Fútbol

CON ALMA Y CORAZÓN

Gimnasia venció por 1 a 0 a Huracán con un gol agónico de Alonso a tres minutos del final. El equipo fue muy irregular pero se cumplió con el objetivo primordial que era la victoria. Teté González fue lo mejor de un Lobo que empezó a sumar y toma confianza. <b>+ FOTOS.</b>

Había que ganar a cualquier precio y Gimnasia lo consiguió. A partir de allí, sí se puede realizar un análisis del desarrollo del juego, que por supuesto, no empaña en absoluto la alegría desmedida que siente el pueblo tripero en este momento.

El equipo de Sanguinetti salió a la cancha decidido a llevarse por delante al rival y lo consiguió. Pero algunos desacoples defensivos, producto de que el equipo está en proceso de formación, le permitieron a Huracán llegar al arco de Sessa y tener posibilidades de convertir.

De todas formas, el impulso y la energía de los Triperos también le permitieron generar peligro en el arco del Globo. De hecho, transcurridos algunos minutos del comienzo, Chirola Romero estrelló un tiro bajo en el poste derecho de Limia y luego, fue Niell quien con un disparo elevado hizo temblar el travesaño.

Al rato, la intensidad bajó y el partido se hizo más luchado. Teté se hizo dueño de la pelota y el Lobo demostró que de mitad de chanca hacia delante tiene jugadores de buen pie que pueden generar peligro en cualquier momento. Pero la contracara fue la defensa, que nuevamente se encontró desordenada y tuvo problemas para marcar los centros. Lo positivo fue que pudo mantener el arco en cero.


SUFRIMIENTO Y DELIRIO


El complemento fue una mezcla de sentimientos. El equipo bajó el rendimiento en los primeros minutos debido a que algunos jugadores evidenciaron cansancio físico.

Por su parte, Niell y el Pampa se alejaron de la línea de volantes lo que significó que Messera y Villar abusaran de pelotazos frontales que fueron controlados por los centrales de Huracán.

Pero el trámite cambió con el ingreso de Piatti por Romero (Villar pasó a la izquierda y Piatti se ubicó como volante por derecha). Nacho entró enchufado, pidió la pelota y con actitud y buen juego comenzó a empujar al equipo hacia delante.

Su ingreso significó un socio para Messera y el control, nuevamente, del balón, lo que le permitió al equipo generar peligro. Tuvo una chance clara Niell, tras romper a una defensa que salía jugando al off side y luego fue Piatti quien, después de gambetear a cuatro rivales, quedó de frente al arco y disparó, aunque llegó al cierre el marcador diestro Paolo Goltz.

Pero la actitud de ir permanentemente al ataque tuvo su premio y a tres minutos del final y luego de un córner mal ejecutado por Cuevas (que había ingresado por Villar), la defensa visitante cerró mal y llegó el Tornado Alonso para convertir y hacer delirar a la multitud que hizo explotar el Bosque.

Fue victoria Tripera y llegó cuando más se la necesitaba. Ahora vendrá una semana de trabajo muy intensa pero con buena predisposición debido al triunfo hasta llegar al fin de semana que viene, donde el Lobo enfrentará a Independiente en el Cilindro de Avellaneda, acompañado como siempre por la 22 que comenzó a recibir el premio que se merece.


SÍNTESIS DEL PARTIDO


Gimnasia LP (1): Gastón Sessa; Alvaro Ormeño, Rubén Maldonado, Ariel Agüero, Patricio Graff; Sebastián Romero, Esteban González y Diego Villar; Mariano Messera; Franco Niell y Roberto Sosa. DT: Guillermo Sanguinetti.

Huracán (1): Alejandro Limia; Carlos Araujo, Paolo Goltz, Diego Herner, Carlos Arano; Patricio Toranzo, Leandro Díaz, Hugo Barrientos, Germán Castillo; Ariel Cólzera y Carlos Casartelli. DT: Claudio Ubeda.

Gol: En el segundo tiempo, a los 42 minutos, Diego Alonso (G).

Cambios: En el segundo tiempo, 15´ Ignacio Piatti por Sebastián Romero (G); 21´, Iván Nadal por Toranzo y Hernán Barcos por Cazartelli (H); 28´, Juan Cuevas por Diego Villar (G); 36´, Javier Pastore por Castillo (H) y, 40´, Diego Alonso por Patricio Graff (G).

Amonestados: Sebastián Romero (G), Paolo Goltz, Carlos Arano, Hugo Barrientos, Leandro Díaz, Germán Castillo y Ariel Cólzera (H)

Cancha: Gimnasia.

Arbitro: Saúl Laverni.


Ariel Fridman