El Club

IRRESPONSABLES DIRIGENTES

Cuando se pensaba que lo ocurrido en el verano sería el techo para las irresponsabilidades, ayer se sumó un nuevo capítulo. Gimnasia acumula un encadenamiento de hechos que perjudican de sobremanera la vida institucional, la cual pide a gritos la intervención y preocupación de sus socios. OPINIÓN

La imagen de Gimnasia está podrida, nuevamente es noticia por violencia. Otra vez portales y noticieros hacen eco de un nuevo hecho que vincula no solo a jugadores, sino que más grave aún, también a dirigentes. Los mismos que hasta hace un mes se avergonzaban por lo sucedido en Mar del Plata e impusieron castigos al plantel, hoy se ven involucrados ellos mismos en una situación de mayor irresponsabilidad teniendo en cuenta el rol que deben cumplir como directivos.

Ya nada sorprende, es lo más preocupante. El hincha del Lobo se acostumbró a enterarse de hechos bochornosos y asimilarlos como uno más. Como si haber pedido nuevamente un clásico no alcanzara, la noticia relacionada a la goleada propiciada por rival es aún peor. Cualquier explicación, renuncia o comunicado será en vano, demostraron que son capaces de aplastar sus propias palabras teniendo antecedentes cercanos y públicos.

La relación entre jugadores y dirigentes está quebrada. Tres sueldos atrasados, premios y aguinaldo son los argumentos del plantel, sumado a promesas de pago incumplidas, para fundamentar su enojo. Un actor principal a la hora de generar recursos con los cuales pagar salarios a empleados de todas las áreas son los auspiciantes, que lejos están hoy de querer pegarse a un club que constantemente ensucia su imagen con situaciones de violencia.

La conducción del club está a la deriva. “Hechos, no palabras” fue el slogan del grupo de 36 dirigentes elegidos por la mayoría de socios en 2013, los cuales fueron denunciados por fraude y la causa continua siendo investigada. Lamentablemente, acostumbrados a la corrupción que nos rodea diariamente, un acontecimiento sumamente grave como este solo se recuerda cuando reflota y vuelve a perderse.

En la historia del club quedará grabado que la dirigencia de turno estuvo en el lapso de tiempo donde se realizaron la Platea Nestor Basile y el Campus Gimnasia. Contemporáneos sabremos que el esfuerzo verdadero fue de sus socios e hinchas que involucraron su economía y tiempo para realizarlo, de la misma manera que varios de los dirigentes no compraron plateas ni se acercaron a la obra de mayor relevancia en los últimos años de Estancia Chica.

El momento de los socios y año electoral. Lo acontecido ayer debe despertar la pasividad de los socios que, lógicamente cansados por los continuados bastonazos, debe tomar fuerza en este año electoral. La arena política Tripera está comenzando a moverse para las próximas elecciones y sería tiempo ya de empezar a ver los primeros indicios públicos. Habrá que aprender a no votar al “menos malo” sino con conciencia o participando directamente de una lista. La crítica desde afuera se convierte en complicidad si no se acompaña con un acercamiento a las entrañas del club.

Nicolás Bazzan