F. Juvenil

LOS MISMOS ERRORES

Gimnasia vuelve a aplicar la política inexplicable de desprenderse de juveniles para incorporar a jugadores que no garantizan nada.

Hace un año atrás toda la parcialidad gimnasista se preguntaba: “¿Quién es Joel Carli? ¿Para qué lo trae Gimnasia? ¿Por qué viene él y se va Abel Masuero?” El caso Cufré influyó pero la política en materia de juveniles continuó siendo errónea. Doce meses después el defensor central que llegó desde Aldosivi de Mar del Plata se fue sin pena ni gloria y sin haber debutado siquiera en la Primera Tripera. Resultado: error en su contratación.

Hoy, la directiva de Gimnasia vuelve a tropezar con la misma piedra. Al quedarse el Gato Sessa en el Lobo han decidido dar a préstamo sin cargo y sin opción a Pablo Bangardino a Gimnasia de Jujuy. Hasta aquí todo bien.

El pueblo albiazul seguramente pensó: “Bárbaro, el Gato es primer arquero; el Mono Fernando Monetti es el suplente y Yair Bonnin el tercer portero”. Pues no. El pueblo de Gimnasia sí pensó eso, pero la dirigencia y el técnico Diego Cocca, no.

¿Por qué digo esto? Porque por estas horas está a punto de arribar un golero, casi con seguridad, para ser el que se siente en el banco de Primera. Se trata de Fernando Diego Pellegrino, un ignoto para la mayoría.

En Letra G se los presentamos. Arquero nacido en Vicente López el 31 de marzo de 1986. Hizo las Inferiores en River Plate, donde fue al banco de Primera en apenas tres oportunidades. Luego quedó libre y partió para la Salernitana de Italia. Tras esta excursión por el viejo continente, el portero de 1,96 mts., jugó en Instituto de Córdoba, para luego recalar la última temporada en Ferro Carril Oeste.

Pero esta nota no era para que conozcan a la casi segura nueva incorporación del Lobo, aquella que llega para cuidarle las espaldas a Gastón Sessa y tapar las prominentes apariciones de Fernando Monetti y Yair Bonnin, entre otros.

Con esta nota se intenta mostrar lo mal que se están haciendo las cosas en Gimnasia. Para que vean que dirigentes y cuerpo técnico que están tropezando con la misma piedra, aquella con la que tropezaron hace exactamente un año y se llamaba Joel Carli. Porque está bien que le permita a Bangardino sumar minutos y experiencia bajo los tres palos en otra institución como hicieron con Masuero hace un año; pero no traigan refuerzos innecesarios que lo único que hacen es tapar el mejor patrimonio que tiene el club, los chicos de las Inferiores.


Santiago Serrano Gómez