Fútbol

LAS COSAS CLARAS PARA SEGUIR AVANZANDO

Las imprecisiones acerca de la localía de Gimnasia en el próximo Clausura detienen por un momento el impulso que debe llevar a la institución a un crecimiento sostenido. Hay que manejarse bien, ser transparentes en todas las acciones y no cometer viejos errores que han dejado al Club en la crítica situación actual.

Delmar ganó con el 63 por ciento de los votos y eso, para muchos, le otorga la potestad de tomar decisiones unilateralmente en todos los aspectos. Por supuesto que es el que dirige los destinos del Club, pero la forma de hacerlo debe ser conciliadora con las partes, conformando a la mayor cantidad de gente posible y pensando antes que nada en el bien de la institución.

Desde la asunción de la nueva Comisión Directiva, muchos socios se han acercado a colaborar en diferentes aspectos. Algunos con aportes de dinero, otros con donaciones de materiales y muchos otros participaron aportando trabajo. Este impulso que se agigantó a partir de la llegada de Ángel Cappa ahora empieza a ingresar en una meseta a partir de las imprecisiones que giran en torno a las noticias sobre la futura localía del Lobo en el Clausura 2011.

Delmar había dicho en campaña que “Gimnasia jugará en los dos estadios con el propósito de aumentar las recaudaciones” y eso seguramente, mal que le pese a una gran cantidad de gente, será así. Pero en esto hay una segunda parte que también debe ponerse sobre la mesa y que está vinculada a mostrarle al hincha de Gimnasia que realmente aumentarían los ingresos del Club jugando en 25 y 32. Esta explicación, además, echaría por tierra las presiones de la Provincia para ir a jugar en el estadio techado.

Gimnasia debe jugar en su casa, el Bosque, por estatuto, por identidad y por poseer el patrimonio apto para hacerlo, respaldado por el estatuto social que muchos desoyen, pero negar la posibilidad de ir al Ciudad de La Plata sería cosa de necios. Pero al mismo tiempo, el Lobo no puede desaprovechar el momento de entusiasmo debido a la discusión de la localía. Por eso, los dirigentes deben ser muy claros en este momento y decir las cosas tal cual son. Para evitar malos entendidos, falsas habladurías y para poder seguir adelante con esta oportunidad de recuperación que se presenta ahora y que hay que aprovechar.

EL CLÁSICO: En el caso puntual del clásico la cuestión es diferente. En este caso Delmar había dicho en campaña que ese partido “se jugará en el Bosque ya que tampoco queremos dar ventajas deportivas”. Con esto no solamente confirma la existencia de dichas ventajas jugando en 60 y 118 sino además, reafirma un tema que hoy se vuelve a poner en duda sencillamente por falta de comunicación.

Faltar a la palabra sería un grave error que le quitaría credibilidad a la flamante gestión. Además, no respetaría un acuerdo anterior, consumado cuando el clásico del Apertura se jugó en la cancha de Quilmes. ¿Qué hubiera pasado si antes del partido en Quilmes se le hubiera dicho al socio que el clásico siguiente sería con gente visitante y en el estadio de 25 y 32? Esto, de confirmarse, constituiría una falta de respeto a la gente de Gimnasia, a su fidelidad y a esencia.

¿Cuántos miles de dólares hacen falta para reparar el daño de los verdaderos hinchas de Gimnasia? No hay dinero que alcance. Que no se comenta el error irreparable de ceder ante esta presión encubierta en la cuestión económica. Que no se rompan todos los códigos. El clásico debe jugarse en el Bosque sin público ni prensa visitante.