Fútbol

<big>EN EL BOSQUE O FUERA DE LA PLATA</big>

Se acerca el clásico por la Copa Sudamericana. El próximo 3 de septiembre Gimnasia recibirá al rival de toda la vida y, mientras la dirigencia asegura que el partido se jugará en el Bosque, desde otras esferas (Provincia, APREVIDE y medios cómplices) dan por hecho que el escenario será 25 y 32. ¿No resulta absurdo que el Lobo traslade su localía a un reducto donde habitualmente el rival que va a enfrentar es local? Bosque o fuera de La Plata.

Se acerca una fecha crucial en el calendario tripero: el 3 de septiembre. Ese día Gimnasia tendrá uno de los dos partidos más importantes del semestre, cuando reciba a Estudiantes en el partido de ida de la primera ronda de la Copa Sudamericana.

Está claro que el objetivo principal del equipo de Pedro Troglio de aquí al final del 2014 pasa por dejar en el camino al rival de toda la vida, en lo que será un cruce histórico para la ciudad: se trata de la primera vez que ambos conjuntos se enfrenten en un certamen internacional. Por eso, la expectativa es superlativa y no hay dudas de que se jugará a todo o nada.

Existe un punto específico a tener en cuenta: mantener la localía podría resultar fundamental para las aspiraciones triperas. No solamente por una cuestión de identidad, historia, patrimonio, territorio, cultura y sentimiento (aspectos que, por cierto, son de un valor supremo) sino más bien, en este caso específico, por una cuestión deportiva. Es absurdo que Gimnasia, por cualquier motivo incoherente (siempre inventado por los organismos de seguridad más inseguros que existen), se vea privado de utilizar su cancha y traslade su localía al Estadio Ciudad de La Plata, lugar donde el rival que va a enfrentar es habitualmente local. No tiene lógica.

Acá juega un rol fundamental el accionar de la dirigencia que encabeza Daniel Onofri: Gimnasia no puede permitir ser trasladado a 25 y 32 para dicho encuentro. Disputarlo allí, se traduce en brindarle cierta ventaja deportiva a un rival que, habituado a actuar en ese reducto, conoce mucho mejor que el Lobo la fisonomía del terreno de juego.

En este sentido, si se tiene en cuenta que ambos cotejos se realizarán sin público visitante, no se avista ningún tipo de impedimento en cuanto a seguridad para optar por un estadio cercano a La Plata; llámese Lanús, Arsenal, Quilmes, Independiente o Racing.

De todas formas, aún no está dicha la última palabra. Gimnasia no tendría por qué emigrar del Bosque. No obstante, si APREVIDE mantiene su postura de llevar el clásico a 25 y 32 (reducto donde, vale aclarar, hubo un muerto hace no mucho tiempo, en un episodio que derivó en la anulación de público visitante en el fútbol argentino), allí deberá primar la voz firme de una dirigencia que prometió nunca irse de 60 y 118 por sobre los argumentos vacíos, incoherentes y sin asidero de las esferas políticas más altas, aquéllas que pretenden despojar a los clubes platenses de sus estadios y propagar el mensaje falaz de que todo derivado del Estadio Ciudad de La Plata es bueno, por lo que resulta un despropósito no utilizarlo.

Nota publicada en Revista Letra G el 23 de agosto del 2014

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