Fútbol

NOSOTROS DEL TABLÓN

Está de más decir que tras la paupérrima actuación del primer equipo, sólo queda para destacar el conmovedor apoyo de la gente.

Antes de contar cómo fue el apoyo del triperío en Rosario hay que destacar ciertas cosas que hacen a la cuestión. A saber, el Lobo no jugaba por nada, ya se encontraba en Promoción y si bien los puntos servían para una futura temporada, viajar a Rosario para brindar aliento al equipo no pasa por la cabeza de muchos hinchas en este país.

Ahora volvamos a lo concreto, jugaba el Lobo a casi 350 km. de La Plata, ¿cómo no ir? si juega el Lobo; cómo no alentar si nosotros no medimos movilizaciones según el éxito del primer equipo; cómo no apoyar si somos nosotros, los hinchas, quienes hacemos grande a una institución; cómo no estar presentes si “a pesar de los años y los momentos vividos siempre estaré a tu lado Basurero querido”.

¿Somos locos, estamos enfermos o solamente nos mueve una desbordada pasión por esos hermosos colores que hacen emocionar a más de uno? Preguntas que sólo un hincha tripero puede responder. ¿Por qué? Fácil, porque a 350 km. de La Plata copamos la tribuna visitante, alentamos TODO el partido mientras los jugadores dentro del campo de juego se comían tremenda goleada y hasta nos dimos el gusto de callar a las casi 40.000 personas que vitorean por el local cuando le cantamos “el que no salta, abandonó!”.

A nosotros el mote de “grande” nos queda chico, porque esos giles que se la pasan haciendo mención a momentos de ciertos equipos y sólo valoran los triunfos, saben a las claras que El LOBO, GIMNASIA, EL BASURERO, EL TRIPERO, EL ALBIAZUL tiene una linda y loca banda que no le afloja en ningún rincón del mundo, donde algunos tipos –cualquiera sea el deporte- defiendan los colores azul y blanco. Después, con el resultado puesto cualquiera dice lo que quiere. Pero en la previa y cuando las papas queman, nadie tuvo ni tendrá una hinchada como la nuestra.

Borrón y cuenta nueva de lo sucedido en Rosario, memoria de lo sucedido en Rafaela. Dientes afilados, garras apretadas y un fuerte aullido para alentar al Lobo en estos partidos que quedan. Jugadores no se olviden a la hora de jugar la Promoción, “nosotros del tablón y ustedes con el corazón”. Después habrá tiempo para reproches y replanteos en virtud de un Gimnasia mejor.


Nota y fotos: Víctor Díaz