Fútbol

AL PIE DEL CAÑÓN

El hincha tripero sabe de la necesidad de sumar pero además, de alentar, para entre todos, sacar adelante al Lobo.

Con el aperitivo de la reserva adelantado para las 9.00 de la mañana en el Estadio de 60 y 118, las puertas se abrieron a falta de una hora y media para comenzar el encuentro. Eso produjo que un interesante número de triperos se agolparan frente a los controles policiales para ingresar al estadio. De a poco la popular local se fue llenando hasta lucir completa minutos antes del inicio del encuentro. Eso sÍ, no pasaron desapercibidos los bombos y las trompetas que con sus melodías marcaron el paso de los cantos. Cuando la voz del estadio dio la formación hubo un silencio esperando que pronunciara que en la alineación titular se encontraba el aguerrido uruguayo Diego Alonso y así si un cerrado aplauso acompaño al tradicional "uruguayo uruguayo!!" para recibir a uno de los iconos triperos de fines de los ´90. Enseguida nomás, Civelli les hizo olvidar el calor y con su cabezazo decretó la apertura del marcador. Después, el ritmo del partido se hizo cansino y mediocre a pesar de la superioridad del equipo Tripero. En la segunda etapa el aliento no cesó y el ingreso de Cuevas con sus ganas despabiló un poco al agotado triperío. Enseguida nomás Pipino mojó y su alocado festejo golpeándose el pecho donde tiene tatuado a sus seres queridos, hizo emocionar hasta las lagrimas a sus familiares presentes en la platea baja del Estadio. La euforia no cesó y un "GINASIÁ GINASIÁ!!! bajó de las tribunas para acompañar la conquista de Cuevas. Sobre el final, la mayor ovación de la tarde. Alonso se fue reemplazado por Quinteros pero el jugador uruguayo dio claras muestras de lo que siente por Gimnasia. Puños apretados, brazos en alto y una continua arenga a sus compañeros fueron los últimos pasos antes de abandonar el campo de juego antes una ensordecedora y merecida ovación. Pitazo final y la satisfacción de haber vuelto al triunfo contra un rival difícil, sumando tres puntos vitales para renovar las esperanzas de un joven equipo que quiere ir por mas. Por Víctor Díaz