Fútbol
06/09/2014
PAGA CARO UN PLANTEL CORTO
Gimnasia cayó ante Atlético Rafaela y volvió a evidenciar que sufre y mucho el no contar con recambio para cambiar los partidos. <b>OPINIÓN</B>
No hay caso. Rafaela es terreno inexpugnable. Te ganan con menos de lo que se necesita para ganar. Y Gimnasia se fue convencido de haber hecho las cosas bien pero preocupado por un aspecto ostensible: la falta de gol.
Si en partidos anteriores la generación de juego había asomado como un serio problema, esta vez no. Gimnasia gestó las maniobras pertinentes y siempre buscó el arco rival, a quien tuvo contra las cuerdas sin poder golpear: Vegetti al minuto, Mendoza desde afuera, Bonifacio por dos, Cardozo por dos. Hasta ahí (hubo algunas más), seis situaciones netas de gol. ¿Mala puntería? ¿Poco trabajo de definición? ¿Presión? ¿Nerviosismo? Quizás un poco de todas esas causas derivó en que el Lobo se trajera de Santa Fe el bolso vacío.
Y como a Gimnasia todo el cuesta el doble, con sus rivales suele darse a la inversa: Atlético Rafaela abrió el marcador con llamativa simpleza cuando aún no se había aproximado a Monetti.
Después, claro, errores conceptuales graves: mala de Nacho Fernández (su bajísimo nivel ya despierta preocupación) y Serrano que entra como pancho por su casa, esquivando y zigzagueando entre toda la defensa tripera con arquero incluido. Situación inadmisible en un equipo de Primera División. Después Quiroga, de buen partido, se va injustamente expulsado.
Datos positivos: el Lobo se amigó con la creación de jugadas peligrosas. Además, el pibe Bonifacio. Desperdició dos claras pero tuvo su mejor partido. Pide cancha ante un desorbitadoOreja.
Para cerrar: Troglio hace malabares con lo poquísimo que tiene. Pedirle más es demasiado para un DT que se jugará la carta más importante de su carrera en dos semanas. Un plantel tan acotado convierte el camino en una cuesta ascendente muy incómoda. Ahora es tarde. El mercado de pases cerró y se aguarda con ansias material joven que, a juzgar por lo que se visualiza en el proceso del Yagui Fernández en inferiores, tardará en llegar.
Si en partidos anteriores la generación de juego había asomado como un serio problema, esta vez no. Gimnasia gestó las maniobras pertinentes y siempre buscó el arco rival, a quien tuvo contra las cuerdas sin poder golpear: Vegetti al minuto, Mendoza desde afuera, Bonifacio por dos, Cardozo por dos. Hasta ahí (hubo algunas más), seis situaciones netas de gol. ¿Mala puntería? ¿Poco trabajo de definición? ¿Presión? ¿Nerviosismo? Quizás un poco de todas esas causas derivó en que el Lobo se trajera de Santa Fe el bolso vacío.
Y como a Gimnasia todo el cuesta el doble, con sus rivales suele darse a la inversa: Atlético Rafaela abrió el marcador con llamativa simpleza cuando aún no se había aproximado a Monetti.
Después, claro, errores conceptuales graves: mala de Nacho Fernández (su bajísimo nivel ya despierta preocupación) y Serrano que entra como pancho por su casa, esquivando y zigzagueando entre toda la defensa tripera con arquero incluido. Situación inadmisible en un equipo de Primera División. Después Quiroga, de buen partido, se va injustamente expulsado.
Datos positivos: el Lobo se amigó con la creación de jugadas peligrosas. Además, el pibe Bonifacio. Desperdició dos claras pero tuvo su mejor partido. Pide cancha ante un desorbitadoOreja.
Para cerrar: Troglio hace malabares con lo poquísimo que tiene. Pedirle más es demasiado para un DT que se jugará la carta más importante de su carrera en dos semanas. Un plantel tan acotado convierte el camino en una cuesta ascendente muy incómoda. Ahora es tarde. El mercado de pases cerró y se aguarda con ansias material joven que, a juzgar por lo que se visualiza en el proceso del Yagui Fernández en inferiores, tardará en llegar.