Fútbol

QUÉ TIENE GIMNASIA PARA AFRONTAR EL 2012

El 2012 está a la vuelta de la esquina. Gimnasia iniciará la pretemporada el 3 de enero, con la premisa ineludible de moldear un plantel capaz de lograr el objetivo inmediato: volver al fútbol grande de Argentina. Refuerzos y la actualidad de un plantel que tiene a Pedro Troglio como principal fuente de esperanza.

Si bien la tarea no es sencilla ni mucho menos, el Lobo tiene con qué dar pelea. El 2011 se va con un guiño de ojo hacia Gimnasia: existen dos aspectos esenciales (quizás los únicos positivos del año) a los que el Lobo debe aferrarse para encarar lo que vendrá. El primero es el surgimiento de pibes de la cantera, que injusta y lamentablemente fueron llamados a última hora, cuando el barco se hundía y la batalla ya estaba casi perdida, para que pusieran el pecho a las balas. Cada uno de ellos forjó un estilo propio de combate y hoy Gimnasia cuenta con estos pequeños guerreros en cada una de sus líneas.

Comenzando con Fernando Monetti bajo los tres palos (escoltado por otros dos goleros de primer nivel, como Pablo Bangardino y Yair Bonnin), la lista se extiende considerablemente. Abajo, Lisandro Magallán cumplió con asombrosa eficacia y dejó en claro que con él, Gonzalo Soto y Olivier Benítez Gimnasia tiene defensa para rato. Ellos, sumados a Leandro Sapetti, Cristian Piarrou y, un poco más relegado, Marcelo Cardozo, conforman un amplio abanico de posibles variantes en defensa.

El mediocampo es el sector más minado de juveniles, que a priori, pueden resultar un sinfín de salvavidas para el Club. Ellos son Pablo De Blasis, Dardo Miloc, Nahuel Fernandes Silva, Jonatan Chaves, Ariel García, Milton Casco y Alan Ruiz. Todos emergieron con luz propia en momentos delicados y supieron ganarse un lugar en forma incuestionable.

Más atrás –por una cuestión estrictamente de rendimiento o escasez de minutos en cancha– asoman futbolistas como Emiliano Méndez (si bien en el Nacional B comenzó como titular con la dificilísima premisa de reemplazar y hacer olvidar a Fabián Rinaudo, sus actuaciones no fueron convincentes ni mucho menos, por lo que terminó relegado), Federico Ruiz y Nicolás Castro. Y finalmente, la grata aparición de Joaquín Romea a mitad de año más el ascenso futbolístico de Agustín Curima, le otorgan a Gimnasia dos variantes altamente potables en ofensiva.

Si se pasa en limpio son 21 jugadores surgidos de la cantera del Club que –salvo alguna que otra excepción discutible– bien pueden ser titulares en el primer equipo. La aparición de esta camada de juveniles le vino como anillo al dedo a este Gimnasia que aún está en medio de la tormenta y debe capear un temporal que ya sacudió a diestra y siniestra al Club todo. Algo está claro: con estos juveniles pulidos y mezclados con los jugadores más experimentados del plantel, el Lobo tiene equipo para hacerle frente a cualquier rival.

El segundo aspecto esencial es el retorno de Pedro Troglio. Nadie puede negarlo: el DT tripero actuó cual un mesías en el momento más crítico que atravesó el Lobo este año. Porque Gimnasia se hundía bajo el oscuro mar de los promedios (no ya el de los promedios de Primera División, sino el de los promedios de la B Nacional) y la caída era libre. Las cuentas cierran muy a favor del entrenador mens sana: Troglio dirigió la misma cantidad de partidos que Osvaldo Ingrao, con idéntico plantel bajo su mando, y cosechó 10 puntos más. El Lobo terminó octavo, con varios equipos que sólo cuentan con un par de unidades más, por lo que una seguidilla de triunfos puede posicionar a Gimnasia en la cumbre de la tabla de posiciones. Y la conclusión se cae de madura: la campaña de Ingrao fue tan magra como fenomenal la de Troglio.

Por último, existen dos elementos a tener en cuenta ya desde el hoy. El primero es el tema refuerzos. Si la dirigencia tripera se maneja entre los nombres que hasta ahora salieron a la luz, la apuesta será acertada. Cabrera, Salinas, Rius y Beltrán (ni hablar de Marco Pérez) son futbolistas que pueden jerarquizar un plantel que ya cuenta con una base de sustento y que sólo necesita que lo moldeen: 35 profesionales son demasiados, por lo que algunos deberán irse. ¿Quiénes? Troglio sabrá, pero los nombres surgen de inmediato cuando se los busca: son aquellos futbolistas que no han rendido ni la mitad de lo que se esperaba de ellos, que cobran un sueldo sin aportar un gramo de calidad y que nada tienen que ver con la Institución. La consigna entonces es clara: sumar dos refuerzos (que actúen como tales y no como simples incorporaciones), desprenderse de aquéllos que representan fugas incómodas en el plantel, y trabajar arduamente con no más de 27 o 28 profesionales.

El segundo elemento a tener en cuenta no es más que la concientización de que en el Bosque el Lobo debe ganarle a todos, que ningún rival puede retirarse contento de 60 y 118, que los rivales deben sentir un profundo temor cuando salten al reducto tripero, que el Lobo debe vapulear a cualquiera en su casa. Este semestre Gimnasia no pudo sacar el provecho ideal jugando en su cancha y se le escaparon muchas unidades. Eso en el 2012 tiene que cambiar. Si Gimnasia obtiene, cuanto menos, el 80% de los puntos que se disputen en el Bosque, con alguna que otra victoria lejos de casa estará acariciando su objetivo.

Las bases están entadas para emprender, de una vez por todas, el camino correcto. Sólo es cuestión de salvaguardar lo propio (esto es no desmantelar el plantel con ventas lapidarias para el Club), no equivocarse en las contrataciones, desprenderse de quienes no aportan más que problemas y trabajar arduamente. Ésa es la única forma. Así el Lobo rumbeará sin filtros hacia el éxito.


Agustín Colianni