Fútbol
05/05/2008
ORMEÑO, UN POCO MEJOR
El nivel del Lobo se desdibujó en el complemento. El único que mantuvo la regularidad fue el defensor chileno.
El balance general de la noche arroja un saldo negativo. A pesar de eso, hubo aspectos para rescatar de un equipo que no logra levantar cabeza.
Los problemas comenzaron en el arco ya que Carlos Kletnicki (3) no mostró seguridad en ningún momento y tuvo responsabilidad en los dos goles. En el primero, la pelota da en palo, luego en su espalda y se mete, mientras que en el segundo, no logró retener una pelota sencilla y le sirvió el gol a Romeo.
Por el lado de la defensa hay que decir que Álvaro Ormeño (6) fue el mejor hombre de Gimnasia. A su despliegue habitual le agregó mucho énfasis en la marca. No falló casi nunca y fue importante en la faz ofensiva.
En cuanto a los centrales, el Coco San Esteban (4) venía cumpliendo una tarea aceptable hasta su expulsión. Quedó la duda de si fue una mala interpretación del árbitro, que debió expulsar a Civelli o un exceso verbal del Coco. Si fue la segunda opción, simplemente, perdió el partido.
Por el lado de Renato Civelli (5) su tarea fue correcta, pero sigue sin encontrar la tranquilidad que lo transformaría en un gran jugador. Está expuesto a la expulsión permanentemente.
Por el sector izquierdo, Fede Domínguez (5) fue importante en ataque, pero dejó descubierto su sector en defensa. En el segundo tiempo, San Lorenzo atacó mediante D´Alessandro y Rivero por su sector y complicó al Lobo.
El mediocampo tuvo una actuación regular. Ignacio Piatti (6) desplegó su fútbol y fue lo más peligroso del Lobo, pero solo no puede jugar. En el centro, Matías Escobar (5) y Luciano Aued fueron de mayor a menos en marca y distribución. El Tata tuvo el plus del sacrificio desmedido.
Por la izquierda, Diego Villar (5) levantó su nivel respecto de los partidos anteriores. Se lo notó más enchufado y le aportó juego al equipo. En el segundo tiempo bajó su nivel y fue reemplazado por Juan Cuevas (5), que tuvo la misión de tener la pelota y cumplió en parte.
En cuanto a los delanteros, se movieron al compás del equipo. Juan Neira (5) tuvo un gran primer tiempo. Su movilidad y precisión complicaron a San Lorenzo. Luego, la expulsión de San Esteban obligó a que lo cambiaran por Lucas Landa (5).
Por el lado del Tornado Alonso (5), siempre intentó por arriba e hizo lo que pudo por abajo. Se lo vio un poco mejor físicamente pero le falta. En el segundo tiempo, también colaboró mucho en defensa.
Por último, el chileno Luis Quinteros ingresó en los últimos minutos y poco pudo aportarle al equipo.