Fútbol

YA NO ES LO QUE ERA…

Lanús será el invitado a la fiesta de Gimnasia en el Bosque. Viene sin presiones y es muy complicado.

En el último partido de Cabrero al mando del equipo, el conjunto del sur intentará terminar de la mejor manera un campeonato donde no logró ser ni la sombra del equipo campeón.

Lejos quedó durante este semestre la imagen de ese Lanús fuerte y repleto de pibes que despilfarraban buen juego. Tanta prioridad le otorgó a la Copa Libertadores que cuando se acordó del campeonato, el bajón futbolístico se volvió irreversible.

Los dirigidos por Cabrero intentarán terminar de la mejor manera posible este campeonato y para eso buscarán una victoria frente al Lobo en la despedida de un técnico que hizo historia en la institución del sur.

Con tantos puntos como Racing, con la valla más vencida del campeonato, con lesiones que lo perjudicaron constantemente en esta parte del año y con once partidos perdidos a sus espaldas, el conjunto granate intentará mejorar al menos un poco, esta flojísima campaña de quince puntos.

Sin embargo, lo curioso es que de los cuatro partidos ganados, tres fueron en condición de visitante. Además, hay que decir que Gimnasia no fue mucho más que el Granate durante el Torneo, por lo que para nada se puede tomar como un compromiso “accesible” y más teniendo en cuenta, la calidad de jugadores con los que cuenta dicho equipo.

En la última semana de Cabrero, y con las ya concretadas transferencias de Lautaro Acosta al Sevilla y de Nelson Benítez al Porto, Lanús mantendría la misma formación que presentó en la derrota frente a Boca: Bossio, Graieb, Hoyos, Quintana, Velázquez; Salomón, Pelletieri, Fritzler, Valeri; Ramírez y Sand.


Por Germán Verne