El Club

EL BOSQUE, EJE CLAVE DE GESTIÓN

En una etapa muy convulsionada de Gimnasia, la actual comisión directiva debe dar muestras sólidas acerca de varios ejes de su gestión.

La conformación del equipo, sin dudas, que es fundamental, pero a su vez, debe dar el paso acerca de otro punto clave que en su momento le dio mucho rédito político: El Bosque.

Si bien el regreso al estadio del Bosque fue una gran esfuerzo de un numeroso grupo de hinchas triperos, no está mal, políticamente hablando, que la actual comisión directiva se atribuya parte de dicha reivindicación.

Aclarado esto, una vez consumada la gesta de volver a jugar en 60 y 118 y con la posterior noticia de que la Provincia le cedió las tierras al Club, es necesario dar el siguiente paso para que nunca más el Lobo deba jugar fuera de su casa.

Por eso, atentos a la vida institucional del Club al margen de lo estrictamente futbolístico, es necesario que los socios se encuentren cerca de la Institución como fiscalizadores de lo que en definitiva, es su causa.

En este sentido, el tema se abre en dos vertientes que van por separado pero que por supuesto están directamente relacionadas. Por un lado, la exigencia por parte del Club a las autoridades provinciales para hacer efectiva la firma de las escrituras correspondientes a los terrenos donde hoy se encuentra emplazado el estadio del Bosque.

Cabe aclarar que si bien la decisión judicial de ceder las tierras es un hecho, aun no se han firmado las escrituras correspondientes que asegurarían dicho acto.

Por otro lado, una vez consumada esa tarea, será el turno de dar ese paso que falta y mostrar de una vez por todas, la decisión política de jugar para siempre en 60 y 118.

Se hizo mucho, es cierto, pero hace falta dar ese pasito que complementa el logro, que lo hace verdadero y que confirma la intención insoslayable de fortalecer el patrimonio de los gimnasistas.

Por eso, a meses de las elecciones, es el momento de reflotar el tema “Estadio” y comenzar a trabajar en torno a asegurar la continuidad en nuestra cancha amén de las comisiones directivas que puedan llegar más adelante. Habrá que aprovechar la unidad de la que se habla para firmar un acuerdo con el resto de las agrupaciones, o incluso, comenzar con el debate político para que la gente sepa las verdaderas intenciones de todos acerca de este tema.

Con esto dicho, una vez logrado, Gimnasia debería respaldar seriamente algún proyecto de remodelación, que no implique un gran desembolso económico, e incluso, que pueda autofinanciarse. Que contemple las necesidades de la institución y de la sociedad toda y que le garantice al Lobo la seguridad de no vivir lo que están viviendo otros clubes, que por estar sujetos a los vaivenes políticos, hoy no tienen donde jugar.

En aquel 10 de diciembre con miles de triperos en las calles se veía un horizonte oscuro e inalcanzable, un camino imposible de recorrer. Hoy, tras un avance lento pero continuo nos damos cuenta de que estamos cerca. De que hay voluntad de los hinchas y de que si uno se interioriza encuentra que también hay un proyecto firme, serio y transparente como lo es el del arquitecto Luis Díaz.

Sólo resta confirmar que la voluntad política de la comisión actual aún perdura y mantiene la firme convicción de que quiere jugar en el Bosque para siempre, con tierras a nuestro nombre y con un estadio acorde a lo que nos merecemos.


Latra G