Fútbol

UN PASO MÁS

Gimnasia volvió al triunfo y acaricia el regreso a Primera. El Lobo tiene todo servido para regresar al lugar que se merece.<B>OPINIÓN</b>

Gimnasia fue al frente con más actitud que buen juego. En cambio Gimnasia, el jujeño, propuso lo que todos vaticinaban: embarrar la cancha, cerrarse atrás, raspar en el medio y buscar algún recoveco en alguna contra aislada. Los norteños tomaron nota de lo que habían hecho Ferro y Defensa y Justicia semanas atrás. Y casi les sale.

El mérito estuvo en el único Lobo: la clave fue no desesperarse y mantener la frialdad y la certeza de que el gol iba a llegar. Incluso tras la expulsión de Niell la premisa no cambió.

Troglio sacó aprobado con los cambios y, sin duda alguna, lo más positivo de la jornada, al margen del resultado, fue el regreso de Federico Rasic. Ese pibe goleador de inferiores, de un porte más que considerable, y que era pedido a gritos por la masa tripera. Una vez más, mostró argumentos válidos como para no volver a ser relegado de la lista de concentrados.

Párrafo aparte para Pablo Bangardino, un arquero que podría ser titular en cualquier otro equipo: siempre que le tocó jugar, obtuvo un sobresaliente. Firme, sólido, garante de seguridad bajo los tres palos, Bangardino suele estar en el banco sólo porque por delante tiene a una figura bestial que se apellida Monetti. Si al Mono le toca irse, resultaría un despropósito contratar otro arquero.

Pero lo más importante es que Gimnasia retomó el rumbo que parecía haber perdido. O quizás nunca lo perdió. Troglio lo había manifestado en las conferencias pasadas: con los jujeños, era ganar o ganar. Y Gimnasia ganó. Es cierto, no brilló; pero prácticamente fue el único protagonista del partido –tuvo situaciones de todos los colores.

Quedan cinco paradas más. Quince puntos en juego. Si Gimnasia saca la mitad, estará en Primera División sin importar los resultados de Sarmiento.

La mesa está servida para la juerga y nada puede salir mal. Este Lobo ambicioso revalidó su buen andar psíquico y también futbolístico. ¿Presiones? Sí, las hay. Pero este equipo está bien armado, tiene el objetivo entre las cejas y si hay algo que le sale bien, es perseverar. Infle el pecho, Lobo. Un paso más. Un paso más y las puertas del fútbol grande volverán a estar abiertas de par en par.


Agustín Colianni