Fútbol

CON TODA LA FE

Si bien es cierto que en los últimos clásicos la suerte no estuvo del lado de Gimnasia, el próximo sábado va a suceder algo histórico: el máximo desafío de la ciudad se llevará a cabo sin público tripero. Esto no le gustó a nadie, pero ya impuesto, puede representar una oportunidad única para el Lobo.

¿Qué se quiere decir con esto? Sabemos que en la actualidad el valor psicológico y emocional ha recobrado cierto protagonismo en el trámite de los partidos y los torneos en general.

A tal punto que, por mencionar un ejemplo, ante la expulsión de un jugador, el equipo teóricamente perjudicado numéricamente, puede ser favorecido por el agregado de garra que deben depositar sus compañeros. Allí vemos claramente la importancia del fuego sagrado del ser humano.

Entonces, ¿qué mejor reto para los once guerreros que saldrán a defender la camiseta albiazul que tener todo un estadio en contra? En tiempos de psicología pura y poco fútbol, esta motivación puede significar mucho más que todo el dinero del mundo.

Esta estimulación aumenta más aún, contando dentro del plantel con jugadores que sienten verdaderamente la camiseta, hinchas del club, como los casos de Gastón Sessa, Sebastián Romero, Mariano Messera, Fabián Rinaudo, Juan Cuevas, el Pampa Sosa más la identificación que ostentan Esteban González y los nuevos que aprendieron a querer a Gimnasia con el paso del tiempo.

Y si de valor mental hablamos, basta con recordar aquel 12 de julio cuando gracias a un grupo de héroes que desafiaron la derrota, escribieron una página inolvidable para el hincha de Gimnasia.

Por supuesto que no es fácil ni mucho menos, pero hay que salir a jugar el partido sabiendo que hay chances. Porque el Lobo estará en un escenario al que no fue invitado, al que tampoco quería asistir si no era con el habitual aliento de su gloriosa hinchada detrás. Pero como concurrente casual los jugadores harán lo máximo posible para llevarse un pedazo grande de la torta y que le moleste a quien le moleste.

Es una nueva oportunidad que tiene el plantel para demostrar que son esos verdaderos hombres de los que tanto se habla en estos partidos.

Recordemos que este mismo equipo, con el antecedente de golear cuando todos lo daban por muerto, ahora querrá ser verdugo en representación de todo un pueblo albiazul, que a pesar de no estar a un par de metros, alentará más fuerte que nunca, con la pasión que sólo demuestra la gloriosa hinchada de Gimnasia.


Gastón Ibarra