El Club
02/03/2014
BOSQUE NATURAL
El sueño de la Platea H Néstor Basile está en marcha. Es el puntapié inicial para lo que será la tan ansiada remodelación.
Empieza el sueño de años de lucha por la construcción del Estadio. Nada de caprichos, es nuestra casa, nuestra identidad. El estadio provincial fue hecho a base de corrupción noventista, el discurso hegemónico neoliberal pretende naturalizar el alquiler, intenta relacionar la idea de desperdicio de un potencial estadio de cemento.
Que a 25 y 32 vayan recitales, eventos culturales, espacios alternativos, que juegue la selección. Acá queremos a la familia caminando por Iraola, a los pibes en el Monumento haciendo la previa, a los jardines activos en verano y en invierno. Queremos los murales azules y blancos, con frases de canciones, con expresiones culturales, con murgas, con felicidad.
Las acciones parecen priorizar la urgencia antes que el contexto político. Por eso agrupaciones y algunos sectores políticos pretenden ir para adelante con la reforma del Estadio del bosque, sin dejar de poner el ojo en los manejos de recursos. Si bien la idea de hacer palcos, plateas y populares mantiene la diferencia de clase, hay que pensar en el futuro como Club, salir de las ideas de mercado de hacer el fútbol un deporte para consumidores y no para hinchas.
Allá quedan las organizaciones elitistas que comandan la escala del capitalismo pero pretenden desviar la atención con que se daña la naturaleza. Son los mismos que antes las emergencias de derechos de los sectores populares miran para otro lado y los culpan de los males de la sociedad.
Es que sin el bosque el lobo no es lobo. ¿Acaso si Gimnasia iba a jugar al Provincial sería el Oso de La Plata? ¿Los futuros relatores hablarían con nostalgia de la “vieja cancha del bosque”? El fútbol lleva la posta por su masividad, pero las demás disciplinas y eventos festivos son el alma de Gimnasia, son el encuentro, son las amistades.
Es por eso que muchos queremos que Altos de San Lorenzo, La Granja, El Jardín, Gorina, San Carlos, Los Hornos, Gambier, el casco y demás barrios platenses se abracen al Mondongo. Como San Lorenzo a Boedo, como lo hicieron Chacarita, Banfield y tantos otros. Porque cuidar el patrimonio es mantener vigente la dinámica social. Lo ajeno nos aleja, nos pierde, nos olvida, nos saca la memoria. Gimnasia es el Bosque. O no será nada.
Santiago Giorello
Que a 25 y 32 vayan recitales, eventos culturales, espacios alternativos, que juegue la selección. Acá queremos a la familia caminando por Iraola, a los pibes en el Monumento haciendo la previa, a los jardines activos en verano y en invierno. Queremos los murales azules y blancos, con frases de canciones, con expresiones culturales, con murgas, con felicidad.
Las acciones parecen priorizar la urgencia antes que el contexto político. Por eso agrupaciones y algunos sectores políticos pretenden ir para adelante con la reforma del Estadio del bosque, sin dejar de poner el ojo en los manejos de recursos. Si bien la idea de hacer palcos, plateas y populares mantiene la diferencia de clase, hay que pensar en el futuro como Club, salir de las ideas de mercado de hacer el fútbol un deporte para consumidores y no para hinchas.
Allá quedan las organizaciones elitistas que comandan la escala del capitalismo pero pretenden desviar la atención con que se daña la naturaleza. Son los mismos que antes las emergencias de derechos de los sectores populares miran para otro lado y los culpan de los males de la sociedad.
Es que sin el bosque el lobo no es lobo. ¿Acaso si Gimnasia iba a jugar al Provincial sería el Oso de La Plata? ¿Los futuros relatores hablarían con nostalgia de la “vieja cancha del bosque”? El fútbol lleva la posta por su masividad, pero las demás disciplinas y eventos festivos son el alma de Gimnasia, son el encuentro, son las amistades.
Es por eso que muchos queremos que Altos de San Lorenzo, La Granja, El Jardín, Gorina, San Carlos, Los Hornos, Gambier, el casco y demás barrios platenses se abracen al Mondongo. Como San Lorenzo a Boedo, como lo hicieron Chacarita, Banfield y tantos otros. Porque cuidar el patrimonio es mantener vigente la dinámica social. Lo ajeno nos aleja, nos pierde, nos olvida, nos saca la memoria. Gimnasia es el Bosque. O no será nada.
Santiago Giorello