EL COMPROMISO DEBE SER UN ESTANDARTE
Gimnasia debe apostar al futuro con un compromiso que marque la responsabilidad de todas las partes de la Institución. <b>OPINIÓN</B>.
En épocas eleccionarias las promesas de los aspirantes a ocupar ubicaciones entre los 36 lugares dirigenciales afloran por doquier. En esos días Gimnasia se ilusiona con la modernización de sus instalaciones, construcción de patrimonio, cancelación de juicios, mayor aporte a disciplinas amateurs, engrandecimiento en sus valores de pertenencia, y hasta con campeonatos. Pero el golpe de realidad una vez pasados los comicios suele ser un duro revés.
El pasado 30 de noviembre se presentaron 108 personas divididas en 3 grupos políticos peleando de manera democrática bajo el acto eleccionario de 11.665 socios habilitados para elegir. En los nombres de Daniel Onofri, Carlos Castagneto y Cesar Melazo se alinearon hombres y mujeres interesados en comandar el día a día de la institución en las distintas jerarquías de la gobernación albiazul. Durante la campaña, los socios escucharon una vez más las promesas características, y ya rutinarias cada tres años, mencionadas anteriormente.
En la actualidad, entre los temas esenciales de la agenda Tripera se encuentra el Campus Gimnasia que refleja el gran esfuerzo de un grupo de trabajo, más la colaboración de quienes pudieron dar su contribución para asistir al esfuerzo. Este moderno edificio que contará con un centro de alto rendimiento, y posteriormente con un espacio de concentración para jugadores digno de un hotel de lujo, lleva adelante una modalidad de colaboración por la cual los interesados adquieren una laja grabada con su nombre, donde lo recaudado se destina directamente a la construcción del mismo. Ahora bien, ¿Saben cuántos de aquellos 108 potenciales dirigentes mencionados compraron su laja del Campus Gimnasia? Solo 30. Número que ni siquiera llega a comprender una comisión directiva completa.
Claramente este no es el único tema que atraviesa a la actualidad gimnasista, sino que también nos encontramos con la Platea “Néstor Basile”. Luego de la firma del ansiado fideicomiso, comenzó la campaña para la venta de ubicaciones en los primeros días de febrero, allí se anunciaron las distintas estrategias promocionales para que los interesados analicen, dentro de sus posibilidades económicas, cuál sería la ubicación y forma de pago más viable. Una buena idea fue generada en este contexto, donde se ideó un plan que consiste en que cada uno de los 36 dirigentes se comprometa a vender 10 plateas como mínimo, lo cual daría un total de 360 ubicaciones. Hasta el cierre de esta edición, el número de localidades adquiridas por los Triperos alcanza las 630, pero muy pocas fueron venidas por quienes se comprometieron desde los comandos dirigenciales.
Por su puesto que se rescata el trabajo de quienes lo hicieron y están de manera constante con el propósito. Los directivos son quienes deberían ponerse al frente de la situación y ser los generadores del puntapié inicial a modo de contagiar entusiasmo, no solo en el aspecto de difusión constante que este tema requiere, y también de la venta de plateas, sino que debido al factor tiempo que apresura la activación del mismo fideicomiso con plazo hasta los primeros días de junio, sin mencionar la prórroga.
Así como estos dos temas principales que hoy se viven en el mundo Gimnasia hay cientos que todavía deben ser vistos, pero el Campus y la Platea acaparan las miradas. Que el club comenzó a cambiar de un tiempo a esta parte no hay dudas, lograr objetivos es algo que no ocurría hacía tiempo. Los años de desidia y falta de mantenimiento con el tiempo hacen su cobro, y es por eso que hoy la institución necesita dar un salto de calidad y modernización que marque una etapa, pero para esto el compromiso de cada sector es elemental. Fundamental también sería entender para algunos que Gimnasia no existe solo en las elecciones, sino que Gimnasia es todos los días.
Nicolás Bazzan