Fútbol

LA 22 TODO EL PARTIDO

El aliento duró los noventa minutos. La gente no quedó conforme con lo realizado por el equipo en la segunda etapa.

Por eso, además de pedirle que pongan más actitud, el cantito fue unánime: “hay que ganar el clásico”.

Desde temprano la movilización iba tomando forma, ya en 7 y 66 los micros se preparaban para salir y las banderas flameaban desde sus ventanillas. Mas combis y una interesante cantidad de micros esperaban ya apostados en el centro neurálgico de cada movilización tripera a tierras capitalinas, la bajada de la autopista.

El viaje fue tranquilo aunque la tribuna se terminó de llenar a minutos de empezar el encuentro y con el equipo a pasos de pisar el césped del Monumental.

Más de 3000 triperos se frotaban los ojos al ver las oportunidades que creaba y desperdiciaba el equipo en los primeros minutos. Hasta que llegó el golazo de Piatti y el delirio fue completo.

Minutos más tarde, el transitorio empate dio un poco de bronca por cómo se estaba dando el trámite. El travesaño y los palos le decían que no al merecido gol tripero. Hasta que Neira reventó con toda la furia la red, decretando la justa ventaja en el marcador.

LA 22 era una fiesta mientras los escasos hinchas locales, mudos e impávidos miraban con envidia.

El segundo tiempo fue otra historia, la gente alentando, mostrando una verdadera entereza emocional y física. Mientras en el campo de juego parecía que había entrado a jugar otro equipo, desconocido y desmotivado.

La paciencia, como la etapa complementaria, empezaban a agotarse y el pedido pasó a ser uno solo…el sábado –si sábado- cueste lo que cueste, HAY QUE GANAR!!


Por Víctor Díaz