Fútbol
21/11/2010
AUED VOLVIÓ A SER LO QUE ERA
Luly tuvo un gran partido y va encontrando el ritmo que tenía antes de la lesión. Buen partido de Agüero y Casco. <b>PUNTAJES</B>.
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Fernando Monetti (6): buen debut para el Mono que respondió correctamente en las pocas veces que fue exigido. Se lució de entrada nomás, cuando le sacó un mano a mano a Juan Martínez. Brindó seguridad a la saga defensiva del Lobo.
Abel Masuero (6): en una defensa muy sólida y concentrada el pibe apeló a su garra para desbaratar los planes de la delantera visitante. En algunos momentos se lo vio algo dubitativo a la hora de salir jugando, pero lo suyo se sintetiza en sacrificio, firmeza y mucha personalidad.
Pablo Fontanello (6): tras varios partidos de ser resistido por la parcialidad tripera, el ex Tigre de a poco se va afianzando en su puesto. Ante Vélez siempre llegó a tiempo, y no se complicó demasiado sino que apeló al pelotazo para despejar el peligro. También tuvo una buena labor en el juego aéreo, donde ganó en ambas áreas.
Ariel Agüero (7): gran partido del Oso, que se va consolidando como el estandarte de una defensa que llegó a tres partidos con la vaya invicta. El ex San Martín de San Juan impuso su físico a los delanteros velezanos, y a la hora de marcar fue una muralla. Jugó a lo que nos tiene acostumbrados: ganó mucho en el juego aéreo y no tuvo vergüenza cuando debió despejar la pelota.
Leandro Sapetti (5): bien en la marca y criterioso para salir jugando. Sin embargo estuvo impreciso cuando pasó al ataque. En la zona ofensiva perdió más de lo que ganó, pero su tarea defensiva fue correcta y por eso saca aprobado. Partido tras partido se va afianzando en un puesto que a Gimnasia siempre le trajo dolor de cabeza.
Milton Casco (6): es una pieza fundamental en el tablero de Morant. El pibe arrancó jugando como volante por derecha y fue un problema constante para Emiliano Papa y compañía. Sin embargo entró en algunas lagunas donde no tocó la pelota. Con el ingreso de Encina se paró un poco más atrás y aportó en defensa. Su velocidad y su agilidad son las principales virtudes del pibe de Entre Ríos que también metió un par de caños geniales.
Alejandro Frezzotti (6): casi no entró en contacto con la pelota, pero porque tuvo que hacer el famoso “juego sucio” en la mitad de la cancha, donde debió baliar con las más feas: Maxi Moralez y Víctor Zapata. Se complementó bien con Fito Rinaudo y juntos aguantaron el mediocampo. Presionando y haciendo un desgaste físico muy grande, Frezzotti aportó marca y fricción en la zona del círculo central.
Fabián Rinaudo (6): el motorcito de siempre. Corrió, marcó e incluso a veces también pasó al ataque. Estuvo impreciso en algunas ocasiones y Gimnasia lo sufrió con contragolpes de Vélez, pero lo de Fito estuvo bien, sobre todo en la recuperación de la pelota. Salió por un choque a cinco minutos del final y se fue ovacionado.
Luciano Aued (8): impecable lo de Luli. Daba la sensación de que cuando tenía la pelota era imposible que la perdiera. Es la guía futbolística del equipo. Manejó la pelota con criterio, metió pelotazos propios de un crack, y casi abre el marcador con un disparo que Barovero despejó al córner. Ante la ausencia de Sessa debió ponerse la cinta de capitán y ejerció la voz de mando con una personalidad notable para un pibe de su edad. Su tarea disminuyó en el complemento cuando se quedó sin resto físico y fue reemplazado.
Antonio Rojano (5): discreta actuación del pibe de Salliqueló. SI bien intentó en todo momento a costa de voluntad y sacrificio, estuvo algo impreciso a la hora de llevar la pelota. No logró intimidar los defensores de la visita, pese a que corrió durante todo el tiempo que estuvo en cancha. Tuvo una oportunidad de gol bastante clara y la desperdició. Se fue reemplazado y aplaudido.
Jorge Córdoba (5): luchó en un forcejeo constante con los defensores rivales y alternó buenas y malas. Destiló muchas ganas y entrega, corriendo por todo el frente de ataque y presionando la salida de los de Liniers. No contó con situaciones claras de gol, y las pocas que tuvo fueron disparos de media distancia que no llevaron peligro. Ante la escasez de un creador de juego nato, se le complica para quedar mano a mano con los arqueros; hay veces que hace doble esfuerzo y eso lo desgasta.
INGRESARON
Hernán Encina (4): entró para darle algo más de juego al mediocampo del Lobo, pero no lo logró. Casi no intentó la individual, y cuando lo hizo le salió mal. No logró entrar del todo en el partido y pasó desapercibido.
Walter Jiménez (-): entró faltando 5 minutos y tuvo un par de jugadas donde demostró que puede ser capaz de desequilibrar.
Claudio Graf (-): jugó poco tiempo como para ser calificado.
EL DT Y EL ÁRBITRO
Pablo Morant – Bien: un planteo similar al que utilizó en cancha de Banfield, pero un poco más osado. Aprovechó el buen momento de la defensa tripera para mantener la vaya en cero y salir de contra, pero también buscó imponer su juego en el mediocampo. Morant conoce las limitaciones y virtudes del equipo y lo explota al máximo. Gimnasia encontró su rumbo y se nota que este cuerpo técnico trabaja seriamente.
Néstor Pitana – Bien: su actuación no incidió en el desarrollo del encuentro. No pitó penal cuando Encina se zambulló en el área visitante. En general estuvo acertado y no tuvo fallos polémicos.
Agustín Colianni
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Fernando Monetti (6): buen debut para el Mono que respondió correctamente en las pocas veces que fue exigido. Se lució de entrada nomás, cuando le sacó un mano a mano a Juan Martínez. Brindó seguridad a la saga defensiva del Lobo.
Abel Masuero (6): en una defensa muy sólida y concentrada el pibe apeló a su garra para desbaratar los planes de la delantera visitante. En algunos momentos se lo vio algo dubitativo a la hora de salir jugando, pero lo suyo se sintetiza en sacrificio, firmeza y mucha personalidad.
Pablo Fontanello (6): tras varios partidos de ser resistido por la parcialidad tripera, el ex Tigre de a poco se va afianzando en su puesto. Ante Vélez siempre llegó a tiempo, y no se complicó demasiado sino que apeló al pelotazo para despejar el peligro. También tuvo una buena labor en el juego aéreo, donde ganó en ambas áreas.
Ariel Agüero (7): gran partido del Oso, que se va consolidando como el estandarte de una defensa que llegó a tres partidos con la vaya invicta. El ex San Martín de San Juan impuso su físico a los delanteros velezanos, y a la hora de marcar fue una muralla. Jugó a lo que nos tiene acostumbrados: ganó mucho en el juego aéreo y no tuvo vergüenza cuando debió despejar la pelota.
Leandro Sapetti (5): bien en la marca y criterioso para salir jugando. Sin embargo estuvo impreciso cuando pasó al ataque. En la zona ofensiva perdió más de lo que ganó, pero su tarea defensiva fue correcta y por eso saca aprobado. Partido tras partido se va afianzando en un puesto que a Gimnasia siempre le trajo dolor de cabeza.
Milton Casco (6): es una pieza fundamental en el tablero de Morant. El pibe arrancó jugando como volante por derecha y fue un problema constante para Emiliano Papa y compañía. Sin embargo entró en algunas lagunas donde no tocó la pelota. Con el ingreso de Encina se paró un poco más atrás y aportó en defensa. Su velocidad y su agilidad son las principales virtudes del pibe de Entre Ríos que también metió un par de caños geniales.
Alejandro Frezzotti (6): casi no entró en contacto con la pelota, pero porque tuvo que hacer el famoso “juego sucio” en la mitad de la cancha, donde debió baliar con las más feas: Maxi Moralez y Víctor Zapata. Se complementó bien con Fito Rinaudo y juntos aguantaron el mediocampo. Presionando y haciendo un desgaste físico muy grande, Frezzotti aportó marca y fricción en la zona del círculo central.
Fabián Rinaudo (6): el motorcito de siempre. Corrió, marcó e incluso a veces también pasó al ataque. Estuvo impreciso en algunas ocasiones y Gimnasia lo sufrió con contragolpes de Vélez, pero lo de Fito estuvo bien, sobre todo en la recuperación de la pelota. Salió por un choque a cinco minutos del final y se fue ovacionado.
Luciano Aued (8): impecable lo de Luli. Daba la sensación de que cuando tenía la pelota era imposible que la perdiera. Es la guía futbolística del equipo. Manejó la pelota con criterio, metió pelotazos propios de un crack, y casi abre el marcador con un disparo que Barovero despejó al córner. Ante la ausencia de Sessa debió ponerse la cinta de capitán y ejerció la voz de mando con una personalidad notable para un pibe de su edad. Su tarea disminuyó en el complemento cuando se quedó sin resto físico y fue reemplazado.
Antonio Rojano (5): discreta actuación del pibe de Salliqueló. SI bien intentó en todo momento a costa de voluntad y sacrificio, estuvo algo impreciso a la hora de llevar la pelota. No logró intimidar los defensores de la visita, pese a que corrió durante todo el tiempo que estuvo en cancha. Tuvo una oportunidad de gol bastante clara y la desperdició. Se fue reemplazado y aplaudido.
Jorge Córdoba (5): luchó en un forcejeo constante con los defensores rivales y alternó buenas y malas. Destiló muchas ganas y entrega, corriendo por todo el frente de ataque y presionando la salida de los de Liniers. No contó con situaciones claras de gol, y las pocas que tuvo fueron disparos de media distancia que no llevaron peligro. Ante la escasez de un creador de juego nato, se le complica para quedar mano a mano con los arqueros; hay veces que hace doble esfuerzo y eso lo desgasta.
INGRESARON
Hernán Encina (4): entró para darle algo más de juego al mediocampo del Lobo, pero no lo logró. Casi no intentó la individual, y cuando lo hizo le salió mal. No logró entrar del todo en el partido y pasó desapercibido.
Walter Jiménez (-): entró faltando 5 minutos y tuvo un par de jugadas donde demostró que puede ser capaz de desequilibrar.
Claudio Graf (-): jugó poco tiempo como para ser calificado.
EL DT Y EL ÁRBITRO
Pablo Morant – Bien: un planteo similar al que utilizó en cancha de Banfield, pero un poco más osado. Aprovechó el buen momento de la defensa tripera para mantener la vaya en cero y salir de contra, pero también buscó imponer su juego en el mediocampo. Morant conoce las limitaciones y virtudes del equipo y lo explota al máximo. Gimnasia encontró su rumbo y se nota que este cuerpo técnico trabaja seriamente.
Néstor Pitana – Bien: su actuación no incidió en el desarrollo del encuentro. No pitó penal cuando Encina se zambulló en el área visitante. En general estuvo acertado y no tuvo fallos polémicos.
Agustín Colianni