Fútbol
19/02/2013
PURO SACRIFICIO
Como es costumbre, nada fue fácil para Gimnasia, que logró equiparar las falencias del juego con gran entrega y sacrificio. <b>ANÁLISIS</b>
Si bien existió un retroceso en el rendimiento, cabe mencionar algunos atenuantes y varios puntos destacables de la victoria en el Bosque.
La falta de algunos referentes resintió al sector defensivo, ya sin Omar Pouso desde el partido pasado y ahora sufriendo las ausencias del capitán Lucas Licht y de Osvaldo Barsottini, en esa línea de cuatro que salía de memoria. A pesar de ello, los que ingresaron hicieron una buena tarea y se acomodaron rápidamente al equipo, aunque el funcionamiento no estuvo del todo aceitado.
El tercer partido del año dejó en claro una segunda certeza: a Gimnasia será difícil ganarle. Por juego cuando consigue la pelota; por jerarquía individual cuando el partido se presenta parejo y por sacrificio cuando el rival lo supera individual y colectivamente. Un sacrificio nunca mejor representado que en este partido frente a Huracán, donde las cosas salieron a medias, se notaron las ausencias y se vio un bajo nivel de algunos jugadores.
Nadie dejó de correr. Ni Nacho Fernández cuando veía que no le salía una, ni Facundo Pereyra cuando se veía solo frente a tantas camisetas del Globo, ni cada uno de los que tuvo que estar dentro del campo. Se trató de un equipo solidario y combativo capaz de pelear hasta el último segundo de partido para no perder lo conseguido.
Los números y el devenir del torneo indican que se trata de un campeonato muy parejo. La punta fue variando de dueño, hay poca diferencia de puntos en los puestos de arriba y cualquier puede perder en el camino. Las pequeñas diferencias serán fundamentales en la sumatoria final.
No pueden faltar jugadores desequilibrantes, algo de suerte y mucho sacrificio. Gimnasia parece tener las condiciones necesarias para probarse la ropa de candidato y pelear hasta el final por el ascenso.
Alejandro De Angelis
La falta de algunos referentes resintió al sector defensivo, ya sin Omar Pouso desde el partido pasado y ahora sufriendo las ausencias del capitán Lucas Licht y de Osvaldo Barsottini, en esa línea de cuatro que salía de memoria. A pesar de ello, los que ingresaron hicieron una buena tarea y se acomodaron rápidamente al equipo, aunque el funcionamiento no estuvo del todo aceitado.
El tercer partido del año dejó en claro una segunda certeza: a Gimnasia será difícil ganarle. Por juego cuando consigue la pelota; por jerarquía individual cuando el partido se presenta parejo y por sacrificio cuando el rival lo supera individual y colectivamente. Un sacrificio nunca mejor representado que en este partido frente a Huracán, donde las cosas salieron a medias, se notaron las ausencias y se vio un bajo nivel de algunos jugadores.
Nadie dejó de correr. Ni Nacho Fernández cuando veía que no le salía una, ni Facundo Pereyra cuando se veía solo frente a tantas camisetas del Globo, ni cada uno de los que tuvo que estar dentro del campo. Se trató de un equipo solidario y combativo capaz de pelear hasta el último segundo de partido para no perder lo conseguido.
Los números y el devenir del torneo indican que se trata de un campeonato muy parejo. La punta fue variando de dueño, hay poca diferencia de puntos en los puestos de arriba y cualquier puede perder en el camino. Las pequeñas diferencias serán fundamentales en la sumatoria final.
No pueden faltar jugadores desequilibrantes, algo de suerte y mucho sacrificio. Gimnasia parece tener las condiciones necesarias para probarse la ropa de candidato y pelear hasta el final por el ascenso.
Alejandro De Angelis