Fútbol

CAMBIEMOS TIEMPOS VERBALES

La expectativa crece y sabemos que se vienen tiempos exigentes donde tenemos que negociar a cada instante con nuestros impulsos.

La ansiedad invade nuestras almas. La expectativa crece y sabemos que se vienen tiempos exigentes donde tenemos que negociar a cada instante con nuestros impulsos. Un “no hablemos de más” nos pone entre la espada y la pared. Cómo soltarse. Cómo manejar todas estas cosas que pasan si el Lobo es lo más importante de nuestras vidas.

Por la calle los diálogos giran sobre lo mismo y la locura se empaña cuando algún tipo centrado afirma “viste cómo es Gimnasia”. Y es con eso que debemos romper. Debemos destrozar los tiempos verbales para empezar a cambiar la cultura de la ilusión. Tenemos que atajarnos, pero soltar una frase que parece más justa “viste cómo ha sido Gimnasia”. Y en eso, en esa afirmación empezar a poner en pasado algunos aspectos que nos pueden servir para fortalecer el presente.

Lo que ocurrió en otras épocas debe ser el fiel reflejo de la experiencia pero jamás la trampa mortal para lo que vivimos. Nadie quita el nerviosismo pero permanezcamos con alegría, con fiesta, con confianza, con carnaval, con ganas de transitar este momento. Vivamos con optimismo un presente que ya no puede supeditarse a las lógicas de las frases armadas por el pasado más triste. Porque para vivir este mes que queda por delante tenemos que creer que todo puede pasar y que estamos para aprovechar una oportunidad histórica. Una oportunidad sustentada en un grupo fuerte, con hambre y forjado en tiempos de pan y agua. Formado en la adversidad de un fútbol de ascenso y con la inmensa presión de lograr objetivos desde la juventud.

Con este panorama, Troglio, el conductor de este barco, apuesta a lograr el sueño de todos. Un sueño que también le pertenece porque en este Gimnasia hay hinchas tratando de lograr el objetivo. Un dato que también nos infla el pecho de orgullo y nos invita a imaginar con más fuerza.

Como siempre decimos, habrá que esperar para saber cuál es el desenlace de esta historia, pero no nos condenemos al silencio. No juguemos el papel que muchos esperan que juguemos. El silencio nos limita y hay gente que apuesta a nuestra derrota quitándonos la palabra y las ganas de creer. Siempre ganan los que sueñan, los que apuestan y confían en las posibilidades de la vida.

Abracemos a nuestros amigos, escuchemos el legado de nuestros abuelos, tomemos las palabras de nuestros padres, enseñemos a nuestros hijos todo lo que es Gimnasia. Somos los mismos que estuvimos siempre, los que nos fuimos al descenso aplaudiendo a nuestros jugadores en un Bosque triste pero fiel. Somos los mismos que volvimos para quedarnos. Somos el pueblo, la gente entusiasmada y también el deseo de tantos otros que no nos entienden pero nos acompañan.

No pensemos más en las historias del pasado y aprovechemos para cambiar los tiempos verbales y así asumir el presente con la experiencia de quien quiere cambiar la historia.

Avancemos con calma y a paso firme. Depende de nosotros. De todos.

¡Vamos Gimnasia!


Letra G