Fútbol

HABLEMOS DE LOS REFERENTES

En la actualidad son pocos los referentes que se destacan en su club. Sin embargo, su rol es indiscutible y su influencia es fundamental.

Los referentes en el fútbol argentino son cuestionados a diario. Su rol dentro de sus respectivos equipos es cada día más confuso, y la discusión con respecto a la importancia de ellos se hace interminable.

Jugadores hinchas, representantes dentro de la cancha o “hijos pródigos” son algunos de los términos que se utilizan a la hora de hablar de este tipo de protagonistas. Su sentimiento de pertenencia con la institución para la que juegan es tal, que nos hace pensarlos como líderes incuestionables. Sin embargo, rendimientos futbolísticos o situaciones personales los llevan a situaciones límites. El compromiso con el club o los logros conseguidos ya no bastan para obtener titularidad y consenso seguro, tienen que demostrar día a día.

En Boca por ejemplo, Roberto Abbondanzieri se ve obligado a abandonar la institución por no sentirse respaldado por los hinchas, y mucho menos por el técnico. Martín Palermo ya no posee la aceptación de todos y Hugo Ibarra está cada vez más lejos de ser considerado un estandarte.

Si cruzamos de vereda, River vive una situación similar. Ariel Ortega no consigue superar sus problemas personales y su participación en el equipo es cada vez más difícil. Marcelo Gallardo, por su parte, no logra encontrar el nivel que lo tuvo como el diez y capitán de los mejores conjuntos millonarios y ve como sus chances de jugar se agotan.

Pero nadie está a salvo de los cuestionamientos. En este fútbol actual los resultados mandan y muy poco importa lo que pasó o puede llegar a pasar. En Rosario Central Cristian Gonzáles nunca pudo afirmarse como el referente a seguir y se terminó yendo.

EL LOBO NO ESTÁ EXENTO

Tal es el caso de Gastón Sessa y Sebastián Romero en Gimnasia, dos figuras del conjunto tripero que hasta hace pocas fechas eran fuertemente cuestionados. Sin embargo, su peso propio dentro del grupo y el gran rendimiento que supieron tener, los mantiene aún en la consideración de todos. Uno podría decir que se trata de jugadores indiscutibles, pero en este fútbol tan efímero y vertiginoso nadie lo es. Un partido te puede llevar al pedestal o arrastrarte al olvido y el posterior destierro.

Pero hay otros nombres que no deben olvidarse, como es el caso de Roberto “el Pampa” Sosa, un jugador muy querido por los hinchas del Lobo. Pese a ello, su rendimiento dentro del campo de juego no le ha permitido mantenerse dentro del once titular y por momentos ni siquiera ha formado parte de la lista de concentrados. Ante tal situación, uno podría pensar en un malestar del protagonista, que echando por tierra tales suspicacias no se cansa de recalcar su cariño por el Club y su entereza para afrontar una situación tan dolorosa en lo personal.

En una situación similar se encuentra Mariano Messera, otro jugador claramente identificado con la institución, quién desde su llegada al Club ha tenido altibajos que lo han llevado a salir del equipo en reiteradas oportunidades.

Es muy cierto que en un equipo con las necesidades que tiene Gimnasia nadie puede ni debe tener el puesto comprado. También es real que “los pingos se ven en la cancha” y ya ninguno entra con el documento a jugar, pero es fundamental conservar el rol de los referentes. Y más si se trata de personajes queridos por la gente, que transmiten sentimientos únicos dentro y fuera del campo de juego. Los referentes son una realidad y por eso, es necesario que ellos también asuman su rol y, como ocurre en Gimnasia, aporten positivamente al grupo, estén dentro o fuera del equipo titular.

Un club serio debe tener las puertas abiertas a sus ídolos y tratarlos como tales. Siempre que el mensaje sea claro, un proyecto puede sustentarse con figuras y nombres de importancia que aporten desde donde puedan sus conocimientos y experiencias.


Alejandro De Angelis