Fútbol
14/05/2008
UN RIVAL DE MODA
Estudiantes viene puntero pero no está jugando bien. Hay que ser efectivos y no cometer errores para lograr un triunfo.
No todo es color rosa en la vida y menos aún, rojo y blanco. Si bien aún persiste esa primavera llena de amor exitista, Estudiantes poco a poco, comienza a dar muestras de cierta vulnerabilidad futbolística.
La realidad marca que junto con River lidera el campeonato y eso es irrefutable, pero también es cierto que su caudal de juego ha ido en descenso últimamente. El domingo pasado venció a Boca casi de casualidad y cuando no juega bien… “liga”… y eso lamentablemente es otra verdad.
Luego del fracaso copero, el ánimo del plantel y las discusiones entre algunos miembros del mismo afectaron el vínculo, lo que constituye un momento adecuado para intentar aprovechar alguna que otra falta de tolerancia en el efímero pacto con su gente.
Resulta necesario entonces comenzar a capitalizar este extraño presente del rival para transformarlo, a fuerza de garra, serenidad y compromiso colectivo, en un posible despegue Tripero.
De nada sirve en este tipo de partidos observar las virtudes individuales de cada equipo contrario y no mirar hacia adentro, donde se encuentran las herramientas para salir adelante.
Se viene un partido muy duro, pero tan duro como elemental para el futuro de Gimnasia. De modo que si no se puede ganar Gimnasia en el plano estrictamente futbolístico, habrá que remplazar el juego por garra. Lo que queda claro es que el Lobo debe ganar como sea.
Por Germán Verne
La realidad marca que junto con River lidera el campeonato y eso es irrefutable, pero también es cierto que su caudal de juego ha ido en descenso últimamente. El domingo pasado venció a Boca casi de casualidad y cuando no juega bien… “liga”… y eso lamentablemente es otra verdad.
Luego del fracaso copero, el ánimo del plantel y las discusiones entre algunos miembros del mismo afectaron el vínculo, lo que constituye un momento adecuado para intentar aprovechar alguna que otra falta de tolerancia en el efímero pacto con su gente.
Resulta necesario entonces comenzar a capitalizar este extraño presente del rival para transformarlo, a fuerza de garra, serenidad y compromiso colectivo, en un posible despegue Tripero.
De nada sirve en este tipo de partidos observar las virtudes individuales de cada equipo contrario y no mirar hacia adentro, donde se encuentran las herramientas para salir adelante.
Se viene un partido muy duro, pero tan duro como elemental para el futuro de Gimnasia. De modo que si no se puede ganar Gimnasia en el plano estrictamente futbolístico, habrá que remplazar el juego por garra. Lo que queda claro es que el Lobo debe ganar como sea.
Por Germán Verne