Fútbol

MENTALIDAD, SEGURIDAD Y TÁCTICA

Esas tres son las claves del buen presente tripero. Gimnasia se juega varias cartas en los planos futbolístico e institucional. <b>OPINIÓN.</B>

La cuestión contractual, los rendimientos físicos, la continuidad de nombres y el cambio de esquema con buenos rendimientos físicos fueron vitales para llegar a un objetivo propuesto y apuntar a un sueño sin presiones desmedidas.

Cuando promediaba la sexta fecha,expresábamos la necesidad de la continuidad del cuerpo técnico para apuntar al futuro.

Semanas más tarde, en una acción oportuna, la dirigencia le renovó el contrato a Pedro Troglio, quien expresó que “Gimnasia es su casa”. Y fue él mismo quien, luego del triunfo ante All Boys, dijo: “Al hincha eufórico, le recuerdo que cuando agarramos estábamos en zona de descenso a la B Metropolitana”. Palabras que explican el proceso de crecimiento constante: primera temporada para acomodarse, segunda para ascender y tercera para luchar la transición en Primera.

Los números premiaron a este equipo y lo posicionaron de una forma expectante de cara a las últimas fechas, donde encabeza el caudal de equipos nucleados para pelear por el título.

En los motivos, hay cuestiones tácticas y mentales para destacar. Por un lado, el cambio de esquema marcó otro rumbo, el cual rompió con la idea de dos puntas fijos para dejar a una sola persona como referencia ofensiva. Las críticas de hinchas y periodistas iban de la mano con los resultados: derrota en el clásico, victoria agónica con San Lorenzo y goleada adversa ante Vélez.

Pese a ello, la mentalidad del técnico se puso firme y reveló que el planteo no es mezquino como aparenta. Las llegadas ofensivas de Gimnasia se explican en la diversidad de sus goles; no hay un goleador nato: cualquiera puede convertir. Barsottini, Blengio, Licht, Pouso, Gastón Díaz, Mussis, Meza y Fernández se han sumado a la lista de delanteros que concretaron en el arco rival.

Estos puntos también son fundamentales con la ayuda del preparador físico, Pablo Martín, ya que el desgaste para la formación actual es exigente (¿será el causal de las lesiones?). A excepción de los partidos con Vélez y Rosario Central, donde el equipo se la jugaba por el empate, a Gimnasia no le han convertido goles en los últimos minutos cuando fue derrotado. Dicho de otro modo: no ha sido vencido físicamente por el rival.

Para pensar el éxito de la estrategia, es clave la figura de Álvaro Fernández en el piboteo con los mediocampistas que llegan. El uruguayo, con simpleza e inteligencia, rinde en el engranaje pensado porque no sólo distribuye, sino que cuando se lo propone, llega y convierte.

Se suma la solvencia defensiva, donde volvieron nombres consolidados hace ya dos años, luego de reemplazos que cumplieron. Es por eso que el gol de All Boys rompió la racha de más de 300 minutos sin goles.

A su vez, el crecimiento está justificado por la fuerza del mediocampo. Más allá de los buenos niveles de juego de Maximiliano Meza (que hizo olvidar a “Caco” García) y Javier Mendoza (un “tapado” a quien Pedro le dio confianza), la figura de Franco Mussis es la que alimenta al equipo. El joven vendido a Europa puede perder pelotas pero es el tractor de Gimnasia, y su ausencia ya debe ser preocupación en los dirigentes para después de junio.

En materia de marca, Troglio pide jugar al límite: de ahí la razón de las amarillas de Omar Pouso en la temporada (catorce, más la expulsión del último lunes). Por su parte, Dardo Miloc ha crecido y demuestra que puede ser alternativa clara en los partidos finales.

Otros aspectos a futuro tendrán que ver con preparar una camada necesaria como la que vemos hoy, con varios jugadores jóvenes en el plantel profesional: Mussis, Meza, Peralta y Mendoza -1992-, García y Benítez -1991-, Miloc e Ignacio Fernández -1990-. La reserva no ha cosechado una buena temporada, por lo que es necesario reforzar el semillero y pensar en reemplazos naturales; como, por ejemplo, la defensa que caducará por edad en el mediano plazo.

En fin, la cabeza visible del proyecto ha vuelto a poner al Lobo en la discusión, como hace nueve años atrás. Más tarde, vendrá la discusión de si le sirve a este equipo jugar la Copa Sudamericana pero, por lo pronto, será necesario no culpar a estos jugadores por la mochila histórica y afrontar los partidos que quedan como un premio por lo realizado y una inversión en tranquilidad a futuro.

La exigencia del hincha tendrá que ser el apoyo y el acompañamiento. Hace tres años, el evidente descenso y, en mayo pasado, Gimnasia subió en Córdoba. El exitismo, entonces, sólo deberá pasar por los trabajos que avecinan: Platea H, Campus, Bosquecito y el fortalecimiento de las disciplinas nuevas, como el fútsal y el hockey femenino.


Santiago Giorello