Fútbol
24/03/2008
NO SE SALVÓ NADIE
Gimnasia jugó el peor partido del campeonato y dejó pasar la oportunidad de volver al triunfo. A continuación, los puntajes.
La tarde de ayer sacó a la luz el costado más oscuro del equipo de Sanguinetti. Con un hombre de más, Gimnasia, no supo atacar de forma clara y contundente a un Huracán que no propuso demasiado pero que dejó la sensación de haber manejado el trámite a su gusto.
Si bien la línea defensiva del Lobo no tuvo mucho trabajo, Cristian Pierrou (5) fue el más discreto. Corrió durante todo el partido y siempre intentó mostrarse como variante al momento de atacar. Sin embargo, el juvenil defensor tripero, nunca logró ser desequilibrante.
La vuelta de San Esteban (5) no fue mala. El “coco” no se complicó y rechazó todo lo que pudo. A su lado, Civelli (4,5) también respondió a la hora de sacar al equipo. Pese a esto, alguna que otra desatención insinuó un dejo de peligro en el área tripera.
Federico Domínguez (4) fue el más flojo de la intocable línea de cuatro de Sanguinetti. Lo superaron en varios pasajes del encuentro, no estuvo preciso y no se mostró como una carta posible en el ataque de Gimnasia.
Mientras tanto, Kletnicki (5) casi no tuvo trabajo. Al igual que Barovero, el arquero del Globo, respondió a algún que otro pelotazo de afuera y transmitió seguridad en el juego aéreo que de a ratos propuso Huracán.
Los volantes del Lobo hicieron agua. Reinaldo Alderete (4) no dio pie con bola en todo el primer tiempo y el segundo, directamente, no lo jugó. Matías Escobar (4,5) tampoco se destacó demasiado. Se sacrificó por el equipo pero no estuvo fino con los pases.
Por la banda derecha, Ignacio Piatti (4,5) no mantuvo el despliegue físico y futbolístico de otros partidos. Tuvo la más clara de Gimnasia pero definió al cuerpo de Barovero.
Diego Villar (4) no entró nunca en el partido. En ningún momento se asoció con Domínguez y tampoco fue incisivo en el ataque.
En la delantera, el chileno Luis Quinteros (4), no mostró absolutamente nada. No pateó al arco, no aguantó la marca y tampoco logró asociarse con algún compañero.
A su lado, Juan Cuevas (4), dejó en claro que es enganche. Durante el segundo tiempo, Sanguinetti lo retrasó un poco y demostró apenas algo de lo que puede hacer de frente al arco rival y con pelota dominada. Mientras jugó de espaldas al arco, lo superaron siempre.
En la segunda parte ingresaron Antonio Pierguidi (4), que mostró algo de movilidad los primeros 15 minutos, pero su juego se fue diluyendo y Sergio Leal (4) que sólo levantó dos centros a cualquier lado.
Más allá de los números, la tarde de ayer fue un caos. El elenco del Topo sabía que debía ganar pero en ningún momento encontró la forma de llegar al objetivo. No se le cayó una idea y esta vez no dejó nada de positivo en su juego. Es hora de volver al triunfo; pero para ganar, primero hay que saber cómo.
Por Germán Verne