Fútbol
01/12/2008
CONFIRMADO: DIRIGE ROMAN
Los últimos dos enfrentamientos entre Gimnasia y Boca los definió el árbitro. Esperemos que no se repita el domingo.
Eso de que Boca corre con ventaja porque tiene en el equipo al jugador número 12 es pura verdad. El equipo Xeneize siempre enfrenta a sus rivales con los once jugadores habituales y la ayuda incondicional del árbitro de turno.
Las veces que el equipo de la ribera ha sido beneficiado por los árbitros en partidos frente a Gimnasia son incalculables, pero el recuerdo de los dos últimos enfrentamientos está muy presente entre los Triperos.
En el Apertura 2007 el Lobo visitó la Bombonera un domingo 26 de agosto. Se jugaba la 4ta. fecha del Torneo Apertura y el resultado fue 2 a 1 a favor de Boca con goles de Palacio y Ledesma (de penal) para Boca, mientras que la igualdad transitoria la había impuesto Federico Domínguez para Gimnasia. Aquella tarde, el árbitro Pablo Lunati expulsó mal a renato Civelli e inventó una falta dentro del área en el último minuto del partido y así Boca consiguió el triunfo.

En el torneo siguiente, Clausura 2008, Gimnasia recibió a Boca en el estadio Ciudad de La Plata el domingo 2 de marzo. Y también por la 4ta. fecha el vencedor fue otra vez el conjunto auriazul. Sorpresa: el resultado fue 1 a 0 a favor de Boca con un gol de Martín Palermo de penal. El árbitro fue Carlos Maglio, quien inventó la falta dentro del área, luego de una zambullida de Rodrigo Palacio ante la salida de Kletnicki.

EN ESTE TORNEO
Nadie puede quitarle méritos al conjunto dirigido por Carlos Ischia, pero en el transcurso del presente torneo, más de una vez hubo ayudita de los árbitros.
Todos recuerdan el empate entre Boca e Independiente en el Bombonera, donde expulsaron a montenegro por ingresar sin autorización al campo de juego. Además, en ese mismo partido, tampoco se convalidó un gol de Núñez de afuera del área ya que se consideró que la pelota no había entrado.
Pero sin ir tan lejos, en la fecha 14 Boca visitó el Viaducto para enfrentar a Arsenal. Allí, Riquelme “se cobró” una infracción inexistente y determinó ubicar la barrera a once metros, un poco más de lo reglamentario. Paso siguiente, exquisito tiro libre del diez y triunfo para Boca.
Hay más. En la fecha 16, El Xeneize visitó a San Martín de Tucumán en la Ciudadela. Allí, el “árbitro” Juan Román Riquelme omitió dos penales para San Martín, cobró uno inexistente para Boca que erró el mismo jugador. Y por último, inventó una infracción de la llegó el gol de Boca, tras una tijera de Figueroa. Un lujo.
Por último, en la fecha pasada frente a Racing Riquelme tampoco sancionó dos penales en su contra y se cobró otro penal inexistente a favor, para igualar parcialmente el partido. Luego sí, con la tranquilidad del empate regalado salió buscar y consiguió el triunfo deseado. Además, decidió no amonestarse por exceso en los festejos, ni sacarle amarilla a Battaglia y a Vargas por fuertes infracciones. Claro... los tres tenían cuatro amarillas.
Y los ejemplos siguen. Por eso, el partido con Boca se llena de suspicacias. Algunos hablarán de incentivación para los Triperos (bienvenida sea). Otros de que Boca llega con el jugador número 12. Lo único que rogamos es que el domingo Riquelme dirija mal.
Las veces que el equipo de la ribera ha sido beneficiado por los árbitros en partidos frente a Gimnasia son incalculables, pero el recuerdo de los dos últimos enfrentamientos está muy presente entre los Triperos.
En el Apertura 2007 el Lobo visitó la Bombonera un domingo 26 de agosto. Se jugaba la 4ta. fecha del Torneo Apertura y el resultado fue 2 a 1 a favor de Boca con goles de Palacio y Ledesma (de penal) para Boca, mientras que la igualdad transitoria la había impuesto Federico Domínguez para Gimnasia. Aquella tarde, el árbitro Pablo Lunati expulsó mal a renato Civelli e inventó una falta dentro del área en el último minuto del partido y así Boca consiguió el triunfo.

En el torneo siguiente, Clausura 2008, Gimnasia recibió a Boca en el estadio Ciudad de La Plata el domingo 2 de marzo. Y también por la 4ta. fecha el vencedor fue otra vez el conjunto auriazul. Sorpresa: el resultado fue 1 a 0 a favor de Boca con un gol de Martín Palermo de penal. El árbitro fue Carlos Maglio, quien inventó la falta dentro del área, luego de una zambullida de Rodrigo Palacio ante la salida de Kletnicki.

EN ESTE TORNEO
Nadie puede quitarle méritos al conjunto dirigido por Carlos Ischia, pero en el transcurso del presente torneo, más de una vez hubo ayudita de los árbitros.
Todos recuerdan el empate entre Boca e Independiente en el Bombonera, donde expulsaron a montenegro por ingresar sin autorización al campo de juego. Además, en ese mismo partido, tampoco se convalidó un gol de Núñez de afuera del área ya que se consideró que la pelota no había entrado.
Pero sin ir tan lejos, en la fecha 14 Boca visitó el Viaducto para enfrentar a Arsenal. Allí, Riquelme “se cobró” una infracción inexistente y determinó ubicar la barrera a once metros, un poco más de lo reglamentario. Paso siguiente, exquisito tiro libre del diez y triunfo para Boca.
Hay más. En la fecha 16, El Xeneize visitó a San Martín de Tucumán en la Ciudadela. Allí, el “árbitro” Juan Román Riquelme omitió dos penales para San Martín, cobró uno inexistente para Boca que erró el mismo jugador. Y por último, inventó una infracción de la llegó el gol de Boca, tras una tijera de Figueroa. Un lujo.
Por último, en la fecha pasada frente a Racing Riquelme tampoco sancionó dos penales en su contra y se cobró otro penal inexistente a favor, para igualar parcialmente el partido. Luego sí, con la tranquilidad del empate regalado salió buscar y consiguió el triunfo deseado. Además, decidió no amonestarse por exceso en los festejos, ni sacarle amarilla a Battaglia y a Vargas por fuertes infracciones. Claro... los tres tenían cuatro amarillas.
Y los ejemplos siguen. Por eso, el partido con Boca se llena de suspicacias. Algunos hablarán de incentivación para los Triperos (bienvenida sea). Otros de que Boca llega con el jugador número 12. Lo único que rogamos es que el domingo Riquelme dirija mal.