El Club

LA UNIDAD COMO HORIZONTE

A raíz de las últimas declaraciones públicas del presidente Gabriel Pellegrino, sumado al buen presente futbolístico, reafirmamos por qué no solo es importante sino también necesaria la unidad de todas las agrupaciones políticas en las próximas elecciones. 

En noviembre de este año los socios estarán eligiendo una nueva CD que dirija los destinos del club por los próximos tres años. Luego de estar dos períodos de manera consecutiva como presidente de la institución, Gabriel Pellegrino ha deslizado sus ganas de acompañar desde otro lugar en los próximos comicios, dándole espacio a una renovación y presencia de nuevos dirigentes.

E
l primer mandatario albiazul hizo declaraciones al programa “Triperas Tv”  del último viernes acerca de las elecciones que se avecinan y pidió por una lista de unidad entre todas las agrupaciones: “Me gustaría que aquel que se va del club no se lleve toda su experiencia de lo vivido a la casa sino que la pueda compartir con aquel que entre. Sueño con el día de mañana entrar a la AFA junto al nuevo presidente de Gimnasia y decir que quien me acompaña es mejor que yo”, lanzó. Y al mismo tiempo remarcó que “toda la experiencia que uno ha podido acumular en estos años le puede servir al club a la hora de lo que son los vínculos con la AFA o la CONMEBOL, con lo cual sería un lugar en el que me gustaría acompañar”. Respecto a las obras y los posibles beneficios para Gimnasia, afirmó que “el proyecto de Estancia Chica está anclada a todas las obras del club, se ha saldado una deuda histórica de 50 años que ninguna comisión había podido encarar y es algo que traerá muchos beneficios”.

Este martes, en diálogo con CIELOSPORTS, Pellegrino fue consultado nuevamente sobre su deseo de un tercer período en el club y aclaró: “No hace falta. Lo que le hace falta al club es una unidad política, como sea. Se tendrá que sentar alguno, si no soy yo, a buscar la unidad del club. Yo no digo que no opine, pero no vas a discutir con un Pellegrino que quiere ser presidente”.

“Tenemos que mostrarle a la AFA y a quien esté que en Gimnasia hay una unidad fuerte. Estoy convencido de que si no hay unidad política es todo cortoplacista. Si estamos unidos, el club no tiene techo”, agregó.

DEL DICHO AL HECHO

Seguramente, quien esté leyendo estas líneas pensará que de la unidad en el club es de lo que siempre se habla pero nunca se concreta, y tendrá razón. Pedir por la unidad es algo que queda muy bien de la boca para afuera pero que a la hora de los hechos se termina escurriendo como arena en las manos, muchas veces privilegiando egos y diferencias personales por encima del club. Primero Gimnasia, segundo los nombres. Que algo como la unidad del club no se consiga desde la época de Delmar -coincidencia o no, los años más dorados de los últimos tiempos- no quiere decir que sea una tarea por la cual haya que tirar la toalla, porque si algo nos enseña la historia es que siempre hubo un grupo de hombres y mujeres que en un determinado momento pusieron el cuerpo y la cabeza en sus respectivos clubes para dar vuelta lo que parecía establecido.

Sobran los ejemplos de clubes que, privilegiando la unidad, han conseguido no solo logros futbolísticos sino también crecimiento institucional y patrimonial, algo que sin dudas va de la mano y se retroalimenta. Lanús, Banfield y Vélez son claros ejemplos de los últimos años en donde la coyuntura les impuso la unidad por la razón o por la fuerza -sea por malos resultados deportivos que obligaron a un cambio de raíz o llegando incluso a perder la categoría-, y cualquier hincha de fútbol puede hoy visualizar sus crecimientos amparados en las ventas de jugadores surgidos de las divisiones inferiores que luego se materializaron en obras para los socios.

Las agrupaciones políticas que quieran participar de los próximos comicios no deberían desperdiciar el gran presente futbolístico del club. Este ítemdebe ser un plafón a partir del cual se piense en seguir creciendo. Si Gimnasia en octubre termina clasificando nuevamente a un torneo continental, algo que no ocurre desde 2016, tendrá la posibilidad de proyectar un 2023 con un desafío diferente al de los últimos tiempos, que era mirar la tabla de abajo. Cuando Pipo Gorosito llegó, pidió un cambio de mentalidad, y ese cambio de mentalidad empieza a partir de los socios: debemos dejar de ser el club del “no se puede” para pasar a ser el de “esto puede cambiar y ser mejor”.

La Comisión Directiva ha errado por mucho tiempo en el fútbol profesional, algo reconocido puertas afuera, y a partir del segundo semestre de 2021 lo ha podido emparejar con muchos aciertos. La elección del actual cuerpo técnico es fruto de esta dirigencia, con lo cual, así como se ha sido crítico cuando lo fue necesario, también se debe ser elogioso en los aciertos.

Para proyectar una posible unidad no se debe partir de las diferencias que se tienen sino de cuáles son los tres puntos fundamentales en los que todos los socios y socias están de acuerdo para seguir creciendo. El fútbol profesional, las obras y las divisiones inferiores son un trípode que recorre a todos los clubes del fútbol argentino y cuando una de esas patas no está firme las otras se desestabilizan. Repasemos el estado de cada una en la actualidad y cuál es su proyección en el futuro.

Fútbol Profesional

Hay que irse muy atrás en el tiempo para encontrar un momento futbolístico parecido al de la actualidad. La tabla anual indica que Gimnasia se mantiene en los primeros puestos, peleando palmo a palmo para el ingreso a las copas con equipos de un presupuesto gigantesco como Boca, River o Racing. En los últimos mercados de pases se optó por traer poco y bueno, jugadores que han venido, se han puesto la camiseta y rindieron, como el caso de Cristian Tarragona, Rodrigo Rey, Ramóm Sosa, Agustín Cardozo y Franco Soldano. El cuerpo técnico le ha impregnado un estilo futbolístico al equipo, que siempre sale a proponer en todas las canchas, y el hincha se siente identificado con los jugadores tanto dentro como fuera del terreno de juego. Teniendo en cuenta la posición en la tabla, no es descabellado pensar en una clasificación a la próxima Copa Libertadores o como mínimo una Copa Sudamericana. Al mismo tiempo que se mantiene en los primeros puestos del actual torneo, el equipo dirigido por Pipo Gorosito sigue en pie en Copa Argentina, donde en breve jugara el partido correspondiente a los octavos de final contra Patronato.

Divisiones Inferiores

Desde que asumió la condición técnica del primer equipo Gorosito pasó del dicho al hecho cuando afirmaba que la idea era darles rodaje a los jugadores surgidos de las divisiones inferiores. Esto requiere tiempo y paciencia, ya que no todo jugador se adapta de la misma manera al paso de reserva a primera división. El trabajo en conjunto entre Gabriel Perrone, Chirola Romero y Pipo Gorosito se ve plasmado en la cantidad de nombres que no solo han debutado en el primer equipo sino que se han podido ganar un lugar entre los once: Guillermo Enrique, Lautaro Chávez, Benjamín Domínguez y Tomas Muro dejaron de ser pibes que sumaban minutos para convertirse en piezas del equipo titular o en el primer recambio del técnico. Si repasamos que la última gran venta surgida de la cantera tripera fue Nacho Fernández en 2016, ahí encontramos un déficit en cuanto a la solvencia económica del club que inevitablemente se condice con el momento futbolístico, porque es obvio que la realidad deportiva cotiza en menor o en mayor valor al jugador. Un buen presente futbolístico asegura unas mejores ventas y una mala gestión deportiva obliga a malas ventas por inmediatez.

Obras

Todo tripero/a quiere un estadio renovado con la terminación de la Platea Basile y las tribunas al costado de la techada, un Polideportivo que siga creciendo en obras para los distintos deportes, una mejora del Bosquecito para las jugadoras de Hockey o las infantiles y una Estancia Chica para el mejor disfrute del socio. Las obras que se realizan en las distintas sedes a partir de la donación de algún socio deben valorarse pero no debe ser el rumbo. Un club se solventa económicamente con la venta de jugadores, una correcta administración de los recursos y una asertiva gestión,  y se puede pensar en un futuro  dejar establecido que algún porcentaje de esas transferencias de jugadores vaya destinada a obras, sea en el Polideportivo, sea en Estancia, en el Bosquecito o en el mismo Bosque.

En los últimos meses el grupo CAMPUS, que fue parte de la primera gestión de Pellegrino, presentó en conjunto con Julio Chaparro un proyecto de obras para el club, algo similar a lo que se llevó adelante con el Campus Timoteo Griguol. Si esta idea se puede acercar a la CD, se podría generar grupos de trabajo que en conjunto puedan planificar un plan de obras de acá a los próximos años, amparados en los beneficios que pueda traer el proyecto Estancia Chica, y que pueda trascender a las distintas dirigencias. ¿Qué comisión directiva podría estar en contra de ver a su club en permanente crecimiento? Si Jorge Reina se acercara a colaborar desde el lado del fútbol, teniendo en cuenta que fue parte de la última gestión donde se llevaron adelante buenas contrataciones que le dieron jerarquía al plantel, como las de Paolo Goltz o Fatura Broun, ¿cuál sería la diferencia macro que en este contexto no le permita colaborar en pos de mejorar algo que ya viene funcionando bien?

La unidad requiere de eso: grupos de trabajo que acerquen ideas, oídos que estén dispuestos a escuchar y apoyar cualquier tipo de proyecto que sea en beneficio del club, concentrarse en los puntos en común y dejar las diferencias de lado poniendo por encima a la institución y no a los nombres. No se trata de poner en juego un triperómetro o una vara de quién quiere más o menos al club, porque a fin de cuentas todos somos socios de Gimnasia y el único fin debería ser una entidad en permanente crecimiento, no solo futbolístico sino también institucional y patrimonial.

La coyuntura actual le devuelve a Gimnasia una oportunidad a partir de la cual pararse, un piso que no debe ser despreciado si no se quiere volver a repetir errores del pasado. Es tiempo de que los socios estemos a la altura de lo que el momento nos exige, porque como reza esa bandera que se expone antes de cada partido EL LOBO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO.

Renzo Stefanizzi