Fútbol

ALONSO FUE LA FIGURA

Fue el mejor de un desprolijo pero sacrificado Gimnasia. Buenas tareas de Escobar y Piatti sellaron la victoria.

Emotivo partido ganó el elenco de Sanguinetti y aunque debió liquidarlo antes reconforta la vuelta a la senda triunfal. Desacoples defensivos y falta de picardía no impidieron que merezca los tres puntos.

El conjunto tripero tuvo un aceptable trabajo, de menor a mayor ya que le costó acomodarse en la cancha debido a que Olimpo comenzó dominando el juego. Luego el local puso todo en su lugar y consiguió el objetivo esperado.

Carlos Kletnicki (6) cumplió en la valla, no tuvo responsabilidad en ninguno de los goles y siempre acertó sacando de bolea.

Por otro lado, retornó Álvaro Ormeño (6) como titular y se lo vio preciso en los centros. Alternó buenas y malas en la marca. Fue clave en el primer tiempo y de sus pies salió el centro que conectó Alonso para abrir el marcador.

Coco San Esteban (5,5) se está afirmando como titular aunque hoy no rindió como en encuentros anteriores. Estuvo ordenado aunque González se las arregló para crearle problemas.

Renato Civelli (6,5) fue el mejor de la línea defensiva. No perdió nunca en el juego aéreo y alentó a sus compañeros ordenándolos permanentemente. El más flojo de la defensa fue Federico Domínguez (5) porque dejó muchos huecos a sus espaldas, no logró marcar con su oficio característico y no se proyectó con claridad. Lo salvó el golazo que le devolvió la tranquilidad al equipo.

La mitad de la cancha tuvo aceptables rendimientos como es el caso de Ignacio Piatti (6). Imparable por momentos, llevó peligro al arco de enfrente cuando se asocio con Ormeño. Pecó como en casi todos los partidos por no patear al arco o dar un pase en el momento que lo “pide” la jugada.

Mauricio Yedro (5) corrió mucho pero no terminó de encontrar su lugar. Debido a esto y al cambio de esquema fue reemplazado por Cuevas en el entretiempo.

Otro hombre de buena tarea fue Matías Escobar (6,5), sacrificado como siempre y pese a sus limitaciones técnicas llevó a sus compañeros hacia delante. Le dio equilibrio al equipo y recuperó siempre sin falta.

Diego Villar (5,5) junto al resto del plantel jugó de menor a mayor, desarrolló su juego con más protagonismo y ejecutó un centro perfecto para el segundo gol de Alonso.

Una de cal y otra de arena en la delantera. Juan Neira (4) no supera la instancia de promesa, aunque le sobra calidad. Todavía no encuentra su nivel.

La figura fue Diego Alonso (7) anotó dos goles, se sacrificó en el roce con los zagueros bahienses y aprovechó las únicas dos jugadas que tuvo. Falló el penal en un momento clave pero se repuso con otro gol y alentó permanentemente al resto de los jugadores.

Ingresaron: Juan Cuevas (5) dándole movilidad al ataque. No pudo aportarle claridad a su juego.

Antonio Piergüidi (4) quiso demostrar que puede estar. Sus ganas lo perjudicaron notablemente, por ejemplo en la jugada previa al segundo empate de Olimpo entregando corto a San Esteban que tuvo que cortar con infracción.


Por Arístides Garbi