El Club

OBRAS Y COMPROMISO DE LOS SOCIOS

Este nuevo aniversario manifiesta a Gimnasia con sus socios en un papel fundamental y protagonista, responsables del crecimiento en obras a la fuerza.

El 128 Aniversario de nuestro club nos encuentra en plena etapa de crecimiento patrimonial. Sin dejar de mencionar la amplia variedad de obras que aún quedan por hacer, está a la vista de todos los triperos la prosperidad actual en cuento al movimiento social que reaccionó para avanzar. La injerencia directa de grupos de socios fue la herramienta vital para afrontar un cambio más que necesario.

Con la construcción de la Platea “Néstor Basile” en pleno auge y la inminente inauguración de la primera etapa del Campus Gimnasia, ambas obras tienen a los socios como estandarte de organización, gestión y recaudación de capital para concretar las construcciones. “El club es de los socios”, una frase tantas veces escuchada pero pocas utilizada, hoy resulta comenzar a tomar sentido.

Tanto el Grupo Vamos Gimnasia, poniéndose al hombro la campaña de marketing para la venta de plateas, como también la Fundación Campus con la obra en Estancia Chica, supieron organizarse para dar el puntapié inicial. Grupos compuestos por socios que vieron la necesidad imperiosa de organizarse, poniendo al club por encima de cualquier persona para destrabar a la institución de una desidia insoportable.

En esta travesía de gestiones han surgido problemas e inconvenientes, es una característica que se presenta de manera inevitablemente, y en Gimnasia también. En este caso, una mayor participación de la comisión directiva actual teniendo en cuenta su “mandato reelecto” podría haber facilitado distintas variantes de dificultades que aún conviven con ambas obras. Una situación que evidencia la falta de protagonismo y remarca el reclamo constante de colocarse al frente de las construcciones. Necesidad que surge por si sola.

Como estos grupos de socios mencionados, aún faltan más. Cuando se dice que Gimnasia es grande no es por una cuestión solo de orgullo, podría serlo aún más si el compromiso se extendiera por todo el triperío. Cada uno desde su posibilidad, con lo que sabe hacer o dando una mano de esfuerzo. La pelota rueda durante noventa minutos pero el club vive cada día, es entender la institución como un todo. Es la alegría de ver la pelota en el arco o aro rival, picar detrás de la red pasando el bloqueo y festejar porque ahí está camiseta azul y blanca.

Hemos vivido muchos años mirando hacia atrás, esto que en ocasiones puede servir para tomar impulso con la ambición de llegar más lejos, hoy debe ser comprendido como un compromiso para no volver a bajar los brazos. Sabemos de nombres, personalismos y “gimnasiómetros” donde lo único que lograron fue separarnos, y en esta etapa pareciera haber un aprendizaje sobre esto. Hoy lo importante es entender que Gimnasia nos sobrevive.

Nicolás Bazzan