Fútbol

AGUDIZAR EL INGENIO

Un presupuesto escaso obliga al Lobo a replantearse la política de refuerzos. Hay que agudizar el ingenio y no dormirse.

La política de refuerzos de Gimnasia necesita de una revisión urgente. En los últimos tiempos quienes llegaron al club para darle al plantel ese salto de calidad que tanto andaba buscando terminaron siendo una frustración.

La aparición, casi de carambola, en la primera de Marco Pérez fue vital con sus goles en el Clausura y claramente fue quién más le rindió a la Institución.

Sin embargo, el colombiano había llegado para la temporada anterior y jugó debido a la lesión de Vizcarra (otro delantero que había llegado antes) en el primer partido del campeonato.

Esa seguidilla de malas contrataciones y la imposibilidad de vender fueron agudizando la crisis económica del Lobo y fueron obligando a replantearse la política de renovación del plantel que terminó por llevar a cabo una gran limpieza.

Hay otro atenuantes en esta historia y tiene que ver con un trabajo de fondo que parece no hacerse en el Lobo. La falta de dinero para traer jugadores debe agudizar el ingenio, sumar jugadores “baratos”, que conformen y que rindan futbolísticamente.

Un ejemplo de esto es la posible solución que estuvo a la vuelta de la esquina, o mejor dicho en la misma cara de los dirigentes albiazules. Más de un miembro de la CD tripera se habrá agarrado la cabeza con solo ver alguno de los cinco goles convertidos por Rodrigo Salinas en Godoy Cruz de Mendoza.

El ex delantero de Villa San Carlos estuvo al borde de convertirle a Sessa en la primera fecha (el gol Tombino nació en un tiro suyo que tapó Sessa y que luego aprovechó Higuaín ) y se fue ganando un lugar en el equipo, gracias a buenos rendimientos (le hizo un hattrick a Tigre) se transformó en un de los “niños mimados” de Omar Asad.

Pero eso no es todo, porque ahora el cuadro Tombino se llevó al socio de Rodrigo en el ataque del San Carlos campeón de la C y de buen pasaje en su primer año en la B Metropolitana. Pablo Miranda es nuevo jugador del conjunto mendocino.

“El Pájaro” es un delantero de singular habilidad y de buenas condiciones para adaptarlo a Primera División y sacarle réditos, bien trabajado es un diamante en bruto que al entrenador de Godoy Cruz puede darle tan buenos réditos como ya le pasó con Salinas.

Si bien el Lobo tiene en la materia jugadores de ascenso una experiencia poco feliz con Damián Akerman, la pregunta es ¿por qué si la Villa jugaba de local en el Bosque nadie se fijó en estos nombres? Si eran soluciones baratas al acotado presupuesto albiazul y se sabe que hombres nacidos en el ascenso como Lavezzi o Nico Frutos o el mismo Calderón dieron resultado, por qué no apostar a eso. Más teniendo en cuenta que Gimnasia le sigue dando jugadores a Villa San Carlos, sin cargo, sin exigir reciprocidad.

Es un caso más y hay un grupo empresario como mediador de Salinas y Miranda, pero sería conveniente que Gimnasia exija algo a partir de tantas manos tendidas a la Villa.


Ezequiel Del Bueno