Fútbol

LA GENTE Y LAS APOSTILLAS

Más de 400 hinchas junto al Lobo en una movilización incómoda y complicada. La 22, como siempre, a todos lados.

Más allá del mal momento futbolístico, la gente de Gimnasia apoya incondicionalmente al equipo. Pero al factor fútbol, anoche se le sumaron varias cuestiones que complicaron muchísimo a toda la banda.

En primer lugar, el día y horario del partido resultó muy incómodo. Viernes a las 21.15 y a 600 km. de distancia no es agradable para nadie.

Pero a su vez, a eso hubo que sumarle varios cortes de ruta, producto del conflicto que mantiene el campo con el gobierno. Si bien, los Triperos pasaron sin problemas, en más de una oportunidad, el tránsito se puso denso y generó alguna demora en la llegada.

Otra cuestión fue el regreso. Algunos hinchas optaron por conseguir algún lugar donde descansar un rato antes de emprender la vuelta; pero otros, obligados por compromisos laborales o cuestiones personales, tuvieron que viajar toda la noche para llegar a La Plata de madrugada. Un bajón.

Pero a pesar de todo, la 22 estuvo ahí y si bien no fue un gran número, teniendo en cuenta lo que suele movilizar el Tripero, fue una cantidad aceptable de acuerdo a todas limitaciones nombradas anteriormente.


Apostillas


Algunos incidentes: Una vez finalizado el partido, los hinchas de Colón estaban muy calientes. De hecho, desde la tribuna arrojaron una estructura de hierro que dañó tres autos que estaban en el estacionamiento. En medio de esos incidentes, algunos hinchas violentos apedrearon el colectivo de la delegación Mens Sana, destruyendo la luneta trasera del ómnibus. (Ver foto en Pantalla Tripera)

Buena onda entre los hinchas: Durante el partido, los hinchas de Colón cantaron en varias ocasiones “Borom bom bom / borom bom bom / el que no salta es del pin… y de Unión” y los Triperos respondieron con aplausos. Si bien no son amigas las hinchadas, con el Negro está todo bien.

Se renovó con PUMA: Finalmente Gimnasia renovó su contrato con la empresa Puma, que le suministra la indumentaria deportiva oficial, por dos años más. Es decir, junio 2010. El monto de la operación no trascendió.

Camisetas triperas en tierras sabaleras: A algunos le llamó la atención ver dos camisetas triperas en sectores locales. Uno de los portadores de la azul y blanca colgó una bandera (Bº Transporte) en la tribuna de Colón. Y otro, desde la ventana de los Monoblok linderos al estadio la lucía con total orgullo para la satisfacción de los triperos.

Plaga de grillos: Fue muy curioso ver la impresionante cantidad de grillos que se encontraba en el estadio. No sólo en el campo de juego, sino además en las cabinas de transmisión y en las plateas, se pudieron observar miles de grillos de gran tamaño revoloteando por el lugar. Se cae un mito: si dieran buena suerte, Colón debería estar puntero.

Peces a montones: Las fosas que rodean el campo de juego Sabalero están atestadas de peces. Con solo tirar unas migas de pan, el cardumen se agolpaba y se descontrolaba. Incluso, un pibe en la platea tiró con una mojarrera. Sin suerte, obvio.

Incoherencia policial: Tras el pitazo final de Pezzota, la policía cerró inmediatamente las puertas del estadio dejando a todos encerrados. El detalle fue que tampoco dejaron salir a los periodistas que debían dirigirse hacia el sector de vestuarios. El argumento: “tienen que salir diez minutos antes de finalizar el encuentro” (ok, pero avísenle a los jugadores que no hagan nada raro adentro de la cancha así nadie se pierde nada).

Buena atención a la prensa: En algunos clubes la atención a la prensa es caótica. No otorgan credenciales, le destinan lugares insólitos para realizar sus labores, etc. Pero, por suerte, no fue el caso de Colón. El Departamento de Prensa del Sabalero atendió diez puntos a la prensa de La Plata.



Por Ariel Fridman