El Club
28/04/2011
TODOS SORPRENDIDOS, LOS TRIPEROS NO
El momento de Gimnasia es una consecuencia lógica a pesar de que se dramatice con renuncias y síntomas de crisis.
Hace años que Gimnasia viene en caída. Pequeños síntomas de recuperación aumentan el entusiasmo de la gente, pero al poco tiempo, todo decanta y otra vez queda expuesta la cara más cruda de la realidad institucional: déficit mensual, deudas impagables, asfixia futbolística, entre los problemas más notables.
Por eso, las discusiones internas, los debates constantes y las acusaciones cruzadas que generaron las renuncias conocidas no llaman la atención de los hinchas. Generan dolor, indignación y mucha preocupación. Pero hace años que pasan estas cosas y por eso el Lobo hoy está como está.
No vamos a juzgar a nadie ni vamos a acusar sin pruebas, pero si existe la persona que hoy defraude a Gimnasia robando o haciendo números a su favor, hay que denunciarla escracharla y que no aparezca nunca más en la institución.
Hoy, como hace tiempo, la situación es complicada. De confirmarse las renuncias de Flores y Supera deberán reemplazarse en forma urgente. Si el motivo es Graciela Delmar, debe haber un acuerdo para su alejamiento o esgrimir los fundamentos de su permanencia en el Club. Debe aclararse la situación. Gimnasia debe comunicar qué está pasando y así evitarse tantos disgustos en la prensa.
Suenan nombres para acercarse a ayudar. Se dice que el Melli retiene a varios dirigentes que también estarían pensando en dar un paso al costado. Y la realidad indica que la situación institucional no levanta. Los que se sumen deben llegar sin condiciones y estar a disposición de los dirigentes. Y si el Mellizo interviene, bienvenido sea. En este último tiempo demostró ser dentro y fuera de la cancha, lo más racional que tiene Gimnasia.
Nadie está sorprendido puertas adentro. Lo que sí, la preocupación aumenta y la falta de comunicación genera una paranoia que va en crecimiento y que perjudica notablemente a Gimnasia. Todos hablan, todos opinan, todos se equivocan y tratan de remendar lo dicho y lo publicado. Lo cierto que en el medio está el Lobo que se hunde.
Ariel Fridman
Por eso, las discusiones internas, los debates constantes y las acusaciones cruzadas que generaron las renuncias conocidas no llaman la atención de los hinchas. Generan dolor, indignación y mucha preocupación. Pero hace años que pasan estas cosas y por eso el Lobo hoy está como está.
No vamos a juzgar a nadie ni vamos a acusar sin pruebas, pero si existe la persona que hoy defraude a Gimnasia robando o haciendo números a su favor, hay que denunciarla escracharla y que no aparezca nunca más en la institución.
Hoy, como hace tiempo, la situación es complicada. De confirmarse las renuncias de Flores y Supera deberán reemplazarse en forma urgente. Si el motivo es Graciela Delmar, debe haber un acuerdo para su alejamiento o esgrimir los fundamentos de su permanencia en el Club. Debe aclararse la situación. Gimnasia debe comunicar qué está pasando y así evitarse tantos disgustos en la prensa.
Suenan nombres para acercarse a ayudar. Se dice que el Melli retiene a varios dirigentes que también estarían pensando en dar un paso al costado. Y la realidad indica que la situación institucional no levanta. Los que se sumen deben llegar sin condiciones y estar a disposición de los dirigentes. Y si el Mellizo interviene, bienvenido sea. En este último tiempo demostró ser dentro y fuera de la cancha, lo más racional que tiene Gimnasia.
Nadie está sorprendido puertas adentro. Lo que sí, la preocupación aumenta y la falta de comunicación genera una paranoia que va en crecimiento y que perjudica notablemente a Gimnasia. Todos hablan, todos opinan, todos se equivocan y tratan de remendar lo dicho y lo publicado. Lo cierto que en el medio está el Lobo que se hunde.
Ariel Fridman