Fútbol
14/08/2014
<big> SIEMPRE PROTAGONISTA</big>
El próximo rival del Lobo será Newells, equipo que en los últimos años ha demostrado ser uno de los mejores a nivel doméstico. Los rosarinos arrancaron el torneo venciendo a Boca en la Bombonera y son uno de los grandes candidatos para ganar el campeonato. Gimnasia tendrá otra parada difícil en la noche del Parque Independencia. <b>ANÁLISIS DEL RIVAL</b>
De la mano del flamante técnico de la Selección Argentina, Gerardo Martino, Newells salió de la profunda crisis futbolística e institucional hace algo más de dos años logrando consolidarse como uno de los grandes equipos de fútbol local. A base de buen juego, recuperando a jugadores surgidos de su cantera que estaban en el exterior y con un gran sentido de pertenencia, la Lepra rosarina consiguió un torneo local, peleó el resto y también llegó a instancias definitorias de la Copa Libertadores. Ahora con un ignoto Gustavo Raggio como entrenador, continúa jugando igual que con sus antecesores; todo un logro en Argentina.
El proceso ideal que todo club debería realizar, Newells lo ha hecho a la perfección estos últimos años: potenciar el fútbol juvenil, vender y comprar lo justo y necesario y hacer regresar a aquellos grandes ídolos que aún continúan vigentes. Con esa receta el conjunto rosarino volvió a la primera plana, despegando un gran fútbol y una potencia que parece siempre estar en levantada.
Luego de la salida del exitoso Martino, le llegó el turno a Berti, hombre de las inferiores, quien no hizo un mal trabajo, pero que perder los Clásicos lo perjudicó. Igualmente la dirigencia no perdió la sapiencia y apostó a otro DT formador y de la casa: Gustavo Raggio. El exdefensor era una incógnita, pero ya en la primera fecha develó que no tiene secretos: Newells continúa siendo el mismo de siempre, con jerarquía, potencia ofensiva y la cuota justa de juventud.
Así le ganó a un cada vez más pálido Boca en la Bombonera y se ilusiona con ser protagonista; y tiene con qué. Sumado al siempre comprometido y rendidor Maxi Rodríguez, los rosarinos repatriaron nuevamente al temerario goleador Ignacio Scocco. Además llegó el experimentado Oscar Ustari para estar bajo los tres palos. Después lo de siempre: una defensa prolija que tiene salida por los laterales, un mediocampo que presiona y busca recuperar rápido y una ofensiva a la que no se le puede dar ninguna ventaja. Gimnasia deberá más que nunca jugar concentrado y no desaprovechar las chances que origine.
El proceso ideal que todo club debería realizar, Newells lo ha hecho a la perfección estos últimos años: potenciar el fútbol juvenil, vender y comprar lo justo y necesario y hacer regresar a aquellos grandes ídolos que aún continúan vigentes. Con esa receta el conjunto rosarino volvió a la primera plana, despegando un gran fútbol y una potencia que parece siempre estar en levantada.
Luego de la salida del exitoso Martino, le llegó el turno a Berti, hombre de las inferiores, quien no hizo un mal trabajo, pero que perder los Clásicos lo perjudicó. Igualmente la dirigencia no perdió la sapiencia y apostó a otro DT formador y de la casa: Gustavo Raggio. El exdefensor era una incógnita, pero ya en la primera fecha develó que no tiene secretos: Newells continúa siendo el mismo de siempre, con jerarquía, potencia ofensiva y la cuota justa de juventud.
Así le ganó a un cada vez más pálido Boca en la Bombonera y se ilusiona con ser protagonista; y tiene con qué. Sumado al siempre comprometido y rendidor Maxi Rodríguez, los rosarinos repatriaron nuevamente al temerario goleador Ignacio Scocco. Además llegó el experimentado Oscar Ustari para estar bajo los tres palos. Después lo de siempre: una defensa prolija que tiene salida por los laterales, un mediocampo que presiona y busca recuperar rápido y una ofensiva a la que no se le puede dar ninguna ventaja. Gimnasia deberá más que nunca jugar concentrado y no desaprovechar las chances que origine.