Fútbol
07/10/2013
CONSTRUIR CON PACIENCIA
Gimnasia lleva una gran campaña, pero ilusionarse con otro objetivo que no sea la permanencia podría resultar una trampa mortal <b>OPINIÓN</b>
Hay una palabra que no debemos pasar por alto los triperos: esfuerzo. Nada, absolutamente nada, le sobra a Gimnasia para mantenerse en pie. Esto no significa que sea un mal equipo, al contrario, sino que debe hacer los deberes como todos y no ilusionarse con metas que no son posibles en este presente.
Permanecer en los primeros lugares de la tabla es una obligación por una simple cuestión de promedio, aunque jamás puede ser un sueño prioritario de campeonato. El Lobo es un buen equipo y está obligado a llevar adelante una contundente campaña para permanecer en la categoría. Por eso, no hay que confundirse; no hay que endulzar demasiado aquello que se consigue.
Dos golpes fuertísimos recibió el equipo de Pedro frente a rivales notablemente superiores en el nombre por nombre. Tanto Newell`s como San Lorenzo bailaron a Gimnasia. Esto se debe a dos cuestiones: la paciencia de los procesos (el conjunto rosarino) o el grosor de la billetera (un atractivo once de azulgrana).
El resto, sin sumar a Lanús, están prácticamente en la misma. Pelean y reman como pueden en el marco de un campeonato competitivo donde cualquiera puede ser más que cualquiera. En este sentido, el Lobo no está por fuera de esas circunstancias. Si bien gran parte del periodismo y la opinión pública valora la fortaleza demostrada hasta el momento, es una realidad que no existe un plantel extenso ni jugadores de renombre para festejar en todas las fechas.
De todas formas, el método es el correcto para quedarse en Primera. Salvo excepciones, Gimnasia siempre va al frente, apura a los rivales, vuelve a hacer del Bosque su fortaleza y se anima con mucho amor propio. No deja de lado estas claves que le sirven como argumento para sostenerse.
Será importante mantener firme la conciencia. Sostener bien arriba el factor anímico, un aspecto fundamental en los equipos de Pedro. Y saber siempre que a veces es mejor un empate que la tramposa ambición de sumar tres puntos y descuidar lo conseguido.
Hasta el momento, con altos y bajos, es muy valiosa la actuación tripera en la máxima división del fútbol argentino. Hay que mantener la tranquilidad. No mirar tan alto, porque siempre resulta más importante construir desde los cimientos con paciencia que volar inseguros entre ilusiones.
Germán Verne
Permanecer en los primeros lugares de la tabla es una obligación por una simple cuestión de promedio, aunque jamás puede ser un sueño prioritario de campeonato. El Lobo es un buen equipo y está obligado a llevar adelante una contundente campaña para permanecer en la categoría. Por eso, no hay que confundirse; no hay que endulzar demasiado aquello que se consigue.
Dos golpes fuertísimos recibió el equipo de Pedro frente a rivales notablemente superiores en el nombre por nombre. Tanto Newell`s como San Lorenzo bailaron a Gimnasia. Esto se debe a dos cuestiones: la paciencia de los procesos (el conjunto rosarino) o el grosor de la billetera (un atractivo once de azulgrana).
El resto, sin sumar a Lanús, están prácticamente en la misma. Pelean y reman como pueden en el marco de un campeonato competitivo donde cualquiera puede ser más que cualquiera. En este sentido, el Lobo no está por fuera de esas circunstancias. Si bien gran parte del periodismo y la opinión pública valora la fortaleza demostrada hasta el momento, es una realidad que no existe un plantel extenso ni jugadores de renombre para festejar en todas las fechas.
De todas formas, el método es el correcto para quedarse en Primera. Salvo excepciones, Gimnasia siempre va al frente, apura a los rivales, vuelve a hacer del Bosque su fortaleza y se anima con mucho amor propio. No deja de lado estas claves que le sirven como argumento para sostenerse.
Será importante mantener firme la conciencia. Sostener bien arriba el factor anímico, un aspecto fundamental en los equipos de Pedro. Y saber siempre que a veces es mejor un empate que la tramposa ambición de sumar tres puntos y descuidar lo conseguido.
Hasta el momento, con altos y bajos, es muy valiosa la actuación tripera en la máxima división del fútbol argentino. Hay que mantener la tranquilidad. No mirar tan alto, porque siempre resulta más importante construir desde los cimientos con paciencia que volar inseguros entre ilusiones.
Germán Verne