PACIENCIA
<p>Esa es la clave para estos próximos días. Gimnasia deberá reforzar el plantel pero hasta el momento no hay datos contundentes sobre posibles contrataciones. Si bien sonaron algunos nombres, todavía no existieron gestiones formales. Diego Cocca pretende sumar al menos dos delanteros.</p>
Todavía no existe información precisa sobre las posibles caras nuevas del plantel tripero. Lo cierto es que Diego Cocca ya le transmitió a los dirigentes qué jugadores serían de su agrado y, en función de eso, se manejan gestiones silenciosas sobre posibles refuerzos. Además, la búsqueda también estaría direccionada hacia jugadores extranjeros del fútbol uruguayo o paraguayo, tal como últimamente muchos clubes del país se han inclinado a hacer.
Hay un dato concreto: el técnico del Lobo quiere dos delanteros y si es posible un mediocampista y un defensor. Hasta el momento la prioridad la tendrían los hombres de ataque porque, justamente en la falta de efectividad y contundencia ofensiva, se notó una de las principales falencias del equipo.
Teniendo en cuenta el aspecto ofensivo habrá que tener en cuenta a Ereros. El jugador de Vélez que llegó a préstamo el semestre pasado, es uno de los que serían tenidos muy en cuenta por Diego Cocca.
TAMBIÉN HAY QUE VENDER
Para poder comprar Gimnasia deberá vender o negociar alguno de sus jugadores. Sobre aquellos que emigren tampoco hay información clara pero los ojos estarían puestos en Fabián Rinaudo, Luciano Aued o Juan Cuevas; los tres juveniles con más potencial en el club.
TIENE QUE RESCINDIR EL MONCHO
Todavía no se ha resuelto la desvinculación formal de Pablo Fernández con Gimnasia. En estos últimos días del año, la dirigencia deberá acordar con el ex técnico tripero una indemnización correspondiente al contrato que lo ligaba al Club. En este sentido, éste es el principal motivo por el que Diego Cocca aún no firmó su vínculo con Gimnasia.
Si el acuerdo no se diera durante estos días, Pablo Fernández se presentará el 2 de enero en el predio de Abasto con une escribano público para que certifique la asistencia del “Moncho” a lo que seguiría siendo su lugar de trabajo. Por supuesto, esperamos que no se llegue a esta situación; no sólo por una persona que tuvo que atravesar un insólito trato en su efímero paso por el club sino también por la cruda realidad por la que hoy pasa la institución.