Fútbol

EL PARTIDO DE COCCA

Se viene el clásico y el plantel ya está mentalizado en hacer un gran partido. El orden táctico será clave para obtener un buen resultado.

Sin dudas que el partido que viene, correspondiente a la 4ta. fecha del Apertura, se presenta como fundamental para Gimnasia.

En los papeles y en los números es difícil pensar en un triunfo tripero el miércoles en el estadio de Quilmes; pero si uno hace un análisis un poco más profundo, se da cuenta de que el clásico rival es vulnerable como todos y que mucho depende de cómo se presente el Lobo a disputar el partido.

Hace pocos días, Estudiantes perdió la Recopa frente a Liga Universitaria de Ecuador; luego la serie de la Sudamericana con Newell´s y también un partido por el campeonato frente al recién ascendido All Boys. En todo esto, no hubo ningún misterio.

El equipo de Sabella es un conjunto aguerrido que sale a llevarse puesto a sus rivales. Propone 15 minutos de presión extrema donde todos van hacia delante con el objetivo de avasallar al rival. Y allí se encuentra parte de la clave para lograr un buen resultado.

El Lobo debe ser inteligente. No debe priorizar el libreto por sobre el sentido común. Si bien es un análisis de muchos que se pueden hacer; las posibilidades de Gimnasia parecen acrecentarse a partir de controlar al rival en esos primeros 15 minutos, conformando dos líneas de cuatro, bien cerradas, en movimiento para poder salir jugando la pelota y apostando a un delantero hábil que pueda controlar el balón para luego generar peligro.

Son supuestos, obviamente, pero los ejemplos cercanos muestran que esto es una constante. Todo puede cambiar y aquí por supuesto la suerte siempre juega. El Lobo debe levantarse iluminado y aspirar también a un mal día del rival. Pero con inteligencia táctica también se ganan los partidos. Rompiendo, imponiendo el físico en ciertas circunstancias y jugando al fútbol luego, el conjunto de Cocca tiene chances de venirse victorioso, o al menos, con un valioso punto en el bolsillo.

La concentración es otra clave. Luego de esos 15 minutos, el rival también juega al fútbol y cualquier error puede significar la derrota. Por eso, a la inteligencia, la garra y el amor propio hay que sumarle la concentración. Es mucho pedir, pero es la forma de comenzar a revertir la historia en este torneo.