ante Racing. Así las cosas, los números reflejan el decrecimiento de los puntos obtenidos como local con el avance del tiempo.
La cantidad de futbolistas que tuvieron que desprenderse del plantel por lesiones (Lucas Licht, Javier Mendoza, Matías García), el bajo rendimiento y, por momentos, la falta de seguridad bajo los tres palos, sumado a los bajos números goleadores -que han mejorado en los últimos partidos producto de la pelota parada- demuestran este andar para nada esperado. El momento de dejar todas las vicisitudes atrás es ahora y un triunfo en el Bosque serviría como un soplo de aire fresco para comenzar a resurgir en el torneo. Contra Aldosivi, el conjunto de Pedro deberá mostrar que la mejora futbolística vista en los últimos tres partidos con Lanús, River e Independiente, se pueda reflejar en el resultado de una vez por todas.
El Lobo, en ocho fechas, solo le ganó a Nueva Chicago en 60 y 118 sobre la hora y luego rescató tres unidades más, siendo éstas producto de un tridente de empates, todos en territorio visitante: a Huracán en el Palacio Ducó, a San Martín en San Juan y a Independiente en el Libertadores. La ecuación es sencilla: seis puntos de 24, un panorama negativo que no solo se evidencia en un flojo inicio –lesiones de referentes del plantel, poca efectividad, problemas defensivos-, sino también en un rendimiento opaco en el Estadio del Bosque, el cual fue un recinto de resistencia en torneos anteriores y en el que hoy tiene problemas para hilvanar un par de victorias, las que no consigue en fila desde las fechas 13 y 15 del Torneo Final 2014 cuando venció a Arsenal y All Boys respectivamente.
Para remitirse a un inicio semejante, hay que ir hasta el Apertura 2010. Desde la primera hasta la octava fecha, el equipo que en aquella oportunidad comandaba Diego Cocca tenía solo cinco puntos gracias a un par de empates y una goleada a Huracán por 3-0, los únicos tantos en esas ocho jornadas. Luego de perder el clásico, el actual entrenador de Racing salió de su actividad, dejándole el mando a Pablo Morant. Este dato, que solo sirve para la estadística, demuestra la cantidad de tiempo que hacía que el equipo tripero no tenía un pasaje de irregular a malo por el torneo, el hábito de buenos resultados y el sostén de una campaña uniforme/aceptable al mando de Pedro desde su retorno al club.
EL BOSQUE, CUENTA PENDIENTE
Fuese por la permanencia en Primera División, por lograr el ascenso o por pelear un campeonato, Gimnasia tenía en el Estadio del Bosque su punto de inflexión y su máximo estandarte a la hora de sumar puntos. Sea el objetivo que sea, el planteamiento está en el Bosque como "fuerte" de las distintas campañas, ya que siempre en casa propia, los tres puntos son innegociables. Lo cierto es que en este 2015, el conjunto albiazul solo ganó uno de los cuatro partidos que jugó en el Juan Carmelo Zerillo: triunfo sobre el reloj ante Chicago.
Las derrotas contra Defensa y Justicia -fatídico rival-, Estudiantes en el clásico y River Plate conforman un conjunto de caídas en casa que afirman el déficit del Lobo en esta condición, manteniendo una localía irregular, algo que no solo sucedió en el preludio de este año calendario, sino que se viene arrastrando de la temporada pasada de manera menguante.
Hasta el momento, en el torneo actual, son tres partidos perdidos y uno ganado; en el Torneo de 2014 fueron tres triunfos, tres derrotas y dos empates; en el Final 2014 cinco victorias, tres igualdades y dos caídas; y en el Inicial 2013 cinco ganados, tres pardas y un solo mal partido ante Racing. Así las cosas, los números reflejan el decrecimiento de los puntos obtenidos como local con el avance del tiempo.
La cantidad de futbolistas que tuvieron que desprenderse del plantel por lesiones (Lucas Licht, Javier Mendoza, Matías García), el bajo rendimiento y, por momentos, la falta de seguridad bajo los tres palos, sumado a los bajos números goleadores -que han mejorado en los últimos partidos producto de la pelota parada- demuestran este andar para nada esperado. El momento de dejar todas las vicisitudes atrás es ahora y un triunfo en el Bosque serviría como un soplo de aire fresco para comenzar a resurgir en el torneo. Contra Aldosivi, el conjunto de Pedro deberá mostrar que la mejora futbolística vista en los últimos tres partidos con Lanús, River e Independiente, se pueda reflejar en el resultado de una vez por todas.