Fútbol
06/02/2013
PENALES: ¿CASUALIDAD O CAUSALIDAD?
Desde 2007 a esta parte, Gimnasia registró el 54% de penales malogrados. ¿Mala suerte o falta de entrenamiento? Estadísticas.
Tomando como referencia las últimas seis temporadas, Gimnasia ha tenido a su favor 26 penales, de los cuales convirtió 12 y desperdició 14 de ellos. De esta manera, el Lobo tiene un promedio del 54% de yerros desde los 11 metros. A saber:
En el 2007, el Lobo tuvo cuatro penales a favor, de los cuales convirtió dos y falló dos. Los que no acertaron fueron Santiago Silva contra Lanús en el Clausura (0-1) y Germán Herrera en el clásico de la ciudad donde Gimnasia perdió por la mínima en el Apertura.
En el Clausura del siguiente año tuvo tres penales y sólo marcó uno. Los que marraron fueron el Tornado Alonso vs Olimpo (triunfo 4-2) y Federico Domínguez ante Estudiantes (derrota 2-1). Ambos partidos fueron en el Estadio Ciudad de La Plata. El que marcó el único fue el propio Domínguez en la derrota 2 a 1 con San Lorenzo. En el Apertura tuvo un solo tiro desde los doce pasos y lo marcó Messera frente a Godoy Cruz en el Bosque.
En el 2009, el conjunto tripero sumó un penal por torneo y ambos fueron adentro. Vizcarra en el Clausura cuando Gimnasia le ganó 2-0 a Tigre y Juan Cuevas en el Apertura en el empate 2-2 vs River en el Monumental.
En el primer semestre del 2010 el Lobo tuvo sólo dos oportunidades y ambas fueron desperdiciadas. Rubén Maldonado frente a Banfield (2-3 en el Florencio Sola) y Denis Stracqualursi en el clásico (victoria 3-1 en 60 y 118) fueron los que fallaron. En la segunda parte del año el Lobo no tuvo penales a favor.
En este 2011 el Tripero convirtió los dos que tuvo en la etapa de primera división: Neira a San Lorenzo en la primer fecha y Guillermo Barros Schelotto a Boca en la última. En la etapa del Nacional B falló todos. José Vizcarra en dos fechas consecutivas como fueron Almirante Brown e Independiente Rivadavia y el Turbo Vargas en el estadio de San Lorenzo con River Plate.
En el primer semestre de 2012, Gimnasia tuvo cuatro penales. Macaluso convirtió ante Rosario Central y el resto fueron en la serie ante Tigre por Copa Argentina, donde Alan Ruiz acertó y Sergio Vittor y Emiliano Méndez fallaron. En el segundo, fueron otros cuatro, de los cuales Licht anotó ante Bandield y Douglas Haig y Monetti y Pereyra no pudieron ante Instituto, ambos en el mismo partido.
En este 2013, el Lobo arrancó fallando, en los pies de Lucas Licht, otro penal. Se puede indultar de alguna u otra manera las oportunidades desperdiciadas, marcando a la acción malograda como un hecho singular del que se debe mejorar para no volver a repetir. Sucede que pasando de la singularidad a la generalidad, las estadísticas marcan números que preocupan: 54% de penales errados en los últimos seis años.
He aquí el interrogante a plantear. ¿Es mera casualidad el abultado número de yerros? ¿Es producto del azar y de la suerte? ¿Los penales son una “lotería” realmente? ¿Es por falta de práctica y entrenamiento? ¿Cuál es el motivo y la causa de este alarmante recuento?
El debate está abierto. A estudiar el código penal.
Juan Ignacio Varano
En el 2007, el Lobo tuvo cuatro penales a favor, de los cuales convirtió dos y falló dos. Los que no acertaron fueron Santiago Silva contra Lanús en el Clausura (0-1) y Germán Herrera en el clásico de la ciudad donde Gimnasia perdió por la mínima en el Apertura.
En el Clausura del siguiente año tuvo tres penales y sólo marcó uno. Los que marraron fueron el Tornado Alonso vs Olimpo (triunfo 4-2) y Federico Domínguez ante Estudiantes (derrota 2-1). Ambos partidos fueron en el Estadio Ciudad de La Plata. El que marcó el único fue el propio Domínguez en la derrota 2 a 1 con San Lorenzo. En el Apertura tuvo un solo tiro desde los doce pasos y lo marcó Messera frente a Godoy Cruz en el Bosque.
En el 2009, el conjunto tripero sumó un penal por torneo y ambos fueron adentro. Vizcarra en el Clausura cuando Gimnasia le ganó 2-0 a Tigre y Juan Cuevas en el Apertura en el empate 2-2 vs River en el Monumental.
En el primer semestre del 2010 el Lobo tuvo sólo dos oportunidades y ambas fueron desperdiciadas. Rubén Maldonado frente a Banfield (2-3 en el Florencio Sola) y Denis Stracqualursi en el clásico (victoria 3-1 en 60 y 118) fueron los que fallaron. En la segunda parte del año el Lobo no tuvo penales a favor.
En este 2011 el Tripero convirtió los dos que tuvo en la etapa de primera división: Neira a San Lorenzo en la primer fecha y Guillermo Barros Schelotto a Boca en la última. En la etapa del Nacional B falló todos. José Vizcarra en dos fechas consecutivas como fueron Almirante Brown e Independiente Rivadavia y el Turbo Vargas en el estadio de San Lorenzo con River Plate.
En el primer semestre de 2012, Gimnasia tuvo cuatro penales. Macaluso convirtió ante Rosario Central y el resto fueron en la serie ante Tigre por Copa Argentina, donde Alan Ruiz acertó y Sergio Vittor y Emiliano Méndez fallaron. En el segundo, fueron otros cuatro, de los cuales Licht anotó ante Bandield y Douglas Haig y Monetti y Pereyra no pudieron ante Instituto, ambos en el mismo partido.
En este 2013, el Lobo arrancó fallando, en los pies de Lucas Licht, otro penal. Se puede indultar de alguna u otra manera las oportunidades desperdiciadas, marcando a la acción malograda como un hecho singular del que se debe mejorar para no volver a repetir. Sucede que pasando de la singularidad a la generalidad, las estadísticas marcan números que preocupan: 54% de penales errados en los últimos seis años.
He aquí el interrogante a plantear. ¿Es mera casualidad el abultado número de yerros? ¿Es producto del azar y de la suerte? ¿Los penales son una “lotería” realmente? ¿Es por falta de práctica y entrenamiento? ¿Cuál es el motivo y la causa de este alarmante recuento?
El debate está abierto. A estudiar el código penal.
Juan Ignacio Varano