Fútbol
07/02/2012
MUCHO MÁS QUE UN ENTRENADOR
Además del cariño y la idolatría que genera en el hincha, el DT del Lobo está asumiendo roles que no le corresponden. Por <b><i>Mauro Bolatti</i></b>.
Que el hincha de Gimnasia siente una gran admiración por Pedro Troglio, no es ninguna novedad. Que con el correr de los años fue aumentando su idolatría, tampoco. Y que desde su retorno el club el equipo cambió la imagen y las expectativas se renovaron, mucho menos.
Lo que llama poderosamente la atención son las responsabilidades que el DT está asumiendo aun sin corresponderle por estos días. Compromisos que no hacen más que ocasionar un gran desgaste mental y psicológico en un momento en el que todas las energías tienen que estar depositadas en la parte futbolística y en lograr el ascenso.
El año pasado Troglio había dado la nota con las reuniones que tuvo con algunas empresas conocidas en la búsqueda de sponsors para sumar a la nueva camiseta del equipo. Hace unos días atrás la novedad estuvo en que pudo acercar al club la suma de 500 mil pesos mediante la donación de un empresario amigo, cuestión que fue muy bien recibido por la dirigencia. Pero lo que sucedió esta mañana en Estancia Chica prácticamente que colmó el vaso.
El entrenador del Lobo tuvo que sacar plata de su bolsillo y mandar a comprar hielo ante la falta que había en Abasto para que puedan refrescarse los jugadores. A su vez, como tampoco había de la bebida que el plantel utiliza a diario para hidratarse, tuvo que comprar agua y algunos jugos en el buffet que el club tiene en la entrada del predio.
Se sabe que en Estancia Chica los empleados están trabajando a reglamento en forma de protesta por el atraso que hay en los sueldos. De allí que se observe el pasto alto que hay en todas los campos de juego, lo que perjudica el entrenamiento del plantel profesional. Pero que el técnico tenga que mandar a comprar hielo con plata de su propio bolsillo, aún cuando se le debe un mes de sueldo, y que a diario tenga que atender las necesidades de los empleados, queda absolutamente fuera de lugar. Son obligaciones que les corresponde a los dirigentes.
Todas estas situaciones no hacen más que ocasionar un desgaste innecesario en el entrenador, cuando su labor solamente tiene que estar abocada a la parte futbolística. Más allá de la buena relación que Troglio mantiene con los dirigentes, en calle cuatro debieran tomar nota de estas cuestiones si en verdad quieren hacer de Gimnasia un club serio con vistas a lograr el ascenso a Primera División. Todos estos detalles no pueden pasar por alto. Mientras tanto, Troglio está siendo mucho más que un entrenador.
Mauro Bolatti
Nota: Diario Diagonales
Lo que llama poderosamente la atención son las responsabilidades que el DT está asumiendo aun sin corresponderle por estos días. Compromisos que no hacen más que ocasionar un gran desgaste mental y psicológico en un momento en el que todas las energías tienen que estar depositadas en la parte futbolística y en lograr el ascenso.
El año pasado Troglio había dado la nota con las reuniones que tuvo con algunas empresas conocidas en la búsqueda de sponsors para sumar a la nueva camiseta del equipo. Hace unos días atrás la novedad estuvo en que pudo acercar al club la suma de 500 mil pesos mediante la donación de un empresario amigo, cuestión que fue muy bien recibido por la dirigencia. Pero lo que sucedió esta mañana en Estancia Chica prácticamente que colmó el vaso.
El entrenador del Lobo tuvo que sacar plata de su bolsillo y mandar a comprar hielo ante la falta que había en Abasto para que puedan refrescarse los jugadores. A su vez, como tampoco había de la bebida que el plantel utiliza a diario para hidratarse, tuvo que comprar agua y algunos jugos en el buffet que el club tiene en la entrada del predio.
Se sabe que en Estancia Chica los empleados están trabajando a reglamento en forma de protesta por el atraso que hay en los sueldos. De allí que se observe el pasto alto que hay en todas los campos de juego, lo que perjudica el entrenamiento del plantel profesional. Pero que el técnico tenga que mandar a comprar hielo con plata de su propio bolsillo, aún cuando se le debe un mes de sueldo, y que a diario tenga que atender las necesidades de los empleados, queda absolutamente fuera de lugar. Son obligaciones que les corresponde a los dirigentes.
Todas estas situaciones no hacen más que ocasionar un desgaste innecesario en el entrenador, cuando su labor solamente tiene que estar abocada a la parte futbolística. Más allá de la buena relación que Troglio mantiene con los dirigentes, en calle cuatro debieran tomar nota de estas cuestiones si en verdad quieren hacer de Gimnasia un club serio con vistas a lograr el ascenso a Primera División. Todos estos detalles no pueden pasar por alto. Mientras tanto, Troglio está siendo mucho más que un entrenador.
Mauro Bolatti
Nota: Diario Diagonales