Fútbol
10/10/2008
UN POCO DE TRANQUILIDAD
Desde hacía mucho tiempo que se respiraba este aire de tranquilidad entre los triperos. Hay que aprovecharlo.
Sin ánimos de dramatizar, los hinchas del Lobo hace tiempo vienen realizando numerosas muestras en las tribunas para dejar de sufrir, al menos por algunas semanas.
Parte de este cambio de estado se debe a la modificación en la dirección técnica. Nadie puede insultar, faltarle el respeto o sobrepasarse con Guillermo Sanguinetti, porque más allá de que podemos titubear sobre ciertas decisiones futbolísticas, nadie puede dudar de la calidad de persona en cuestión.
De hecho, ¿Quién puede negar que aquel 4 que marcó el lateral derecho de muchos de nuestros corazones no sea uno de los ídolos gimnasistas?
Pero este deporte es así, y muchas veces cuando los resultados no llegan por diversas razones, es más razonable prescindir de una persona que de veinticinco.
En tanto, Leonardo Carol Madelón arribó a La Plata con una valija cargada de trabajo, esfuerzo e ilusiones.
Y, por más que parezca extraño, el equipo albiazul ya evidenció algunas características del entrenador cuya última labor se llevó a cabo en Rosario Central. Una institución con urgencias similares a las actuales del Lobo, a quien Madelón supo ayudar.
Y la tranquilidad de la que hablábamos, también se debe no sólo al punto rescatado frente al último campeón del fútbol argentino, sino también a la mejoría demostrada dentro del campo basada en orden y solidaridad. Mejoría que trae un poco de calma en el pueblo tripero.
De todas formas, está claro que no hay que relajarse ya que el objetivo aún está muy lejos. Simplemente que trabajar en torno a conseguirlo es más placentero en medio de una mansa clama.
Gastón Ibarra