El Club
26/05/2010
AUTOCONVOCADOS EN LA SEDE
Casi 400 Socios e hinchas dijeron presente en calle 4 reclamando profundos cambios.
Casi 400 Socios e hinchas dijeron presente en calle 4 reclamando profundos cambios institucionales. Gisande y otros integrantes de la Comisión Directiva escucharon a los Socios y respondieron a las exigencias. Se hablaron temas generales y no se profundizó acerca de los problemas graves que sufre la institución.
Se veía venir el mismo domingo, tras la victoria frente a Rafaela y la posterior permanencia en la categoría, que el festejo y luego la desazón, transformada en insultos hacia el Presidente y su Comisión Directiva iban a llegar lejos.
Y así fue nomás. Desde el día del partido se fueron autoconvocando los Socios para poner un punto final a tanto sufrimiento y para establecer las pautas necesarias con la intención de que Gimnasia aprenda de sus errores pasados para no volver a cometerlos en un futuro.
En este sentido, los casi 400 triperos (algunos hinchas y socios en su mayoría) se agolparon en la Sede y tomaron ubicación en el Polideportivo a la espera de que se presentaran los dirigentes para poder dialogar.
Transcurrido un tiempo prudencial, el presidente Gisande junto a varios integrantes de la Comisión Directiva, se hicieron presentes y escucharon las demandas del triperío. Fue unánime la petición dirigida a que se adelanten las elecciones y se arme un equipo competitivo, encabezado por el esfuerzo de comprar a Marco Pérez.
Ante estos reclamos, Gisande sostuvo que “bajo ningún punto dejará de ser presidente antes de finalizar su mandato en diciembre” y que la continuidad de Cocca al frente del plantel significa que se hará el esfuerzo necesario para el armado de un plantel acorde a las necesidades del técnico.
La improvisada asamblea transcurrió bajo un clima de total normalidad y respeto, aunque no faltaron los gritos propios de quienes se querían hacer oír a toda costa.
Si bien las principales figuras de la oposición (Pellegrino y Gaskin) brillaron por su ausencia, se pudo observar cómo ciertos laderos políticos concurrieron a la movilización como así también parte de La 22.
Por momentos la charla se dispersó y se mezclaron cuestiones esenciales del Club con meros reclamos menores que no hacen al profundo problema que atraviesa Gimnasia.
Muchos hinchas, desilusionados por el tono y el contenido de los reclamos, decidieron abstenerse de opinar y se mantuvieron alejados sin participar, aunque observando claramente cómo se desarrollaba la reunión.
Hubo explicaciones parciales acerca de varios temas y eso no alcanza. Se habló de la deuda de Gimnasia (alrededor de 45 millones de pesos) pero no se explicó cómo se contrajo esa deuda y cuáles son los proyectos para sanearla. Se tocaron muchos temas generales, pero faltó organización para poner las cosas sobre la mesa y hablar con ideas sólidas que realmente aporten algo productivo a la institución.
Fue un encuentro pacífico y eso es bueno. Deben continuar este tipo de reuniones en virtud de acercar posiciones y fortalecer el diálogo entre gimnasistas. Siempre priorizando el bien de Gimnasia y entendiendo que los grandes logros se construyen entre todos. Que se vaya Gisande no solucionará nada. Los cambios comienzan en las urnas y no destituyendo a quien fue elegido democráticamente. Respetemos las etapas y pensemos antes de votar.
Gisande no se va y Cocca seguirá siendo el técnico del Lobo, por ahora son las únicas cosas que quedaron claras. Ahora falta un verdadero llamado a la unidad y la aceptación de los distintos sectores políticos opositores a colaborar sin mirar en las elecciones de fin de año. Eso puede aportar mucho para que Gimnasia crezca de la mano de todos y no involucione bajo la luz de las peleas internas y el liderazgo por momentos necio una sola persona.
Nuevamente el destino nos dio una oportunidad, que ya desaprovechamos aquel 12 de julio, ahora está en nosotros los triperos seguir estando dentro del Club para aunar nuestras fuerzas y así sacar adelante entre todos a nuestro querido Lobo.
Nota y fotos: Víctor Díaz






Se veía venir el mismo domingo, tras la victoria frente a Rafaela y la posterior permanencia en la categoría, que el festejo y luego la desazón, transformada en insultos hacia el Presidente y su Comisión Directiva iban a llegar lejos.
Y así fue nomás. Desde el día del partido se fueron autoconvocando los Socios para poner un punto final a tanto sufrimiento y para establecer las pautas necesarias con la intención de que Gimnasia aprenda de sus errores pasados para no volver a cometerlos en un futuro.
En este sentido, los casi 400 triperos (algunos hinchas y socios en su mayoría) se agolparon en la Sede y tomaron ubicación en el Polideportivo a la espera de que se presentaran los dirigentes para poder dialogar.
Transcurrido un tiempo prudencial, el presidente Gisande junto a varios integrantes de la Comisión Directiva, se hicieron presentes y escucharon las demandas del triperío. Fue unánime la petición dirigida a que se adelanten las elecciones y se arme un equipo competitivo, encabezado por el esfuerzo de comprar a Marco Pérez.
Ante estos reclamos, Gisande sostuvo que “bajo ningún punto dejará de ser presidente antes de finalizar su mandato en diciembre” y que la continuidad de Cocca al frente del plantel significa que se hará el esfuerzo necesario para el armado de un plantel acorde a las necesidades del técnico.
La improvisada asamblea transcurrió bajo un clima de total normalidad y respeto, aunque no faltaron los gritos propios de quienes se querían hacer oír a toda costa.
Si bien las principales figuras de la oposición (Pellegrino y Gaskin) brillaron por su ausencia, se pudo observar cómo ciertos laderos políticos concurrieron a la movilización como así también parte de La 22.
Por momentos la charla se dispersó y se mezclaron cuestiones esenciales del Club con meros reclamos menores que no hacen al profundo problema que atraviesa Gimnasia.
Muchos hinchas, desilusionados por el tono y el contenido de los reclamos, decidieron abstenerse de opinar y se mantuvieron alejados sin participar, aunque observando claramente cómo se desarrollaba la reunión.
Hubo explicaciones parciales acerca de varios temas y eso no alcanza. Se habló de la deuda de Gimnasia (alrededor de 45 millones de pesos) pero no se explicó cómo se contrajo esa deuda y cuáles son los proyectos para sanearla. Se tocaron muchos temas generales, pero faltó organización para poner las cosas sobre la mesa y hablar con ideas sólidas que realmente aporten algo productivo a la institución.
Fue un encuentro pacífico y eso es bueno. Deben continuar este tipo de reuniones en virtud de acercar posiciones y fortalecer el diálogo entre gimnasistas. Siempre priorizando el bien de Gimnasia y entendiendo que los grandes logros se construyen entre todos. Que se vaya Gisande no solucionará nada. Los cambios comienzan en las urnas y no destituyendo a quien fue elegido democráticamente. Respetemos las etapas y pensemos antes de votar.
Gisande no se va y Cocca seguirá siendo el técnico del Lobo, por ahora son las únicas cosas que quedaron claras. Ahora falta un verdadero llamado a la unidad y la aceptación de los distintos sectores políticos opositores a colaborar sin mirar en las elecciones de fin de año. Eso puede aportar mucho para que Gimnasia crezca de la mano de todos y no involucione bajo la luz de las peleas internas y el liderazgo por momentos necio una sola persona.
Nuevamente el destino nos dio una oportunidad, que ya desaprovechamos aquel 12 de julio, ahora está en nosotros los triperos seguir estando dentro del Club para aunar nuestras fuerzas y así sacar adelante entre todos a nuestro querido Lobo.
Nota y fotos: Víctor Díaz





