Fútbol
17/03/2008
ESCOBAR FUE EL MEJOR
Si bien su gol no cambió el resultado final, el volante tripero fue el más prolijo de la durísima derrota frente al Rojo.
El sábado, Gimnasia volvió a caer de visitante. Con un opaco rendimiento colectivo, el conjunto de Sanguinetti sembró un manto de incertidumbre en este duro presente futbolístico.
Teniendo en cuenta esta premisa, resultan pocos los aspectos positivos para destacar de la estadía del Lobo en Avellaneda. Si bien, durante el primer tiempo, logró neutralizar el juego de un pobre Independiente, Gimnasia no pudo encontrar la manera de generar ocasiones contundentes de gol.
En la mitad del terreno, el Tata Escobar (6) fue la figura del Lobo. Corrió muchísimo, se sacrificó por el equipo y en líneas generales fue el que menos se equivocó. Además, en una corazonada se metió en el área rival y frenó la lluvia de goles en contra con una buena definición al palo derecho de Assmann.
Su compañero en la contención, Reinaldo Alderete (4,5) tuvo un buen primer tiempo, pero cometió un notable error en el segundo gol del equipo de Avellaneda que deslució su tarea.
Por la banda izquierda, Diego Villar (5) no desentonó y en algunos pasajes del primer tiempo se mostró como una buena opción en la creación de juego. En el segundo tiempo, desapareció por completo.
Del otro lado del terreno, Ignacio Piatti (5,5) fue el oxigeno de Gimnasia en la primera parte del partido. El volante del Lobo pareció ser el único que logró ser incisivo al momento de atacar. Sin embargo, una pelota mal jugada en la mitad del terreno terminó en gol del local. Sin lugar a dudas, ni Gimnasia ni ningún equipo del fútbol argentino pueden depender de un jugador, y ese fue el precio que tuvo que pagar Piatti al momento de equivocarse.
La línea defensiva otra vez tuvo sus altibajos. La diferencia con el resto de los partidos fue justamente que cuando se equivocó, la pelota terminó dentro del arco o en el palo de Kletnicki.
Federico Domínguez (4) se mostró como una posibilidad en el aspecto ofensivo pero al momento de marcar siempre estuvo lejos de la jugada. Lucas Landa (4) cometió algunos errores cuando Montenegro comenzó a atacar de frente y con pelota dominada. Una vez más, el rival quedó en más de una oportunidad mano a mano con el arquero tripero. A su lado, Renato Civelli (5) no desentonó. Hizo un buen primer tiempo pero con el correr de los minutos fue perdiendo estabilidad y seguridad dentro del campo.
Por la banda derecha, Cristian Piarrou (5) terminó dibujando una prolija tarea. El juvenil del Lobo se dedicó exclusivamente a marcar y por momentos se afianzó bien en el terreno.
En el arco, Carlos Kletnicki (5) no tuvo responsabilidad en los goles del rival, las veces que quedó mano a mano hizo lo que pudo.
Por último, una delantera tripera que no desequilibró en ningún momento. Por un lado, Juan Cuevas (4,5) intentó desequilibrar con su movilidad pero fue superado durante todo el partido por la línea defensiva del Rojo. Por otra parte, el chileno Luis Quinteros (4,5), pareció ser una alternativa en la creación de fútbol pero con el correr de los minutos su presencia se fue diluyendo y terminó siendo muy poco productivo en la delantera tripera.
Con la intención de lograr herir a Independiente, tuvo su posibilidad Antonio Pierguidi (4,5) quien sustituyó a Quinteros. Sin embargo, el juvenil del Lobo no entró demasiado en el partido. También ingresó Salvatierra (4,5) en lugar de Alderete para que Gimnasia sumara más gente en la ofensiva. El volante intentó llegar por afuera pero no estuvo fino con la pelota.
Esta vez no será la injusticia en el resultado lo que le quite el sueño al plantel Tripero. Gimnasia perdió bien y deberá esperar al próximo sábado para comenzar a crear un mejor presente en función de un futuro realmente peligroso.
Por Germán Verne