El Club
26/05/2012
GIMNASIA INSTITUCIÓN
Compartimos una nota de <b>Rafael Ton</b> acerca de la difícil realidad Institucional que hoy atraviesa Gimnasia.
Imagínese una novela negra, una víctima en el piso, desangrándose a los pies de una escalera, con varias fracturas y a su alrededor, los sospechosos, los que tenían que cuidarla, los que no se hacen responsables. Y esos sospechosos son el propio jurado. Se echan la culpa, unos a otros, “fue él quién empezó a empujarla” “fueron ellos los que no supieron agarrarle la mano” “yo ahora no llamo la ambulancia, que la llame él, que fue el que dio el último empujón”.
El yo-yo se repite. La autocrítica no existe. Nadie pide perdón, nadie se hace cargo.
Desapareció una platea mientras el equipo perdía afuera de su cancha, clásicos por goleada y a montones. Y nadie pidió perdón ni siquiera dijeron: “algo mal debemos haber hecho”.
Nunca aparecieron campañas en serio, estudiadas, para sumar socios. Y nadie se hace cargo. Tenemos un gimnasio de aparatos, chico para lo que es Gimnasia y para una ciudad donde hay demanda grande de gimnasios. No hay un estudio sobre el tema, ni campañas para que los socios de Gimnasia hagan deporte en su club.
Todos hablan del semillero pero fueron muy pocos los directivos que trabajaban con los pibes, que se preocupaban por si llegaban los micros a tiempo para los partidos, tenían ropa adecuada, agua caliente o vestuarios dignos.
Muchos hablaron que ya tenían dinero para invertir, marcas que iban a venir, gente que iba a ayudar pero…nadie levantó una obra en Gimnasia. Fíjense que pintar un salón, borrando un mural de Gimnasia y comprando una cocina se festeja como algo trascendente. A eso llegó Gimnasia.
Se trajeron 10 refuerzos, un manager que nadie sabe su función – pero firmó un contrato con el club – y Gimnasia sigue en el Nacional B y nadie dice “me equivoqué”, es más siguen hablando, reuniéndose.
Opinan desde Miami, opinan desde sus casas, opinan los que están preocupados por una fiesta de gala, pero los que no son escuchados son los socios que pagan 300 pesos una camiseta, cuota a precio de primera división, bonos, aumentos, aguinaldo.
Y lo peor de todo fue el discurso mediocre de los directivos, los últimos años, repitiendo que Gimnasia depende de los otros. Eso es lo que te va hundiendo, no creer en tu potencial, pedir una silla de ruedas en lugar de intentar caminar. Directivos que Chupan las medias en lugar de negociar. Declarar que dependemos de jugar con Boca o River, afuera de la cancha propia para vender más plateas, como la “gran” meta económica. Y desde “afuera” de 4 y 51: opinar, criticar, son todos técnicos del primer equipo pero gestionar…
Gimnasia tiene una pileta sin techo, se usa dos meses sobre doce. Nadie, desde afuera o desde adentro supo o sabe como cerrarla y lograr que ese espacio sume socios y actividades todo el año. Eso es ganancia neta. No te va a hacer ascender pero ayuda a tener menos crisis económica. Gimnasia tiene un espacio en la cancha para publicidad en un torneo que se vio en directo a todo el país y se colgaron lonas en lugar de preparar un espacio con una buena propaganda, algo estético. Gimnasia tiene un arquitecto que presentó gratis un proyecto (pagarlo sería carísimo) para sumar una platea con 5000 butacas, 30 palcos y baños. Con cinco millones de pesos se levanta y a partir de allí tenes todos los torneos que quieras para publicitar y con precios razonables: se suma gente y se obtiene más dinero propio. Y además esa platea se puede ir ampliando detrás y con el tiempo tener gimnasios y más espacios pero nadie hace algo concreto. Hay propuestas de socios para empezar las obras y se dan vueltas.
No hemos tenido comisiones directivas con áreas de trabajo, parecieran más bien presidentes que vienen a comprar jugadores y armar equipos mientras el club se va desarmando, fracturando, achicando. Traer a Maturana, Cappa, Cocca, da lo mismo. Qué venga: Fontanello, Capurro, Rieloff, Pacheco, Viola, Quiñones, da lo mismo. Para eso hubo plata pero para darle un presupuesto concreto y mucho trabajo al semillero, no. Porque eso no se ve.
La cuestión era “pegarla” con un técnico y algún jugador. Hagamos lo que hagamos, el socio de Gimnasia sigue pagando, sigue viniendo, parecen pensar.
Claro que la historia no pasa por dejar de ir o dejar de ser pasional, esto sería la peor de las idioteces, esos pensamientos nacen de los resentidos. La solución es no volver a creer y elegir la misma receta. Einstein ya lo dijo hace mucho: “Si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo”.Si los socios, en lugar de equipos de trabajo, elegimos un mesías y sí en lugar de una platea o de un gimnasio, elegimos un refuerzo medio pelo, Gimnasia seguirá como hasta ahora, o peor.
Si en lugar de votar mirando toda la lista y comprobar que hicieron por Gimnasia antes de ser directivos, votamos un nombre, un pasado o una billetera: el club seguirá cayendo por el abismo.
Si los directivos solo piensan en lo que se ve – fútbol profesional – y no toman conciencia que un club desarmado, sin obras, desordenado, que no se acuerda de los socios más que para exigirles plata, es un club que no puede mantener y generar buenos equipos, Gimnasia seguirá a la deriva.
Es imprescindible tener Memoria de parte de los socios, memoria para los “salvadores” que venían con todo pero no consiguieron nada; los “piolas” que los partidos clave no los perdían; los que anunciaban que se acababan los sufrimientos; los que le dieron la llave del club a un técnico; los que decían eran lo nuevo y cuando entraron repitieron la receta de traer muchos refuerzos “medio pelo” en lugar de 2 jugadores de calidad y ya sabemos los resultados; los que ayudan solo si les conviene a ellos en algo. Todos los que llevaron a Gimnasia a esto y no pidieron perdón y solo echaron culpas a otros.
Habrá que tener memoria e impulsar proyectos y no personas.
Rafael Ton
La primera vez que te engaña es culpa del otro, la segunda vez, es tuya.
El yo-yo se repite. La autocrítica no existe. Nadie pide perdón, nadie se hace cargo.
Desapareció una platea mientras el equipo perdía afuera de su cancha, clásicos por goleada y a montones. Y nadie pidió perdón ni siquiera dijeron: “algo mal debemos haber hecho”.
Nunca aparecieron campañas en serio, estudiadas, para sumar socios. Y nadie se hace cargo. Tenemos un gimnasio de aparatos, chico para lo que es Gimnasia y para una ciudad donde hay demanda grande de gimnasios. No hay un estudio sobre el tema, ni campañas para que los socios de Gimnasia hagan deporte en su club.
Todos hablan del semillero pero fueron muy pocos los directivos que trabajaban con los pibes, que se preocupaban por si llegaban los micros a tiempo para los partidos, tenían ropa adecuada, agua caliente o vestuarios dignos.
Muchos hablaron que ya tenían dinero para invertir, marcas que iban a venir, gente que iba a ayudar pero…nadie levantó una obra en Gimnasia. Fíjense que pintar un salón, borrando un mural de Gimnasia y comprando una cocina se festeja como algo trascendente. A eso llegó Gimnasia.
Se trajeron 10 refuerzos, un manager que nadie sabe su función – pero firmó un contrato con el club – y Gimnasia sigue en el Nacional B y nadie dice “me equivoqué”, es más siguen hablando, reuniéndose.
Opinan desde Miami, opinan desde sus casas, opinan los que están preocupados por una fiesta de gala, pero los que no son escuchados son los socios que pagan 300 pesos una camiseta, cuota a precio de primera división, bonos, aumentos, aguinaldo.
Y lo peor de todo fue el discurso mediocre de los directivos, los últimos años, repitiendo que Gimnasia depende de los otros. Eso es lo que te va hundiendo, no creer en tu potencial, pedir una silla de ruedas en lugar de intentar caminar. Directivos que Chupan las medias en lugar de negociar. Declarar que dependemos de jugar con Boca o River, afuera de la cancha propia para vender más plateas, como la “gran” meta económica. Y desde “afuera” de 4 y 51: opinar, criticar, son todos técnicos del primer equipo pero gestionar…
Gimnasia tiene una pileta sin techo, se usa dos meses sobre doce. Nadie, desde afuera o desde adentro supo o sabe como cerrarla y lograr que ese espacio sume socios y actividades todo el año. Eso es ganancia neta. No te va a hacer ascender pero ayuda a tener menos crisis económica. Gimnasia tiene un espacio en la cancha para publicidad en un torneo que se vio en directo a todo el país y se colgaron lonas en lugar de preparar un espacio con una buena propaganda, algo estético. Gimnasia tiene un arquitecto que presentó gratis un proyecto (pagarlo sería carísimo) para sumar una platea con 5000 butacas, 30 palcos y baños. Con cinco millones de pesos se levanta y a partir de allí tenes todos los torneos que quieras para publicitar y con precios razonables: se suma gente y se obtiene más dinero propio. Y además esa platea se puede ir ampliando detrás y con el tiempo tener gimnasios y más espacios pero nadie hace algo concreto. Hay propuestas de socios para empezar las obras y se dan vueltas.
No hemos tenido comisiones directivas con áreas de trabajo, parecieran más bien presidentes que vienen a comprar jugadores y armar equipos mientras el club se va desarmando, fracturando, achicando. Traer a Maturana, Cappa, Cocca, da lo mismo. Qué venga: Fontanello, Capurro, Rieloff, Pacheco, Viola, Quiñones, da lo mismo. Para eso hubo plata pero para darle un presupuesto concreto y mucho trabajo al semillero, no. Porque eso no se ve.
La cuestión era “pegarla” con un técnico y algún jugador. Hagamos lo que hagamos, el socio de Gimnasia sigue pagando, sigue viniendo, parecen pensar.
Claro que la historia no pasa por dejar de ir o dejar de ser pasional, esto sería la peor de las idioteces, esos pensamientos nacen de los resentidos. La solución es no volver a creer y elegir la misma receta. Einstein ya lo dijo hace mucho: “Si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo”.Si los socios, en lugar de equipos de trabajo, elegimos un mesías y sí en lugar de una platea o de un gimnasio, elegimos un refuerzo medio pelo, Gimnasia seguirá como hasta ahora, o peor.
Si en lugar de votar mirando toda la lista y comprobar que hicieron por Gimnasia antes de ser directivos, votamos un nombre, un pasado o una billetera: el club seguirá cayendo por el abismo.
Si los directivos solo piensan en lo que se ve – fútbol profesional – y no toman conciencia que un club desarmado, sin obras, desordenado, que no se acuerda de los socios más que para exigirles plata, es un club que no puede mantener y generar buenos equipos, Gimnasia seguirá a la deriva.
Es imprescindible tener Memoria de parte de los socios, memoria para los “salvadores” que venían con todo pero no consiguieron nada; los “piolas” que los partidos clave no los perdían; los que anunciaban que se acababan los sufrimientos; los que le dieron la llave del club a un técnico; los que decían eran lo nuevo y cuando entraron repitieron la receta de traer muchos refuerzos “medio pelo” en lugar de 2 jugadores de calidad y ya sabemos los resultados; los que ayudan solo si les conviene a ellos en algo. Todos los que llevaron a Gimnasia a esto y no pidieron perdón y solo echaron culpas a otros.
Habrá que tener memoria e impulsar proyectos y no personas.
Rafael Ton
La primera vez que te engaña es culpa del otro, la segunda vez, es tuya.