El Club

A LA ESPERA DE LA FIRMA

<b>Pedro Troglio</b> tendría acordado seguir en el Club pero deberán garantizarse algunos puntos claves antes de producirse la formalización un nuevo vínculo. Si bien todo estaría encaminado y firmaría su contrato por un año, todavía sigue la espera para concretar definitivamente su continuidad. La ejecución del <b>“Plan Integral”</b> dependerá de la unión de la comisión y aquellos que encabezan el proyecto, pero aún existe una notable ausencia de comunicación al socio y diferencias internas en la dirigencia que dilatan los tiempos.

Antes de disputarse el último partido de la temporada con Aldosivi, trascendió que Pedro Troglio continuará en Gimnasia pero que formalizaría su vínculo contractual recién en el transcurso de esta semana.

Hasta el momento, la voluntad del técnico tripero sigue intacta aunque será una obligación de la dirigencia garantizar ciertas cuestiones para concretar la firma de un nuevo contrato con el entrenador. Queda claro que Pedro, como todo hincha del Lobo, no desea alejarse del Club pero resulta sumamente entendible que prefiera asegurarse mínimas condiciones para lo que viene.

El presente institucional determina que nada es fácil en Gimnasia y algunas pautas tan lógicas como sencillas cuestan mucho esfuerzo. Pedro Troglio apunta a un buen armado del plantel que tiene en sus planes la continuidad de la columna vertebral que conforma el equipo actual: Monetti, Macaluso, Pouso y Cabrera son algunos de los nombres que deberían quedarse.

Por otra parte, el técnico solicitó recursos mínimos que tienen que ver con el cotidiano. Es decir, condiciones óptimas y material suficiente para desempeñar con normalidad tanto los entrenamientos como las concentraciones que el plantel protagonizará en el predio de Estancia Chica.

Las premisas que posibilitarán el seguimiento de este proyecto deportivo se basan, hoy por hoy, en la unión de la dirigencia y en su debida articulación con aquellos socios que han propuesto el “Plan Integral” como alternativa. En este sentido, luego de varias reuniones de comisión directiva, se decidió darle el visto bueno a la propuesta aunque todavía no se ha trabajado en una verdadera implementación.

El socio aún no tiene claro en qué consiste, cuáles son los objetivos, qué respaldo existirá, de dónde se recuperarán los fondos, cómo se implementará este proyecto. Resulta una buena iniciativa pero continúa sostenida desde un plano imaginario o ideal que no termina de traducirse en postulados concretos.

La prioridad de la dirigencia, de los hinchas y de los socios que han obtenido al menos una incipiente “entrada” al Club con el proyecto de “salvataje” radica en la continuidad de Pedro Troglio pero, más allá de los nombres, Gimnasia necesita poner manos a la obra para lograr su reconstrucción. Esta premisa implica compromisos mayores que superan la figura de Pedro y generan otro tipo de demandas y replanteos en la conducción.

La suspensión de la vocal Graciela Delmar y un posible sumario, el posicionamiento del Presidente en este conflicto y los reclamos de una facción de la comisión directiva todavía delimitan las fronteras de la interna gimnasista.

Durante la jornada de hoy, Héctor Delmar se vio obligado a suspender una reunión con Ricardo Alconada (uno de los impulsores del Plan Integral) debido a un cuadro de hipertensión que tendría que ver con el cúmulo de conflictos que se viven en Gimnasia.

En tanto Alconada declaró en La Redonda que “nos juntamos, estaba todo ordenado, explicamos la propuesta y pedimos que el club convocara a más gente. Quedamos que empecemos a arrimar a la gente y hoy a la mañana el presidente me dijo que estaba mal y me pasó con una abogado y me transmitió que la reunión se había suspendido por diferencias internas” .

La declaración marca que todavía no existe un terreno propicio para la aplicación de determinadas políticas o al menos que no hay un horizonte claro para lograr una salida en Gimnasia. Mientras tanto se mantiene una deuda que rondaría 18 millones de pesos anuales, el gran problema de los sueldos atrasados y un plan al borde de la aplicación que solamente se expresa en los medios pero que tampoco tendría un respaldo institucional claro. Con este panorama, Pedro Troglio intenta buscar una verdadera razón para estampar la firma.





Germán Verne