Fútbol

CREO EN VOS TODAVÍA

A pesar de la caída en el debut, La 22 volvió a dar claras muestras de apoyo, despidiendo con aplausos al equipo.

¿Que más pedirle al hincha tripero? ya no mucho. Esta vez agotó en horas las míseras 1900 entradas populares otorgadas por Tigre y no cesaron de alentar en los 90 minutos del encuentro.

Desde temprano, se armó la movilización rumbo a Victoria. Se podían ver cómo combis y micros construían una larga caravana tripera por la autopista que al grito de Dale Lobo!!! supo llamar la atención de aquellos automovilistas que veían pasar la movilización.

Una vez alojados en las cercanías del estadio de Tigre, el triperío se encaminó por la calle Guido y Spano hasta dar con la entrada del público visitante para colmar en cuestión de minutos la tribuna cedida.

El aliento y los bombos fue lo único que se escucho durante la totalidad del encuentro y que tuvo como punto estridente el gol convertido por Piatti al inicio del encuentro.

Cuando Gentiletti y su falta infantil -lejos de la defensa y estando amonestado- dejaron al equipo con diez jugadores, la gente se puso el equipo al hombro y se sintió como un jugador más para aguantar una y otra vez el empuje del local.

El fuerte construido por centenares de trapos azules y blancos colgados sobre el alambrado servía de cobijo para las casi 2000 gargantas que desde la tribuna disputaban su propia batalla dialéctica con los hinchas locales.

El final y la derrota no prevista para un arranque de torneo, no empañaron la impecable movilización del triperío que supo despedir a sus players con un cerrado aplauso.
Al Lobo lo hace grande su gente, de eso no quedan dudas, ahora está la duda de si quienes dicen querer al Lobo, realmente lo quieren ver grande.

Por Víctor Díaz