Hockey

EL HOCKEY, SIN CONDICIONES

Jugadoras y padres reclaman y piden a la Comisión Directiva que se haga presente en el predio de El Bosquecito para mejorar condiciones.

El próximo 12 de abril, las chicas del hockey albiazul comenzarán la competencia oficial en el Torneo organizado por la Asociación Bonaerense de Hockey ante San Luis. Para eso, reglamentariamente, se piden una serie de requisitos que tienen que ver con el cuidado intensivo del campo de juego, vestuarios y mesas de control, entre otras cosas. En este contexto, los padres de las jugadoras y las deportistas del Club piden a menos de un mes del inicio de la competencia que la Comisión Directiva de la institución se haga presente en el predio de 58 y 123.

En los últimos días, según contaron las mismas personas que hicieron este reclamo, quien estuvo en las canchas fue Andrés Scabuzzo, uno de los vocales titulares que se ocupa de las cosas que hacen falta, pero que con el paso de los días, la brecha temporal se acorta para terminar con los trabajos que permitan competir con todas las condiciones necesarias.

“Esa cancha no está en condiciones para nada”, fue el reclamo de una de las chicas, quien también contó que en el último tiempo se incrementó un 40% la cuota para realizar el deporte (cuesta $130).

Lo cierto es que existen varias cuestiones a resolver con urgencia porque el tiempo apremia. La bomba que se usa para regar, está quemada. El pasto del campo de juego comenzó a cortarse por iniciativa exclusiva de los padres, quienes advirtieron la necesidad de que había que mejorar el predio. Insólito pero real: por cuenta propia, los padres consiguieron tres bordeadoras y diez litros de nafta para que el tractor de cortar pasto funcionara. Todo vino del bolsillo de ellos. ¿El Club? Bien, gracias. Ni siquiera pagó los viajes a Capital Federal de los delegados del Hockey tripero, que asistieron al sorteo del fixture y a la reunión de delegados en la que estuvieron presentes todos los clubes que compiten en la categoría.

Además, la distancia hacia los baños es de 300 metros, lo que obliga a las jugadoras a tener que hacer todo ese recorrido camino a los vestuarios Barros Schelotto. Encima, ahora hay un alambrado que dificulta el acceso.

Pero hay más. Andrés Scabuzzo, el dirigente a cargo, es el único que otorga disposición y se desvive para que el Hockey avance. Pero no alcanza; no sin un respaldo conciso. Incluso, tuvo que pagar de su bolsillo el monto para el alambrado perimetral que exige la Asociación: 40 mil pesos.

El 12 de abril es la fecha límite. Hoy, resulta una quimera que Gimnasia pueda comenzar a competir con las condiciones en las que se encuentra el predio. Porque no hay agua potable, porque con el pasto tan alto la pelota no rueda, porque no hay bancos de suplentes ni mesas para los jueces. Y porque hasta el momento no surgió ningún hálito de voluntad dirigencial –exceptuando, como ya se ha mencionado, a Scabuzzo– para que la actividad prospere.

Párrafo aparte: se sabe que el Hockey obtiene los recursos necesarios para la autosustentabilidad. Con los 130 pesos que cuesta la disciplina, más la cuota social, debiera alcanzar para pagar el sueldo de los profesores y cubrir los costos de la actividad. Paradójicamente, los profesores no cobran desde el mes de septiembre y los padres evalúan la posibilidad de abrochar publicidades por cuenta propia para solventar los gastos.

Daniel Onofri, presidente del Lobo, sigue desligado del asunto. No contesta los reiterados llamados telefónicos de los padres ni responde las notas que le hacen llegar. “Si no tiene tiempo para ocuparse del Hockey, queremos que Onofri nos deje disponer de lo que entra por la actividad, para así nosotros tener los recursos para llevarla adelante. No podemos seguir poniendo más plata de nuestros bolsillos”, comentó indignado uno de los padres a Letra G, a lo que añadió: “Este año se aumentó el 40 por ciento de todos los deportes. La única diferencia es que cualquier deporte que se practica en el Poli tiene baño y tiene todo lo que hace falta. Estamos preocupados. La Asociación nos levantó una sanción el año pasado, y si el 12 de abril viene el juez y dice que no se puede jugar, perdés los puntos y te sancionan de vuelta”.

El año pasado, cuando se levantó la sanción que pesaba sobre Gimnasia y el Club quedó habilitado para competir oficialmente, muchas jugadoras abandonaron sus respectivos clubes para sumarse al Lobo. Fue puro amor por la camiseta. Cada una de ellas debió abonar por propia cuenta los 1900 pesos que cuesta un pase interfederativo. Si llega el 12 de abril y Gimnasia se ve imposibilitado de competir por no cumplir con los requisitos básicos que exige la Asociación, entonces ¿qué argumentos esgrimirá la Comisión Directiva para explicarles a las chicas que no podrán jugar?

Las elecciones ya pasaron y el oficialismo obtuvo el respaldo necesario para continuar al frente de Gimnasia. La campaña se hizo bajo un cúmulo de promesas entre las que figuraba el apoyo al Hockey. Por ahora, la dirigencia está en deuda. Es hora de ponerse a trabajar y cumplir con lo prometido.






Agustín Colianni - Juan Ignacio Varano