Fútbol

UNA SANA COSTUMBRE: FITO Y MONETTI

En un partido para olvidar, otra vez Rinaudo y el Mono se destacaron por sobre el resto. Bien por el Guille que dejó la vida. <b>PUNTAJES</B>.

ACCEDER A LA GALERÍA DE FOTOS.
______________________________


Fernando Monetti (7): Se mostró seguro bajo los tres palos y salvó a Gimnasia en varias ocasiones. Siempre atento, calculó bien los tiempos y tapó algunas pelotas decisivas. El Mono fue el responsable mayor de que Racing no haya lastimado al Lobo y por eso está en el podio.

Cristian Piarrou (5): Volvió al equipo después de mucho tiempo y sacó un discreto aprobado. Se dedicó a cuidar su sector y a pasar al ataque muy pocas veces, por lo que tuvo un desempeño algo conservador. No se animó a llegar hasta la línea del fondo de la visita.

Pablo Fontanello (6): Comenzó con complicaciones y redondeó un primer tiempo regular en el que dejó algunas dudas, sobre todo a la hora de salir jugando. En el complemento mejoró, se afianzó y terminó siendo una pieza vital en defensa, ganando varias pelotas claves.

Oliver Benítez (5): Nunca quiso complicarse y siempre reventó la pelota, incluso cuando tenía espacio para salir jugando. Su tarea mejoró en la segunda parte, donde, asociado a Fontanello, frenó las embestidas de Racing.

Milton Casco (5): Mejoró con respecto a lo que venía haciendo en partidos anteriores. Esta vez estuvo atento en la marca y se proyectó con criterio cada vez que pudo. Buena tarea de Casco.

Lucas Castro (5): El jugador más desequilibrante del Lobo. Alternó buenas y malas en la creación de juego. Se mostró en todo momento y encaró con pelota dominada sin dudarlo y a veces terminó mal las jugadas. Por momentos fue un gran problema para Pillud, sobre todo en el primer tiempo. En el complemento su tarea disminuyó.

Fabián Rinaudo (7): Jugó condicionado desde el inicio por una amonestación injusta de Favale. Sin embargo, Fito se las arregló para ser otra vez la figura de Gimnasia. Se devoró la mitad de la cancha siendo el jugador más claro y aguerrido del Lobo. En los tramos finales, ante la ausencia de quien lo haga, tomó la lanza y terminó en el área contraria en busca de la victoria. Una bestia.

Alejandro Capurro (5): Jugó sólo un tiempo y se fue reemplazado por una molestia. Mientras estuvo en cancha sus aportes quedaron en buenas intenciones. Lejos del Capurro de los últimos partidos, esta vez perdió más de lo que ganó en la lucha del mediocampo y no pudo gravitar en ataque.

Hernán Encina (3): Mostró cosas buenas en los primeros momentos de la etapa inicial, donde aportó en la triangulación de la pelota. Con el correr del tiempo fue desapareciendo y las pocas veces que entró en juego terminó regalando la pelota en formas insólitas.

Guillermo Barros Schelotto (6): Un ejemplo por el despliegue que tuvo. Corrió incansablemente desde el inicio hasta la última parte del complemento, donde se fue reemplazado. El Melli presionó constantemente en las salidas del rival y aportó en la creación de juego. Convirtió un gol que fue anulado injustamente por el juez de línea.

Claudio Graf (3): Otro partido para el olvido y van. No complicó en nada a la defensa visitante. Es un delantero fácil para cualquier defensor del Primera División. Prácticamente no tocó la pelota. Cuando lo hizo, siempre la terminó perdiendo.

INGRESARON

Juan Neira (3): Lo único que aportó su ingreso fue lentitud, imprecisión y una actitud desinteresada por el presente que atraviesa Gimnasia. En una de las últimas jugadas del encuentro se lo vio caminando cerca de la medialuna rival, mirando cómo Rinaudo, metros más adelante, luchaba solo contra tres defensores de Racing. Jugó a un cuarenta por ciento de sus posibilidades.

Jorge Córdoba (4): Entró por Graf y aportó algo más que el delantero titular del Lobo: al menos presionó y corrió detrás de la pelota. Después se hizo echar tontamente por agredir a un jugador adversario.

Alan Ruiz (5): Jugó pocos minutos, pero le bastaron para mostrar compromiso y ganas.

EL DT Y EL ÁRBITRO

Darío Ortíz (regular): Pese a que fue a buscar el partido de entrada, su equipo no llegó casi nunca con claridad al arco rival. Se equivocó en dos de los tres cambios: primero quiso remediar la lesión de Capurro con el ingreso de un jugador que está pensando en vacacionar. Y después sacó a Guillermo cuando era el jugador más compenetrado con el partido, dejando en cancha a Encina, que había mostrado poco y nada.

Gabriel Favale (mal): Demostró que no tiene nivel para dirigir en Primera. La mayoría de sus fallos fueron discutibles y muchas veces no midió con la misma vara, sobre todo a la hora de amonestar (amonestó a Fito por una leve y temprana infracción, pero no hizo lo mismo con Yacob diez minutos más tarde). Muchas veces el partido se le fue de las manos. Para redondear una pésima labor, a instancias del juez de línea le anuló un gol legítimo a Guillermo.


Agustín Colianni