Fútbol

LA HINCHADA IMPARABLE

En un viaje complicadísimo, la 22 demostró otra vez que merece lo mejor. Ahora volverá frente a San Lorenzo.



Esta vez sí que estaba complicado. A las dificultades habituales vinculadas a los kilómetros, al día y al horario, se le sumaron variantes como el humo, la niebla, los cortes de ruta y hasta una torrencial lluvia. Peor imposible.

Así y todo, la banda salió a media mañana desde La Plata con la pasión que sólo puede demostrar la hinchada de Gimnasia. Micros, combis y autos particulares, envueltos en banderas y con una orquesta de bombos se trasladaron hasta el Parque Independencia para alentar al equipo.

Claro, en el camino mil complicaciones. La televisión indicaba el corte de la ruta 9 a la altura de Zárate. Por eso, muchos optaron por agarrar la 8 y hacer más trayecto en medio de una ruta mucho menos confortable. Pero más tarde, debido a la lluvia, al humo y la espesa niebla, se determinó el corte de la 8 y de la 21, lo que resultó un impedimento forzoso para varios triperos.

Algunos ya habían pasado y fueron los que llegaron con todo el aguante al corral (o peor que eso) que le otorgó Newell´s a la hinchada del Lobo. Pero otros, aunque querían arriesgarse y mandarse hacia Rosario, no pudieron hacerlo debido al corte, por medio de la seguridad, de todos los accesos.

Y la vuelta fue otra travesía. Con la derrota a cuestas, muchos intentaron volver a la madrugada. Tuvieron que duplicar la atención y mantener las precauciones para evitar accidentes. Otros, en cambio, decidieron quedarse en Rosario para pasar la noche y volver esta mañana con, al menos, un poco más de visibilidad.

Así es el Lobo. A pesar de todo, el aguante de la hinchada se hizo presente para demostrar una vez más, la grandeza de la Banda de Fierro.