Fútbol
02/01/2013
FIRMÓ HÉCTOR ACUÑA
El delantero uruguayo pasó por la sede y estampó la firma. Discutido arribo del primer refuerzo tripero, que relega a pibes de la cantera.
Héctor “Romario” Acuña firmó esta noche su contrato con Gimnasia por espacio de un año y medio y se convirtió así en el primer refuerzo del Lobo para la culminación del campeonato del Nacional B.
Así las cosas, el delantero movedizo que tanto quería Pedro Troglio, se entrenará mañana con sus nuevos compañeros en lo que será el inicio de los trabajos de pretemporada que encarará el plantel.
Héctor Fabián Acuña Maciel, nació el 27 de octubre de 1981 en la ciudad de Montevideo, Uruguay.
Proviene de El Tanque Sisley, una de las revelaciones del último certamen del fútbol charrúa. Convirtió 11 goles en las 15 fechas que tuvo el torneo Clausura del campeonato del vecino país.
Además, el delantero de 1,64 metros de altura, tras su debut en Rampla Juniors, pasó por Rentistas, Liverpool, Miramar Misiones, Racing de Montevideo y Cerrito, todos del fútbol uruguayo. También jugó en Santiago Morning de Chile, Dorados de Sinaloa de México y Marathón de Honduras.
UN REFUERZO QUE GENERA INTERROGANTES
Más allá de que no se conocen bien las características de este nuevo futbolista, que seguramente tendrá la oportunidad de mostrarlas en la cancha, el hecho de haber ido en busca de un delantero invita al debate. Es que Gimnasia posee un plantel con varios atacantes, muchos de los cuales son pibes de las inferiores que han demostrado que tienen bastante para dar. El caso más emblemático, el de Federico Rasic, que viene de marcar 17 goles en el torneo de la Cuarta División.
Sin buscar establecer prejuicios, resulta necesario preguntarse si, en vez de poblar el plantel de delanteros que a priori no garantizas ser mejores que los que ya hay, los dirigentes triperos en conjunto con el cuerpo técnico hubieran podido apostar de lleno a las divisiones juveniles.
Consideramos que la premisa debe siempre ser la misma: traer refuerzos y no incorporaciones. De todos modos, también es posible que Acuña sea una solución para Gimnasia. Todo se verá en la cancha: si Acuña no cumple con las expectativas, estaremos en condiciones de hablar de una nueva pifiada en materia de refuerzos; en cambio, si el uruguayo aporta los goles que al Lobo le faltaron en el tramo final de la primera rueda, habrá que reconocer el éxito de la apuesta. Sin embargo, desde una primera mirada, esta incorporación no hace más que invitar a cuestionarse en qué lugar están parados tanto dirigentes como cuerpo técnico.
Desde este medio se proclamó la contratación de un delantero, eso es cierto. Pero siempre hablamos de futbolistas que garanticen un salto de calidad al plantel ya de entrada, requisito que, en el caso de Acuña, no se cumple.
Así las cosas, el delantero movedizo que tanto quería Pedro Troglio, se entrenará mañana con sus nuevos compañeros en lo que será el inicio de los trabajos de pretemporada que encarará el plantel.
Héctor Fabián Acuña Maciel, nació el 27 de octubre de 1981 en la ciudad de Montevideo, Uruguay.
Proviene de El Tanque Sisley, una de las revelaciones del último certamen del fútbol charrúa. Convirtió 11 goles en las 15 fechas que tuvo el torneo Clausura del campeonato del vecino país.
Además, el delantero de 1,64 metros de altura, tras su debut en Rampla Juniors, pasó por Rentistas, Liverpool, Miramar Misiones, Racing de Montevideo y Cerrito, todos del fútbol uruguayo. También jugó en Santiago Morning de Chile, Dorados de Sinaloa de México y Marathón de Honduras.
UN REFUERZO QUE GENERA INTERROGANTES
Más allá de que no se conocen bien las características de este nuevo futbolista, que seguramente tendrá la oportunidad de mostrarlas en la cancha, el hecho de haber ido en busca de un delantero invita al debate. Es que Gimnasia posee un plantel con varios atacantes, muchos de los cuales son pibes de las inferiores que han demostrado que tienen bastante para dar. El caso más emblemático, el de Federico Rasic, que viene de marcar 17 goles en el torneo de la Cuarta División.
Sin buscar establecer prejuicios, resulta necesario preguntarse si, en vez de poblar el plantel de delanteros que a priori no garantizas ser mejores que los que ya hay, los dirigentes triperos en conjunto con el cuerpo técnico hubieran podido apostar de lleno a las divisiones juveniles.
Consideramos que la premisa debe siempre ser la misma: traer refuerzos y no incorporaciones. De todos modos, también es posible que Acuña sea una solución para Gimnasia. Todo se verá en la cancha: si Acuña no cumple con las expectativas, estaremos en condiciones de hablar de una nueva pifiada en materia de refuerzos; en cambio, si el uruguayo aporta los goles que al Lobo le faltaron en el tramo final de la primera rueda, habrá que reconocer el éxito de la apuesta. Sin embargo, desde una primera mirada, esta incorporación no hace más que invitar a cuestionarse en qué lugar están parados tanto dirigentes como cuerpo técnico.
Desde este medio se proclamó la contratación de un delantero, eso es cierto. Pero siempre hablamos de futbolistas que garanticen un salto de calidad al plantel ya de entrada, requisito que, en el caso de Acuña, no se cumple.